Productos
cárnicos de
exportación
Desde
la devaluación, la exportación se ha convertido
en un objetivo tentador para los empresarios argentinos. La
mayoría sueña con entablar relaciones comerciales
con los principales mercados del mundo para poder vender sus
productos a cambio de euros o dólares. Durante 2003 las
exportaciones crecieron un 14 por ciento y para este año
se espera un suba de 10 por ciento, a partir de un aumento simultaneo
de 5 por ciento en precios y 5 por ciento en cantidades. Sin
embargo, no todos los empresarios cumplen con las condiciones
necesarias para poder proyectarse a nivel internacional. Un
claro ejemplo es el de la industria de la carne.
Para preparar
una muestra de exportación destinada a clientes potenciales
es necesario hacerlo a través de una planta habilitada
para tal fin, pero las empresas que cuentan con autorización
ya están exportando y son reacias a elaborar muestras
para terceros. Para sumarse al negocio de la exportación,
los pequeños empresarios o inversionistas noveles deben
montar una planta habilitada, pero son pocos los que están
dispuestos a concretar una inversión de semejante escala
sin antes poder enviar muestras al exterior que le permitan
asegurar el interés definitivo de los clientes contactados.
Hasta hace pocos meses, esta limitación legal no tenía
solución a la vista. Sin embargo, INTI-Carnes (ex CITECA)
acaba de lograr en febrero la habilitación de su Planta
Piloto para elaborar muestras de productos cárnicos y
cómidas preparadas a base de carne, sin valor comercial,
en lotes de hasta 50 kilos para consumo interno y de exportación.
Es la única planta sin fines de lucro habilitada por
el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Alimentaria (SENASA)
en el país, ventaja que podrá ser aprovechada
por todos aquellos interesados que quieran concretar sus proyectos
de exportación.
De este modo, los pequeños productores o inversionistas
que tengan contactos en el exterior podrán elaborar sus
muestras de carne para intentar cerrar acuerdos comerciales.
En caso de lograrlo, entonces si deberán gestionar la
puesta en marcha de una planta propia que cumpla con los requisitos
para poder exportar que exige el Senasa. Si el cliente del exterior
aprueba las muestras, el impulsor de la iniciativa también
puede optar por contactarse con las empresas argentinas ya habilitadas
para exportar comercialmente, las cuales no son tan reacias
a conversar cuando hay un negocio seguro de por medio.
Ese es
el camino que siguen muchos incubadores de proyectos empresariales,
los cuales podrían recurrir a la Planta Piloto del INTI
para hacer la muestra. Luego deberían enviarle el producto
al interesado y una vez que tengan el visto bueno del comprador
externo sólo les quedaría contactarse con una
planta comercial habilitada para ofrecerle un negocio con cliente
asegurado o formar una sociedad en la que pueden ceder la elaboración
del producto y quedarse controlando la comercialización.
Viviana Renaud, coordinadora de Tecnología de Procesos
del INTI afirmó que la planta "recibió consultas
de numerosos clientes y ya estamos conversando para concretar
los primeros proyectos".
La Planta Piloto funciona en el parque industrial del INTI desde
hace muchos años y ya había obtenido una habilitación
provisoria en 1990 para elaborar muestras de exportación,
pero a los pocos meses la autorización quedó sin
efecto por problemas burocráticos. Ahora, la iniciativa
se reflotó a partir de la mayor coordinación que
experimentó la relación entre el INTI y el SENASA
en los últimos dos años. La planta está
equipada para la elaboración de productos frescos, secos
y cocidos, pasteurizados y esterilizados, enfriados y congelados.
El servicio que ofrece INTI-Carnes incluye el desarrollo de
los productos porque muchos empresarios tienen una idea comercial,
pero carecen de los medios y el conocimiento técnico
para concretarla. Por ejemplo, la planta piloto fue consultada
recientemente por un productor que tiene intenciones de comercializar
ostras esterilizadas en conserva pero no sabe cuál es
el proceso que se debe seguir para obtener el producto. En ese
caso, INTI-Carnes diseña la receta, lleva adelante el
proceso térmico y elabora las muestra final, incluyendo
el envasado y la presentación.
Las tareas de desarrollo son de gran importancia porque la mayoría
de los productos que se exportan no son frescos por una cuestión
de vida útil. Los grandes mercados de exportación
de productos cárnicos están en Europa y los tiempos
de viaje son muy prolongados. Por lo tanto, los productos que
se elaboran son congelados o en conserva. Hay productos que
van acompañados con puré de vegetales u hortalizas,
pero siempre con una base cárnica. Lo único que
se vende fresco al exterior son los cortes de carne que se envasan
al vacío. INTI-Carnes cobra un arancel por sus servicios,
pero la ingeniera Renaud afirmó que "si el proyecto
proviene de una cooperativa o presenta características
novedosas se colabora con el cliente para que pueda acceder
a alguna línea de crédito".
Contacto:
vrenaud@inti.gov.ar
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| Fecha |
2005-02-10 02:15:51 |
| Nombre |
angel figueroa pantoja |
| Titulo |
importante |
| Comentario |
hola yo desea yo saber sobre procesos de producción social de productos carnicos o sea yo me refiero a que un carnicero cuanto es su ganancia del carnicero el animal que ellos los vende cuando ya venden por kilo eso es todo adioooossss |