USO EFICIENTE DE LA ENERGÍA |
Sector industrial: buenas prácticas para
mejorar la eficiencia energética en su planta
Se puede ahorrar energía sin llegar al “racionamiento”
utilizando: la cantidad adecuada para el uso que se requiere, en
el punto donde se le requiere, por el tiempo que sea realmente necesario,
y con el dispositivo que tenga la mayor eficiencia energética.
Para determinar las oportunidades de ahorro de energía que
existen en su empresa y, por ende, para aprovecharlas, se sugiere
dar los pasos que se describen a continuación:
Identifique
qué energéticos utiliza en su empresa: Investigue
e identifique claramente los diversos energéticos que consume
su empresa.
Determine
cómo mide el consumo y cómo paga su empresa cada uno
de estos energéticos: Ubique y organice todos los
contratos y recibos por concepto de energía que ha manejado
históricamente su empresa. Identifique el tipo de tarifa
o precio unitario (precio por unidad de energía) a la que
está sujeto el servicio. Identifique dónde, cómo
y cuándo se mide el consumo de energía en su empresa.
Busque la forma de medir sus consumos en períodos más
cortos que los de facturación y hágalo de manera más
desagregada, es decir, por proceso, sistema y, en algunos casos
que lo amerite, por equipo.
El monitoreo energético y productivo debe entenderse como
una parte del monitoreo general de la producción. De hecho
los consumos deben relacionarse con los volumenes producidos, es
decir, deben calcularse constantemente consumos específicos
los cuales son en última instancia la medida de la eficiencia
.
Este proceso involucra dos fases : la toma sistemática de
datos, y la elaboración de los mismos.
Es bastante obvio que tiene poco valor el archivo sistemático
de multitud de datos que nadie examina, aunque siempre pueda alegarse
que se recurre a estos datos cuando se presenta algún problema.
Por otra parte, sin la toma sistemática de datos es muy dificil
evaluar el efecto de modificaciones o supuestas mejoras y la detección
temprana de fallas.
Organice
y sistematice la información de sus consumos energéticos:
Organice la información sobre consumos de energía,
según se pueda, por hora, día, semana, mes. Sistematícela,
póngala en hojas de cálculo o en una base de datos
en una computadora. Igualmente, separe esta información,
si es posible, por proceso o por área de la empresa, instalación
o equipo.
Identifique
cuándo y dónde gasta energía: Con la
información que usted ha organizado y sistematizado, puede
ahora ubicar dónde y cuándo ocurre la mayor parte
de su consumo de energía y así empezar a definir las
áreas de oportunidad. Por ejemplo, si su empresa está
bajo una tarifa horaria, usted puede encontrar oportunidades de
ahorro al analizar la variación horaria del consumo eléctrico
en alguno de sus procesos y correlacionarla con la variación
diaria del precio de la electricidad.
Integre
información de diseño de sus procesos, sistemas y
equipos: Cuando se diseñan los procesos, sistemas
y equipos, se establecen (y documentan), por lo general, sus niveles
de consumo de energía o, cuando menos, sus condiciones óptimas
de operación. Disponer de esta información es fundamental,
ya que le permitirá tener un referente para saber si su empresa,
al nivel que sea, está despediciando energía.
Compare
los índices de consumo de instalaciones con procesos y/o
actividades similares a las de su empresa: Una forma sencilla
de saber si sus consumos son altos o bajos, es comparar sus índices
energéticos con los de otras empresas o procesos similares.
Estos índices establecen consumos de energía por alguna
unidad referida a la instalación o proceso. Por ejemplo,
un índice muy utilizado en inmuebles es el de kWh de electricidad
por metro cuadrado por año. Otro ejemplo es el de consumo
de energía por unidad de producto terminado. Estos índices
se pueden obtener de publicaciones especializadas
- Calcule índices de los energéticos de su empresa:
Con los datos de consumo energético e información
sobre su empresa, sus procesos y sus instalaciones, usted puede
establecer, primordialmente por año, índices que puede
utilizar para hacer comparaciones.
Es muy posible que los pasos previos le hayan permitido identificar
oportunidades que usted nunca imaginó ubicar tan fácilmente
y que tuvieran tan bajo costo.
El paso siguiente es establecer las oportunidades de manera más
específica. Es aquí donde resulta recomendable buscar
ayuda externa a través de la asistencia técnica externa
de consultores especializados y/o aprovechando la orientación
que brinda instituciones como el Centro INTI-Energía.
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