USO EFICIENTE DE LA ENERGÍA

Sector residencial: recomendaciones generales para el uso eficiente de la energía en los hogares


¿Qué espacios y qué aparatos consumen más energía en nuestras casas?

Usted mismo puede identificar qué espacios de su casa y/o qué aparatos están provocando el mayor consumo de electricidad y gas. Sólo le indicaremos un conjunto de recomendaciones para orientarlo para que usted haga un diagnóstico general e inmediatamente comience a aplicar las medidas de ahorro de energía en su hogar.

1. Electricidad

A título orientativo le presentamos a continuación la potencia promedio en Watt o vatios (W) de algunos de los aparatos o artefactos electrodomésticos de mayor uso en nuestros hogares, el tiempo promedio estimado de uso diario de cada uno de ellos medido en horas (h) y consecuentemente, el consumo de electricidad mensual asociado medido en kilowatt-hora (kWh).

Artefacto
Potencia
(Watts)
Uso Promedio
Diario (h)
Energía Mensual
Consumida (kWh)
Iluminación
10 Lámparas incandescentes de 75 W 750 8 180
10 Lámparas incandescentes de 60 W 600 8 144
10 Lámparas incandescentes de 40 W 400 8 96
10 Lámparas Fluorescente Compacta de 20 W 200 8 48
10 Lámparas Fluorescente Compacta de 15 W 150 8 36
Grandes artefactos
Heladera Común (300 l) 150 24 54
Heladera c/Freezer (360 l) 200 24 64,8
Freezer (350 l) 250 24 81
Horno Microondas 800 1 19,2
Lavarropas Automático Carga de 5 kg. 500 1 5,25
Lavarropas Automático Carga 5 kg. con calentamiento de agua 2500 1 26,25
Lavarropas semi-automático 200 1 2,4
Climatización
Aire Acondicionado de 2200 frigorías (2200 kcal/h) 1350 2 60,75
Aire Acondicionado de 3500 frigorías (3500 kcal/h) 2150 2 96,75
Aire Acondicionado Central 6000 3 432
Ventilador Portátil 90 2 5,4
Ventilador de Techo 60 6 10,8
Turboventilador 100 6 18
Turbo calefactor (2000 kcal/h) 2400 4 288
Pequeños artefactos
Lustradora/Aspiradora 800 1 21,6
Cafetera 900 1 21,6
Plancha 1000 1 30
Multi Procesador de Alimentos 500 0,5 6
Secador de Pelo 500 0,5 6
Equipos electrónicos
Computadora Personal 150 4 18
Impresora 50 0,5 0,75
Impresora Láser 400 0,5 6
Monitor 250 4 30
Televisor Color 100 4 12
Video Grabadora (VCR) 100 2 6
Equipo de Audio 80 2 4,8

Las recomendaciones para ahorrar electricidad y gastar menos por bimestre en su factura son las siguientes:

1.1 Instalación eléctrica

En primer lugar debe verificar el estado de su instalación eléctrica. Una instalación defectuosa puede ocasionar riesgos graves para la familia y representar un gasto innecesario de energía y dinero.
Tenga en cuenta las siguientes indicaciones generales:

Revise que en su instalación no existan puntos calientes o "fugas a tierra". Para comprobarlo, apague todas las luces, desconecte todos los aparatos eléctricos y verifique que el disco del medidor NO siga girando. Si lo hace, es necesario revisar la instalación. Recuerde que una "fuga" de corriente es una fuga de dinero.
Nunca conecte varios aparatos en un mismo tomacorriente ya que esto produce sobrecarga en la instalación y peligro de sobrecalentamiento. También provoca una operación deficiente, posibles interrupciones, cortos circuitos y daños a largo plazo.
En caso de corto circuito, desconecte inmediatamente el aparato que lo causó y todos los demás aparatos eléctricos. Si la instalación de su casa tiene interruptor termomagnético, restablezca la corriente moviendo el interruptor a posición de apagado y, posteriormente, a la de encendido. Si en vez de interruptor tiene una caja de fusibles, baje el interruptor general y cambie el fusible fundido. El aparato causante del corto circuito debe ser reparado por personal calificado antes de usarlo nuevamente.
Si su casa tiene diferentes circuitos, conviene desconectarlos en periodos de vacaciones o en ausencias prolongadas.

1.2 Iluminación

La iluminación representa cerca de la tercera parte (32%) del consumo de energía en los hogares y, por consiguiente, de lo que se paga en la factura por consumo de electricidad.
¿Cómo puede usted reducir su consumo en iluminación sin prescindir de este importante servicio y, al mismo tiempo, ahorrar dinero?.
Para lograrlo, ponga en práctica las siguientes recomendaciones:

La primera y más obvia sugerencia es apagar la “luz” cuando no la necesite. Es muy común encontrar ambientes iluminados innecesariamente.
Sustituya en lo posible las lámparas incandescentes y los halógenas por lámparas fluorescentes compactas, las cuales cuestan más, pero consumen cuatro veces menos energía y duran hasta diez veces más. Aplique esta medida en todos los espacios de su hogar donde sea posible, como son los pasillos, escaleras y garaje (no es recomendable en los baños, pues no es conveniente para este tipo de lámparas encenderlas y apagarlas frecuentemente). Es importante saber que el 85% de la energía eléctrica utilizada en una lámpara incandescente se convierte en calor y sólo el 15% restante en luz. Un foco es un calentador eléctrico, que tiene un subproducto: la luz. En caso de no poder instalar lámparas compactas fluorescentes en los lugares donde se requiere poca iluminación (habitaciones, pasillos,), se recomienda usar lámparas incandescentes de 25 Watt. En luminarias múltiples puede quitar una de cada tres lámparas incandescentes o reemplazarlos por los de 25 ó 40 Watt.
Mantenga abiertas cortinas y persianas durante el día. La luz natural siempre es mejor. (Si usted vive en un lugar de clima cálido, ciérrelas en el día, pues al abrirlas entrará la luz natural, pero también el calor y, en todo caso, el costo de la iluminación artificial es más bajo que el de climatizar la habitación).
Pinte las paredes de su hogar con colores claros. Esto ayuda a aprovechar mejor la luz, tanto la natural como la artificial.
Realice el mayor número de actividades aprovechando la luz solar. Piense o haga una lista de todo lo que puede realizar durante el día y no dejarlo para la noche. Por ejemplo, es mejor lavar, planchar y hacer el aseo durante el día con luz natural.
Limpie periódicamente lámparas y luminarias, pues el polvo bloquea la luz que emiten.
Utilice siempre iluminación dirigida para lectura, trabajos manuales, etc.
Utilice un atenuador electrónico para graduar la luz al mínimo necesario. También puede instalar "interruptores de presencia" que encienden la luz sólo cuando detectan el movimiento de personas, en este caso consulte con un técnico calificado la conveniencia de instalarlos en pasillos, escaleras y otros espacios del hogar, en función del costo de los mismos, de su instalación y/o la utilidad práctica en cada caso.

1.3 Heladeras y congeladores

La conservación de alimentos por refrigeración representa cerca de la tercera parte (30%) de la energía eléctrica utilizada en los hogares. Por este motivo, países como Brasil, México, Australia, y Estados Unidos, y los países de la Unión Europea han implantado normas de eficiencia energética que indujeron a las empresas a fabricar heladeras y congeladores que consumen un 30% menos de electricidad que los de años recientes y hasta 60% menos que los modelos viejos del mismo tamaño, con ocho o más años de uso.
Para mantener un consumo de energía razonable en este rubro, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:

Antes de conectar por primera vez su heladera o congelador, manténgalo en reposo un mínimo de 10 horas o el tiempo que recomiende el fabricante. Esto permitirá que se asiente el aceite interno del compresor antes de iniciar el ciclo de refrigeración
Coloque la heladera o congelador en un lugar con suficiente espacio para permitir la circulación del aire por la parte posterior, a unos 5 cm aproximadamente de la pared. Evite colocar objetos que obstruyan una adecuada ventilación, ya que de lo contrario el aparato trabajará más y, por tanto, habrá un mayor consumo de electricidad.
Instálelo en donde no esté al alcance de los rayos solares, la cocina, el termotanque o calefón y en general otras fuentes de calor, pues al aumentar la temperatura de la superficie del artefacto, aumenta las pérdidas de frío y consecuentemente, el aparato consumirá una mayor cantidad de electricidad.
Revise que la heladera o congelador esté nivelado, ya que si su base o el piso están desnivelados, el burlete de las puertas sellará mal y dejará entrar aire caliente al interior del volumen refrigerado.
Asegúrese que la puerta cierre herméticamente y que no deje que el aire frío del interior fluya al exterior. Esto lo puede comprobar ud. mismo colocando una hoja de papel al cerrar la puerta. Si ésta cae o se desliza fácilmente cuando usted intenta extraerla, indica que los burletes deben cambiarse.
Verifique que la puerta esté bien cerrada y no la deje entreabierta, pues una heladera o congelador trabaja con mayor eficiencia cuando se abre lo menos posible. Así que tome sus decisiones antes de abrirlo y ciérrelo de inmediato para evitar que entre el aire caliente y salga el frío. Se ha demostrado que una heladera consume hasta un 10 % menos de energía cuando la puerta es mantenida abierta lo absolutamente necesario.
Evite introducir alimentos calientes dentro del aparato. Permita que se enfríen a la intemperie antes de guardarlos, pues de este modo trabajará menos su heladera o congelador.
Use la temperatura correcta para conservar los alimentos. El ajuste del termostato debe estar entre los números 2 y 3 en lugares de clima templado y entre 3 y 4 en sitios calurosos.
Mantenga los alimentos cubiertos, en lo posible dentro de algún recipiente apropiado o con film de polietileno. De ésta manera se conservan mejor y será menor la acumulación de humedad en el interior de la heladera o congelador. Esta humedad, por acción del frío, condensa sobre las superficies más frías del interior del artefacto impidiendo la extracción de calor en el ambiente refrigerado.
Descongele con regularidad su heladera o congelador. En heladeras o congeladores de este tipo o semi-automáticos, revise que la cantidad de escarcha que se forma en el congelador no sobrepase un espesor promedio de medio centímetro, pues esto dificulta o impide la extracción de calor en el ambiente refrigerado. Descongélelo antes de que esto ocurra.
Limpie periódicamente la rejilla posterior del condensador. La suciedad acumulada puede ocasionar costos más altos de operación del aparato. Las rejillas que se encuentran en la parte posterior o inferior delantera del mismo, deberán ser revisadas y limpiadas cuando menos dos veces por año. Mantenga principalmente estas rejillas con ventilación y sin objetos que obstruyan la circulación de aire.
Si planea tomar vacaciones por más de 15 días, se sugiere desconectar la heladera o congelador, limpiarla adecuadamente y dejar las puertas abiertas para que se ventile y no adquiera olores desagradables.
Si va a comprar un heladera o congelador nuevo, compare precios, capacidad y consumo de energía. Si bien este último atributo no está por el momento visible a través de una etiqueta colocada en la puerta, revise la información técnica del artefacto que los fabricantes están obligados entregar. Al decidir su compra, tome en cuenta que las heladeras o congeladores equipados con sistema de deshielo automático consumen 30% más de electricidad.

1.4 Acondicionadores de aire

El aire acondicionado es uno de los equipos o sistemas que más consumen energía en su hogar.
En lugares muy cálidos se convierte en un equipo indispensable para los miembros de la familia. Por ello es necesario que usted observe las siguientes indicaciones:

Mantenga la habitación cerrada mientras esté funcionando el acondicionador de aire.
Desconecte o apague el aparato al salir de la habitación o ambiente climatizado.
Reduzca al mínimo las hendijas (entre puerta y piso, en ventanas, etc.). Esto impide las fugas de aire fresco al exterior o el ingreso de aire caliente al interior con lo cual provoca un aumento en el consumo de electricidad del aparato.
Regule la temperatura del acondicionador de aire de tal manera que usted pueda dormir sin cobertores o frazadas. El frío máximo no siempre es la mejor solución del entorno. No refrigere en exceso. Si se dispone de un ventilador (de techo mejor), es recomendable apagar el equipo, cuando la habitación está fría, y encender el ventilador, ya que éste consume mucho menos energía
Es recomendable que periódicamente (1 vez al año) un técnico calificado revise si la unidad necesita gas refrigerante. No dude en hacer completar la carga de refrigerante, pues esta medida le asegura una operación eficiente y confiable de su unidad asegurando su vida útil. Es recomendable también verificar el correcto funcionamiento del termostato y llevar a cabo una limpieza general del equipo eliminado el polvo acumulado. En definitiva es conveniente realizar el mantenimiento anual correspondiente a todo el equipo. Está comprobado que los acondicionadores de aire que tienen dos años o más sin mantenimiento, consumen el doble de energía.
Limpie el filtro de aire cada 15 días. Los filtros sucios y los depósitos saturados de polvo provocan que el motor trabaje sobrecargado y reduzca su vida útil.
Si va a comprar un equipo acondicionador de aire, compruebe que sea de la capacidad necesaria. Nunca lo compre si es de una capacidad superior a la que usted requiere. Como regla general tenga en cuenta que la climatización de los ambientes a niveles de confort razonables (25° C en verano y 20 °C en invierno, y alrededor de 50% de humedad) requiere unas 50 kcal/m3 h (kilocalorías por hora y por metro cúbico) lo que da para un ambiente de 4 x 4 x 2,5 m unas 2000 kcal/h , esto es, con un equipo de 2000 frigorías cubre sus necesidades.
Instale los equipos de aire acondicionado en circuitos eléctricos independientes con conductores (cables) y dispositivos de protección adecuados.

1.5 Equipos Electrónicos

No mantenga encendidos innecesariamente televisores, video-caseteras, video-juegos y equipos de sonido si no los está utilizando, ya que además de desperdiciar energía, sus equipos sufren un mayor desgaste.
El consumo en estado de espera (stand-by) de éstos equipos, si bien individualmente no es importante (potencias del orden de 1 a 4 W), el conjunto puede se importante. Estudios realizados en países como Australia han demostrado que alrededor de un 10% de la energía eléctrica consumida en el sector residencial corresponde a este tipo de consumos. Trate en lo posible de desconectar (desenchunfar) el aparato que no use con frecuencia. Desde luego, esta acción con seguridad le producirá molestias (como por ejemplo tener que reprogramar su televisor color), pero recuerde, cuando de uso racional de la energía se trata, todo ahorro suma y consecuentemente, disminuye su factura de electricidad.

1.6 Uso de la Plancha

Evite desperdicios de calor y el secado de la ropa con la plancha.
Gradúe el termostato de su plancha de acuerdo al tipo de tejido que planchará.
Utilícela a partir del momento en que la conecta. Desconéctela antes de concluir, aprovechará el calor remanente.
Nunca olvide su plancha enchufada, además de desperdiciar energía usted estará poniendo en riesgo su seguridad.
Junte una cierta cantidad de ropa para su planchado, así evitará desperdicios de energía con el encendido y apagado de su plancha.

1.7 Lavarropas

Efectúe los lavados cuando llegue a la capacidad máxima aconsejada por el fabricante. No sobrepase la capacidad máxima establecida.
Para lavar poca ropa utilice el programa económico.
Utilice la cantidad correcta de jabón para no tener que realizar más de un enjuague.

 

2. Artefactos a gas

A título indicativo y orientativo le presentamos a continuación la potencia promedio en kilocalorías por hora (kcal/h) de algunos de los aparatos domésticos de mayor uso en nuestros hogares, el tiempo promedio de uso mensual de cada uno de ellos medido en horas (h) y consecuentemente, el consumo de gas natural asociado a ese uso mensual medido en metros cúbicos (m3).

Artefacto
Potencia (kcal/h)
Uso Promedio
Diario (h)
Consumo de Gas Natural (m3/mes)
Calefacción
Estufa Tiro Balanceado (p/ambiente de 5x4x2,5 m)
2500
8
65
Estufa Tiro Balanceado (p/ambiente de 6x4x2,5 m)
3000
8
77
Estufa Tiro Balanceado (p/ambiente de 6x6x2,5 m)
4500
8
116
Agua caliente
Calefón 12 l/min
18000
-
-
Calefón 16 l/min
24000
-
-
Termotanque 110 l
7200
-
-
Termotanque 200 l
9000
-
-
Cocción
Quemadores de hornalla chicos
1000
2
6
Quemadores de hornalla medianos
1300
4
17
Quemadores de hornalla grandes
2000
1
6
Quemadores de horno
3000
1
10

 

2.1 Seguridad

Nunca obstruya las ventilaciones ni los ductos de evacuación de los productos de la combustión.
Toda combustión consume oxígeno y puede producir monóxido de carbono.
El monóxido de carbono provoca todos los años accidentes fatales que en la mayoría de los casos podrían ser evitados. Para evitarlos, mantenga limpios y regulados los artefactos: con ello aumenta la seguridad y además reduce los consumos de combustibles y mejora el rendimiento.

RECUERDE: La instalación de artefactos de cámara abierta en baños y dormitorios está prohibida. Ante cualquier duda consulte a un técnico gasista matriculado.

2.2 Calefacción

Cerciórese del buen funcionamiento de los equipos de calefacción. Es recomendable que periódicamente (1 vez al año antes de los primeros fríos) un técnico gasista matriculado realice un control de todas las estufas, revisando pérdidas, encendido, funcionamiento del piloto y quemadores, adecuada evacuación de los gases de combustión.
No calefaccione ambientes de su vivienda que no utilice.
No utilice el horno para calefacción: es peligroso, y además menos eficiente que una estufa, por lo que aumenta innecesariamente su consumo de gas.
Mantenga una temperatura razonable en la caldera de agua para calefacción. Utilice el termostato para regular la temperatura adecuada.
No exagere con la temperatura, el exceso de calefacción consume combustible innecesariamente. El excesivo calentamiento de los ambientes, provoca un derroche de energía que puede ser evitado. Por cada grado centígrado que se eleve la temperatura del aire por encima del valor indicado, se genera una pérdida de calor de casi 2 W por cada m² a través de una pared de mampostería de ladrillos comunes y de 6 W por cada m² que pasa por los vidrios simples de los aventanamientos.
Importante: Para retener el calor en los ambientes verifique el estado de cierre de puertas y ventanas. Pero recuerde: los ambientes deben tener ventilación permanente, ante la duda consulte con un gasista matriculado.
Evite utilizarlo si presenta fugas o una deficiente combustión del gas. Verifique que los quemadores y piloto operen siempre con llama azul (que indica una correcta combustión) sin puntas amarillas o anaranjadas.
Tenga en cuenta que cuando se empleen estufas del tipo sin tiraje, que arrojan al ambiente un gran porcentaje de vapor de agua, como producto de la combustión, en determinadas condiciones de temperatura y humedad relativa producen saturación de humedad en el ambiente, con las consecuentes apariciones de condensación, generación de moho, hongos, etc. como así también olores característicos y malestar de los ocupantes.

2.3 Calefones y termotanques

No deje correr el agua caliente que no utiliza: derrocha gas, agua y abulta su factura innecesariamente.
Si tiene instalado un calefón regule la temperatura del agua caliente con la palanca, botonera, o abriendo más la canilla, pero evite mezclarla con la fría: ahorrará gas y prolongará la vida útil del artefacto.
Si tiene termotanque regule su temperatura de tal manera que no necesite mezclar agua caliente con fría (punto medio de la posición del termostato). Si el equipo se encuentra instalado fuera de la vivienda mantenga en buen estado la protección y la aislación térmica correspondiente.

2.4 Cocción de alimentos

Para calentar más rápido y consumir menos gas conviene tapar los recipientes utilizados y calentar la cantidad que se va a usar.
Evite que la llama asome por el borde inferior de los recipientes, así reducirá el consumo.
Mantenga los quemadores de cocinas, estufas, calefones y termotanques limpios, la llama debe ser estable, silenciosa y de color azul intenso.
Use el horno en forma mesurada, consume el equivalente a tres hornallas.
Una vez alcanzada la cocción de los alimentos apague la hornalla. Si durante la cocción alcanza el punto de ebullición, disminuya la llama lo suficiente para mantenerlo.


3. Consideraciones sobre la envolvente de los edificios. Aislantes térmicos

Aproximadamente un tercio de la energía producida en nuestro país, es consumida en y para el desenvolvimiento de los edificios. De esta cantidad, casi la mitad se utiliza para satisfacer la demanda de calefacción y de refrigeración. Del resto, se considera que un 30% como mínimo se pierde energía por los techos, cuando éstos no se encuentran aislados térmicamente en forma adecuada, permitiendo grandes fugas de calor en condiciones invernales o calentamiento excesivo en épocas estivales.

Para el caso de un techo plano utilizado en edificios en altura o de una vivienda individual con cubierta tradicional de tejas o de chapa metálica, si en ambos casos se contemplara la utilización de un material aislante térmico de solamente 2 centímetros de espesor, posibilitaría reducir las pérdidas de energía por transmisión de calor en casi un 50%. Si el espesor de la aislación térmica que se emplea es de 5 centímetros, la reducción de la pérdida de calor por el techo puede llegar al 70%.

En el caso de las paredes, también es importante que posean una adecuada aislación térmica, para reducir los intercambios de calor a través de las mismas, con el objeto de lograr una situación de confort con menor gastos de energía.

El tema de pérdida de calor por las ventanas y principalmente de los elementos vidriados en un edificio, se debe tomar muy en cuenta durante las noches invernales, en que se presentan grandes diferencias de temperatura entre el ambiente interior y el aire exterior. En estas situaciones, el simple hecho de cerrar las persianas, reduce tales pérdidas en más del 60% en el área que ocupan dichas ventanas. Cuanto mayores dimensiones posean las aberturas, más incidencia tendrá este ahorro de energía sobre el total del edificio.

Otro aspecto a considerar acerca de las ventanas y de las aberturas en general, es el tipo y la calidad de los materiales que se utilizan para su fabricación. Cuando se emplean cerramientos de baja calidad, con problemas de diseño, se originan excesivas infiltraciones de aire a través de los mismos. Las infiltraciones son flujos descontrolados del aire exterior que ingresan al edificio por hendijas u otras aberturas no intencionales, como así también mediante el normal uso de apertura y cierre de la puerta de entrada.

Las pérdidas de calor causadas por infiltraciones pueden representar hasta un 30 % de las totales de un edificio. Se pueden reducir notoriamente, colocando elementos que impidan el paso del aire indeseado, como burletes u otros materiales de comportamiento similar.

El aislamiento térmico permite ahorrar hasta 50% de la energía que se utiliza para la calefacción o el aire acondicionado. Para lograrlo, puede realizar lo siguiente:

Mantenga puertas y ventanas cerradas. Abralas sólo cuando sea indispensable renovar el aire.
Tape y selle todo tipo de hendiduras para asegurar que el aire acondicionado quede perfectamente aislado (cambie vidrios rotos, selle orificios por los cuales pueda escaparse el aire). Lograr un óptimo aislamiento térmico permite protegerse mejor del frío en la temporada invernal.
Revise que todos los ductos estén debidamente aislados si el aire acondicionado es integral. Aísle la pared; esto generalmente requerirá 2/3 del espesor que se aplique al techo.
Las comodidades que generan la calefacción y el aire acondicionado nos permiten que la vida sea agradable en el hogar. Además con los aislamientos térmicos ahorramos energía y reducimos gastos.

 

 


 

 


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