Procesamiento de
pieles de chinchilla
La piel de chinchilla es una de las mas valiosas a nivel
del comercio internacional. Actualmente proviene de criaderos, no
hay explotación de la fauna autóctona (originaria
en la puna andina). La demanda vigente de pieles de chinchilla y
sus manufacturas en el mercado internacional incentivó en
los últimos años la actividad de criaderos y cabañas
en distintas regiones de nuestro país. El sector de criaderos
se caracteriza por la fuerte participación de micro y pequeños
emprendimientos tipo familiares, generándose en varios casos
la constitución de asociaciones de productores. Se estima
que hay en actividad mas de 2.000 criaderos en el país.
En el año 1999 el INTI-CUEROS inició,
a requerimiento del sector productivo, los estudios para el desarrollo
de una tecnología de proceso de curticion, con el objetivo
de obtener a partir de las pieles producidas en el criadero, pieles
curtidas de chinchilla que satisfagan las exigencias de los mercados
internacionales en cuanto a la calidad del cuero y propiedades del
pelaje. Este desarrollo se inició con un objetivo rector:
promover la integración de la cadena de valor de los cueros
no-tradicionales contemplando para ello el suministro de tecnologías
de producción en los eslabones de curtición y manufactura
y el incentivo de la asociatividad de criadores y manufactureros.
La tecnología
En la Planta Experimental de Curtiduría del Centro se llevan
a cabo actividades de Investigación y Desarrollo trabajando
en los procesos de curtición, engrase y tintado así
como en el tratamiento del pelo para realzar el diseño natural
de la piel. Actualmente se dispone de tecnología que permite
obtener pieles de calidad aceptada en el comercio internacional,
teniendo la elasticidad, resistencia y blandura adecuadas para la
confección de prendas, presentando un pelaje con el brillo,
volumen y densidad requeridos.
En el desarrollo se ha contemplado, también,
los problemas ecológicos, seleccionando de procesos menos
contaminantes, habiendo realizado la caracterización y el
tratamiento físico químico del efluente total. Con
la colaboración del Centro de Investigación de Ingeniería
Ambiental del INTI se evaluará la necesidad de un tratamiento
secundario.
Planta
Experimental de Curtiduría – INTI-CUEROS. Gonnet, La
Plata
La transferencia de tecnología
Los conocimientos adquiridos se transferirán estructurados
en tecnología, propiciando la instalación de una curtiembre
pequeña, industrial y ecológica. La misma puede realizarse
de diversas formas, el Centro puede brindar apoyo desde la realización
de los estudios de prefactibilidad, la preparación del proyecto,
hasta la instalación y puesta en marcha de la curtiembre,
incluyendo la formación de personal. Como esta tecnología
tiene fuerte componente artesanal, la formación del responsable
técnico de la curtiembre puede requerir un tiempo relativamente
prolongado, por ello se ofrece también actividades de tutoría
técnica desde la puesta en marcha, con el objeto de garantizar
la fabricación de pieles curtidas de chinchilla desde ese
momento. Igualmente quedan disponible los servicios sobre actualización
tecnológica para atender nuevas demandas de propiedades de
los productos, presentados por los mercados internacionales, como
así también aquellos relacionados a la certificación
de calidad.
Es apropiado advertir que este tipo de emprendimiento
es recomendable para asociaciones de productores primarios que necesiten
una integración vertical y que les permita avanzar no solo
a este eslabón de la curtiembre, sino también involucrarse
en la manufacturas , donde esta el gran salto de valor en la cadena.

Cueros de chinchilla terminados con diferentes
colores (efecto azulado y coloraciones intensas) elaborados con
la tecnología INTI-CUEROS
Para solicitar este servicio contactarse
con INTI – CUEROS
Teléfono
(02121) 4841876/ 4840244
E-mail
cueros@inti.gov.ar
Sitio web
www.inti.gov.ar/citec
Contactos
Carlos Cantera ccantera@inti.gov.ar
Víctor Vera vdvera@inti.gov.ar
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