|
Reemplazo de halones
en instalaciones fijas de extinción contra incendios

Adelgazamiento de la capa de ozono
sobre el continente antártico
¿Qué son los Halones?. Sustitutos
Se trata de productos químicos halogenados que tienen la
capacidad de extinguir el fuego mediante la captura de los radicales
libres que se generan en la combustión. Hasta que se determinó
que producían daños a la capa de ozono, fueron los
productos extintores del mercado más eficaces para combatir
el fuego, ya que sumado a su alta efectividad se identificaban otras
propiedades tales como la baja toxicidad y el no provocar daños
ni dejar residuos sobre los equipos electrónicos y eléctricos
sobre los cuales se descargaban. Los Halones utilizados en nuestro
país son el Halón 1301 o trifluor-bromo-metano y el
Halón 1211 o difluor-cloro-bromo-metano.
Existen diferentes alternativas de reemplazo del halón 1301
que se determina según cada caso a través del estudio
de los materiales a proteger, el volumen del recinto, la disponibilidad
de lugar de almacenamiento del producto extintor, las características
del edificio, etc. como por ejemplo polvos químicos, rociadores
y espumas; gases inertes; sistemas de agua pulverizada; halocarburos;
aerosoles de polvo, entre otros sustitutos que se siguen desarrollando.
Antecedentes
La República Argentina suscribió el Protocolo de Montreal
asumiendo internacionalmente la obligación de proteger el
ambiente evitando la liberación a la atmósfera de
las sustancias que agotan la capa de ozono. En el año 1999
se firmó un proyecto del Banco Mundial, que con financiación
proveniente del Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal, permitirá
a la Argentina cumplir con dichas obligaciones. Para cumplimentar
el compromiso promulgó la Ley 24.040 y la resolución
620/2002 en la cual se fijan los usos críticos en los cuales
se permite seguir utilizando Halones como agentes de extinción.
Algunos de estos usos permitidos son aeronaves; vehículos
militares; extinguidores militares y policiales y salas de terapia
intensiva, entre otros.
Como consecuencia de esa ley, desde 1997, también está
prohibida la importación de halones, y si bien desde esa
fecha no se han realizado instalaciones nuevas, se torna necesario
el tratamiento del producto que se encuentra actualmente en uso
en los sistemas de extinción. En esta dirección, a
través de la Unidad Técnica Fuego de INTI- Construcciones
se pone a disposición la infraestructura necesaria para realizar
los análisis de producto extraído y sus reemplazos,
confeccionar la base de datos, brindar información referida
a este tema y, en general, asesorar a los distintos usuarios sobre
la reconversión de sus instalaciones y la calidad de los
nuevos productos disponibles en el mercado
El Banco de Halones
Como consecuencia del compromiso asumido por la Argentina, se debió
crear un sistema que pudiese realizar la reconversión de
las instalaciones de Halón 1301 sin pérdidas de producto
y que permitiese comercializarlo donde la legislación lo
autoriza. Así, nuestro país se comprometió,
a través del Programa País, a la creación de
un Banco de Halones para el correcto manejo de estas sustancias.
El Banco de Halón 1301 consiste en un sistema formado por
operadores autorizados y el INTI, cuyo objetivo es establecer las
condiciones para la certificación de retiro y disposición
de las instalaciones contra incendios de Halón 1301 en conformidad
con las normas y leyes correspondientes. Este método garantiza
retirar el Halón en forma correcta de la instalación,
analizarlo para comprobar su pureza y, de acuerdo con los resultados
de los análisis, precisar su destino. Las alternativas de
destino del Halón son: su almacenamiento y utilización
futura en lo que esté permitido; su destrucción, en
caso de encontrase contaminado; o su comercialización en
el exterior de acuerdo con lo que establezca el organismo competente
(en la actualidad la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo
Sustentable). Si el producto no está contaminado, se sumará
al almacenado en el Banco y su destino físico serán
los depósitos de las empresas que participen del sistema
y que pueden comercializarlo para su posterior utilización
donde la legislación lo permite.
Los aportes del INTI ¿Cómo
funciona?
El INTI, a través de la Unidad Técnica Fuego de INTI
- Construcciones, tiene la misión de divulgar la necesidad
de la reconversión, asesorar técnicamente a los usuarios
en la búsqueda de los sustitutos más adecuados, verificar
el retiro del producto, emitir el certificado de cumplimiento con
la Ley a los usuarios que reconviertan su instalación, realizar
los análisis del Halón retirado, y conformar la base
informática que sustente al sistema. Esta base brindará
información sobre: empresas autorizadas para retirar el Halón,
conocimiento de la cantidad de producto existente en el país,
cuáles son los usos esenciales, cantidad de producto almacenado
en los depósitos, cantidad total de Halón retirada,
etc.
A los temas expuestos hay que agregar que el INTI debe actuar como
soporte técnico de los organismos involucrados en la problemática
de la protección de la capa de ozono. Todo el sistema está
verificado por el organismo de control: la Secretaría de
Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable a través de la
Oficina Programa Ozono (OPROZ), que es el que establece las pautas
de funcionamiento del conjunto y supervisa su cumplimiento y la
Secretaría de Industria que es el organismo responsable de
la administración de los fondos del proyecto.
El usuario que dispone de una instalación fija de Halón
1301 y que desea solicitar la reconversión de su equipo puede
asesorarse en el INTI o bien en la Oficina Programa Ozono (OPROZ).
Una vez acordado el trabajo, el operador autorizado retira los halones
con la verificación del INTI quien, además, analiza
y recomienda técnicamente su destino (Banco de Halones o
destrucción) y el reemplazo más adecuado de dicho
producto. Concluido este proceso el usuario deberá contratar
una nueva instalación de reemplazo aceptada ecológicamente
y obtiene de parte del INTI un certificado por la reconversión
de la instalación.
|