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Vivienda
Social
Una
mirada sobre las políticas orientadas al mercado en Chile, Costa
Rica y Colombia
La
vivienda propia es uno de los bienes más anhelados por las personas
y las familias, y constituye habitualmente uno de sus principales
activos. Sin embargo, personas y familias de menores ingresos
tienen fuertes restricciones para acceder a una vivienda digna.
Por ello, se califica como viviendas de interés social a aquellas
que se destinan a la población de menores ingresos. En este
sentido, las políticas de vivienda social comprenden el propósito
de facilitar un acceso equitativo a viviendas con estándares
adecuados, en cuanto a servicios, construcción, terreno, terminaciones,
etc. Propósito que implica el respaldo del sector público mediante
subsidios.
Las reformas económicas orientadas al mercado y al sector privado
que se implementaron en América Latina a partir de las últimas
décadas resultaron en importantes redefiniciones en esas políticas
de vivienda social orientadas a los sectores de menores ingresos.
De acuerdo con dichas reformas, se producen cambios en los roles
de los sectores público y privado. El primero, asume principalmente
como regulador y promotor y como suministrador de obras sanitarias
y de equipamiento complementario que poseen un alto contenido
de bienes públicos. Por otro lado, el sector privado tomó la
responsabilidad principal en la construcción de las viviendas,
además de proporcionar crédito hipotecario a su financiamiento
en condiciones de mercado.
Asimismo, los hogares beneficiarios
aportaron terreno, materiales de construcción y mano de obra.
De este modo, la política de vivienda social se tradujo en una
dinámica acción conjunta de los sectores público y privado,
en una fuerte expansión de la oferta de viviendas sociales y
en una importante reducción del déficit habitacional. Entre
los países de América Latina y El Caribe que implementaron,
durante la década del 90, políticas de vivienda de interés social
orientadas al mercado cabe destacar la experiencia de Chile,
Costa Rica y Colombia. Las políticas de estos países, aunque
comprenden muchos aspectos a mejorar, son una de las más significativas
de la región e indican de qué manera se puede expandir la oferta
de vivienda social y reducir el déficit habitacional. Aunque
estas políticas se basaron sobre todo, en subsidios a la demanda,
también pusieron énfasis en los siguientes instrumentos del
mercado: ahorro previo y otros aportes de los beneficiarios;
crédito para vivienda en condiciones de mercado, suelo para
viviendas de interés social y mercado secundario de dichas viviendas.
Por otra parte, cabe destacar el papel de las instituciones
que validaron estas políticas. Chile comienza ya en 1978 a introducir
una política de vivienda social con el propósito de focalizar
los subsidios en familias y personas de menores ingresos. El
Ministerio de Vivienda y Urbanismo, a través de sus Servicios
de Vivienda y Urbanismo (SERVIU), asume como regulador y supervisor
de los estándares de las viviendas, como administrador del proceso
de subsidios habitacionales, como proveedor de viviendas progresivas
y básicas y como oferente de crédito. Además extendió garantías
a los créditos hipotecarios como una manera de motivar la participación
de la banca privada. La política de vivienda priorizó los grandes
conjuntos habitacionales cuya construcción estuvo en manos principalmente
de empresas privadas.
En respuesta al déficit habitacional, Costa Rica creó en 1986
el Sistema Financiero Nacional para la Vivienda (SFNV) y el
Banco Hipotecario de la Vivienda (BANVHI) como entidad pública
rectora del primero. Al igual que la experiencia chilena, la
construcción de viviendas queda a cargo de empresas y otras
entidades del sector privado. Los subsidios llegaron a representar
el 1% del PBI, dato que señala un importante esfuerzo presupuestario
del sector público. Entre algunos de los programas implementados
se destaca la iniciativa de la Fundación Privada en Pro de la
Vivienda (FUPROVI) que impulsó un programa de autoconstrucción
y aportes en materiales y mano de obra por parte de los beneficiarios
aportando soluciones adecuadas de vivienda con limitados recursos
de subsidios.
En Colombia, la política de vivienda social se apoyó en el Instituto
Nacional de Vivienda de Interés Social y Reforma Urbana (INURBE)
y en el Sistema de Subsidios a la Demanda de Vivienda creados
en 1991. El INURBE cumple la función de normar el sistema de
subsidios y de procurar asistencia técnica a entidades locales
y a organizaciones populares de vivienda que se autogestionan
para construir.
Las experiencias en los países mencionados proporcionan aportes
significativos. En primer término, demostraron dinamizar la
producción, la oferta de viviendas y reducir el déficit habitacional
de los sectores de menores ingresos.
Sin embargo, es conveniente
indicar que dichas políticas prestaron poca atención al déficit
cualitativo de la vivienda. Se privilegiaron los programas de
construcción de viviendas nuevas en detrimento de los programas
de renovación, mejoramiento o ampliación de viviendas usadas.
Esta orientación de los subsidios hacia viviendas nuevas se
origina en el énfasis por reducir el déficit cuantitativo mediante
la construcción de grandes conjuntos habitacionales. Por último,
interesa citar uno de los criterios más difíciles de alcanzar,
el de la focalización de los subsidios habitacionales que comprende
aspectos, siempre complejos, de equidad. Se trata de desarrollar
los mecanismos que permitan poner al alcance de todos los sectores
de la población, los medios de accesibilidad a viviendas dignas.
Fuente:
Günther Held. "Políticas de viviendas de interés social orientadas
al mercado: experiencias recientes con subsidios a la demanda
en Chile, Costa Rica y Colombia." CEPAL. Serie Financiamiento
del Desarrollo. Santiago de Chile, junio de 2000.
Contacto:
cecon@inti.gov.ar
Para
mayor información sobre el tema pueden consultarse las siguientes
publicaciones de la Comisión económica para América Latina (CEPAL)
www.eclac.cl :
"Costa Rica: una revisión de las políticas de vivienda
aplicadas desde 1986". Serie Financiamiento del Desarrollo.
N° 42. 1997.
"Financiamiento de la vivienda de estratos de ingreso medios
y bajos: la experiencia chilena". Serie financiamiento del Desarrollo.
N° 46. 1997.
"Intervenciones en vivienda y desarrollo urbano en Chile: un
enfoque integral". 1996. "La política de vivienda de interés
social en Colombia en los noventa". Serie Financiamiento del
Desarrollo. N° 80. 1999.
"Panorama social de América latina",1999.
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