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La
relación entre el desarrollo local y la tecnología
Un país con geografía tan dilatada y con tantas
diferencias en su desarrollo relativo, provoca tensiones a quien
quiera pensar en términos estratégicos sobre la
vinculación entre la tecnología y el crecimiento.
La lógica mas inmediata lleva a tomar como eje de referencia
a un sector industrial y recorrer toda la cadena de valor, desde
la materia prima hasta el bien que queda a disposición
de los consumidores. Mal o bien, es normal llegar a plantear propuestas
para el sector siderúrgico o papelero o del cuero y calzado.
Pero ya no es tan inmediato - y mucho menos exitoso - el discurso
sobre cómo reducir la desocupación o mejorar el
horizonte económico de Marcos Juárez o Tandil, por
mencionar dos de las mas de 300 localidades con masa crítica
de población, sobre las que puede intentarse un planteo
de desarrollo local.
En el pasado, acompañando las tesis neoliberales, todo
condujo como un embudo a concentrarse en los métodos para
atraer "inversores". Definido así, el único
modo válido es eliminar impuestos o subsidiar el aporte
de capital en forma directa, tal que se pueda seducir a una inversión
productiva, que en ausencia de ese marco hubiera ido a otro lugar.
De este modo, en los últimos 50 años, por períodos
variables, se indujo inversiones al sur del paralelo 42, en Tucumán,
La Rioja, Catamarca, San Juan o San Luis. Los resultados tienen
evaluaciones parciales, pero en la mayoría de los casos
han distorsionado sectores, han dejado decenas de edificios vacíos
cuando se agotaron los beneficios - como en Tucumán - o
han concentrado la población de una provincia beneficiada,
a causa del éxodo desde las localidades mas chicas hacia
donde se instalaron las transitorias fábricas.
Pensar el desarrollo desde una localidad con población
entre 30.000 y 150.000 habitantes, sin un fuerte compromiso del
Estado provincial o nacional, solo desde la propia comunidad,
es todo un tema y bien importante e interesante. Nuestra recomendación,
luego de conocer las preguntas y hasta las angustias de tantas
comunidades pequeñas o medianas es una invitación
a la sensatez, que parte de lo que hoy es el lugar. Nada mas esquivo
que los planteos genéricos sobre temas o industrias que
mas o menos vertiginosamente nos deberían llevar al estrellato.
Sobre una base de recursos humanos y naturales conocida, el primer
deber es describir con precisión la relación entre
la demanda de bienes local y la propia oferta. Inmediatamente
después inventariar con detalle la oferta de bienes que
atiende demandas fuera del lugar. Finalmente, identificar con
claridad como se integra esa oferta en la respectiva cadena de
valor.
Esas tres tareas consecutivas - ¿de dónde viene
lo que consumimos? ¿qué vendemos fuera de aquí?
En este caso, ¿a quién le compramos materias primas
y a quién le vendemos nuestro producto? - definen tres
espacios de reflexión posibles:
1 - La pequeña industria local de bienes básicos.
2 - El incremento de la producción de lo conocido.
3 - La incorporación de valor a lo conocido.
Responder las primeras preguntas, en cada caso, lleva en forma
directa a identificar necesidades de capacitación y de
tecnología. Esencialmente de estos dos componentes, porque
la demanda está identificada y los actores productivos
están a la mano.
Al encontrar cómo y dónde se satisfacen esas necesidades
aparece la necesidad de contar con capital. En último término,
como debe ser.
El desarrollo local no se piensa desde la sola voluntad. Por el
contrario, la línea es provista por lo que hoy somos. Tal
vez sea bueno recordárnoslo una y otra vez, exactamente
como seguro lo hacemos cuando reflexionamos serenamente sobre
nuestro desarrollo personal.
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| Fecha |
2004-05-10 09:22:22 |
| Nombre |
alejandra agustinho |
| Titulo |
sobre la política en la relación tecnología-desarr |
| Comentario |
Cmparto en general la línea de la nota, creo que dos ejes deberían complementarla por una parte, que las decisiones políticas de los responsables del área en el nivel municipal deben entender el desarrollo local como eso: local y territorial, en función del incremento de inclusión de la mano de obra en los procesos productivos disponibles, para mejorarlos y fortalecerlos.
Por otra parte, y vinculado con lo anterior, la radicación de grandes capitales en núcleos poblacionales medianos y pequeños actúan como espejitos de colores: son hongos que en principio desarrollan exponencialmente la incorporación de mano de obra, y hacen visible un supuesto desarrollo local, pero cuando se trasladan por conveniencias del mercado, dejan detrás suyo tierra arrasada: no sólo desocupa a sus propios trabajadores, sino que como resultado final, desarticularon redes productivas existentes con anterioridad a su radicación. Por ello es importante que el poder político local evalúe con detenimiento el escenario futuro ante propuestas espectaculares de desarrollo a partir de la radicación de grandes capitales en pequeños territorios.
No puede olvidarse que el desarrollo es un proceso complejo de construcción a mediano y largo plazo. Y que el objetivo final de los grandes capitales no es el desarrollo sustentable de una región, sino exclusivamente su mayor rentabilidad. Esto último no constituye un juicio valorativo ni ideológico, sino una realidad concreta que debe ser considerada al momento de plantearse una negociación política con esos sectores. |
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| Fecha |
2004-06-01 10:39:25 |
| Nombre |
alejandro guidi |
| Titulo |
Desarrollo y tecnología |
| Comentario |
Lo que resulta dificil de entender es porqué no podemos pensar el país como un todo.Entiendo que la gran extensión geográfica ayuda a la atomización pero ya sea por la abundancia de recursos o por la propia avaricia de los que manejaron las herramientas del poder politico-económico nunca tuvimos un pan de desarrollo a largo plazo.Muchas veces no valoramos lo nuestro y hay intereses para que eso no se revierta.Tal vez se debería dar más poder politico a instituciones como el INTI para que,lejos del poder de turno, pueda hacer realidad tanto esfuerzo. |
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