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Y cuando en los ochenta se tuvo la certeza de que la quema de combustibles
fósiles y las emisiones de CO2 a la atmósfera eran
causantes del efecto invernadero y del cambio climático que
provocaba (y provoca) estragos en el planeta., el concepto de energías
renovables (solar, eólica, hidráulica y las diversas
formas de biomasa) también llamadas energías limpias
surgió como un bálsamo promisorio.
En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo
y Uso de las Fuentes de Energía Nuevas y Renovables, celebrada
en Nairobi en 1981, se subrayó la importancia de las fuentes
alternativas de energía renovable para compensar la dependencia
del petróleo. En la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río
en 1992 fue significativa la importancia que se le adjudicó
a la energía en el desarrollo sostenible, a pesar de lo cual
no se logró un programa integral de acción energética.
En la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, llevada a cabo
en Johannesburgo en el año 2002, surgió la Johannesburg
Renewable Energy Coalition (JREC) y 86 países (entre ellos
el nuestro) firmaron un documento titulado “El camino hacia
la energía renovable” (ver recuadro).
En ese mismo ámbito y ante la falta de programas concretos,
Alemania propició un nuevo encuentro que acaba de realizarse
en la ciudad de Bonn bajo el título de “Renovables
2004”, con el objetivo de que los países se comprometan
con metas concretas para el desarrollo e inserción de fuentes
renovables en sus ámbitos locales.
El evento de Bonn se realizó en medio del recrudecimiento
de la crisis energética. El mundo sigue siendo petróleo
dependiente. El 80% de la energía primaria consumida a nivel
mundial proviene de los combustibles fósiles y dentro de
ello el petróleo representa el 40%. Asimismo los expertos
aseguran que este combustible se acabará en 40 años
más. Mientras tanto el precio del barril aumenta y el suministro
se torna cada vez más difícil.
Frente a esta situación el desarrollo de las fuentes renovables
es aún incipiente. En la Comunidad Europea, por ejemplo,
abastecen menos del 6% del consumo interno bruto de energía.
En lo que respecta a la energía eólica la capacidad
mundial instalada en el 2001 ascendía a 20.000 MW y las pequeñas
represas hidroeléctricas superan los 35.000 MW, nuestro país
cuenta con desarrollo tecnológico y algunos emprendimientos
comerciales sobre todo en energía eólica pero carece
de una política sustantiva y de incentivos económicos
para obtener resultados a mediano y largo plazo con continuidad
en el tiempo. Un logro importante en 1998 fue la promulgación
de la Ley 25019 que crea el Régimen Nacional de Energía
Eólica y Solar. Actualmente hay dos proyectos que ya cuentan
con media sanción del Senado y están en tratamiento
en la Cámara de Diputados: el que estipula el Régimen
de Fomento Nacional para el uso de Fuentes Renovables de Energía
destinada a la producción de energía eléctrica,
presentado por el Senador Pedro Salvatori, y el que declara de interés
general el Uso Eficiente de la Energía, con la firma del
senador Marcelo Guinle. En ambos casos, con el impulso de los senadores,
se intentó la rápida aprobación en la Cámara
de Diputados como logro hacia Bonn, pero el esfuerzo fue infructuoso
(ver recuadro).
Bonn es una oportunidad
para establecer contactos y hacer negocios*
“La conferencia de Bonn, convocada por el gobierno alemán,
se encuadra en la iniciativa de la Unión Europea anunciada
en la Conferencia sobre Desarrollo Sustentable (Johannesburgo, septiembre
2002) a la que inmediatamente adherí en nombre del Gobierno
Argentino porque se ajustaba a mis instrucciones.
Esta reunión ha sido precedida de un proceso preparatorio
parcialmente descentralizado y con reuniones regionales. No está
planteada como una reunión de negociación política,
sino como una oportunidad de declarar iniciativas y establecer contactos,
principalmente contactos para negocios.
Debe tenerse en cuenta que las inversiones europeas en el desarrollo
de energías nuevas y renovables han sido importantes y que
esta es una buena oportunidad para encarar negocios que permitan
amortizarlas con proyectos en los países en desarrollo.
En el ámbito nacional el desarrollo de este tipo de energías
como la eólica y la solar y la que deriva de la utilización
del hidrogeno, son todavía marginales a pesar de la existencia
de buenos proyectos en funcionamiento y planificados. En la actual
situación energética nacional el plan anunciado por
la Secretaría de Energía ni las menciona y no está
prevista una representación adecuada de esa dependencia en
la reunión de Bonn. El primer ministro alemán envió
una invitación formal al gobierno argentino y los funcionarios
alemanes han dejado claro que buscan la participación de
funcionarios del área energética con capacidad de
tomar decisiones. Varios países de la región concurrirán
a ese nivel.
La materia no se agota en esta reunión y las capacidades
argentinas nos permitirán retomar la cuestión más
adelante si así se desea, aunque con alguna desventaja frente
a quienes sean los primeros, pero siempre con buenas posibilidades.”
* Embajador Raúl A. Estrada Oyuela
Representante Especial para Asuntos Medioambientales Internacionales
Contacto: remai@cancillería.gov.ar
Energías Renovables no sólo para pobres*
“La Conferencia Renovables 2004, surge por la voluntad de
un conjunto de países de colocar en la agenda mundial la
relevancia de las energías renovables, luego del fracaso
de la Cumbre de Johannesburgo del año 2002.
Este impulso puede contribuir a que las renovables comiencen a reemplazar
progresivamente a los combustibles fósiles, principales responsables
de los gases de efecto invernadero, y otras fuentes de energía
que provocan enormes daños sociales y ambientales, como las
grandes represas hidroeléctricas y la energía nuclear.
Lo trascendente es que en menos de dos décadas desaparecerá
la ventana de oportunidad que aún tenemos de evitar el cambio
climático peligroso. Por eso la reunión no debiera
desaprovecharse y las energías renovables tienen que considerarse
no sólo como alternativas para sectores marginales, sino
como las principales protagonistas para satisfacer el acceso a este
servicio de toda la población.
A nivel nacional, este tipo de eventos es el que posibilita contactos
para la cooperación internacional que faciliten la rápida
ejecución de proyectos de renovables que hoy están
en condiciones de ser implementados en Argentina. Lamentablemente
el Gobierno argentino, no esta a la altura de la conferencia, y
la muestra de su desinterés esta en que no envía una
delegación de jerarquía y mucho menos con una cartera
de proyectos concretos. Esto había sido una de las recomendaciones
surgidas del Foro Binacional Argentino Uruguayo sobre Energías
Renovables, organizado por ONGs y la Secretaría de Energía
de Argentina, el pasado mes de abril.
Argentina es un país con gran potencialidad para el desarrollo
de energías renovables diversificadas. En este momento se
está discutiendo en la Cámara de Diputados un proyecto
de Ley que ya cuenta con media sanción en el Senado, que
propone una meta del 8% de fuentes renovables en la generación
eléctrica para el 2013, que esperamos sea aprobado a la brevedad.
Esto además tendría efectos multiplicadores en la
generación de empleos, y disminuiría la vulnerabilidad
con respecto a otras fuentes.”
* Ing. Elba Stancich
Coordinadora del Foro de Ecología Política
Contacto: tallercoord@ciudad.com.ar
El sector eólico ofrece
la respuesta más rápida de entrega de energía
a la red*
“Teniendo en cuenta que para la reunión de Bonn se
han convocado a los países para que se comprometan a establecer
metas de desarrollo de energías renovables, creemos que esto
representa una oportunidad para que las autoridades de nuestro país
se interesen en ese tema. Para ello, la Cámara Argentina
de Generadores Eólicos (CADGE) se ha puesto a disposición
de autoridades nacionales y provinciales para colaborar en el desarrollo
de una propuesta.
Creemos que el sector eólico tiene actualmente una excelente
oportunidad de desarrollo, debido a que el país cuenta con
el recurso natural (viento), con la infraestructura de distribución
eléctrica y con la infraestructura industrial ociosa, mano
de obra competitiva y especializada, oportunidad para iniciar un
proceso de fabricación local. Hay además, la posibilidad
de una rápida respuesta en instalación de parques.
Por ejemplo, en un lapso de 8 meses podrían instalarse y
comenzar a generar 50 MW. Es la respuesta más rápida
de entrega de energía a la red comparada con cualquier central
de generación.
Obviamente no todo es viento a favor. También nos encontramos
con obstáculos como el precio de la energía y el desinterés
político, incluso de los funcionarios a cargo de políticas
de planeamiento.”
* Oscar Balestro
Vicepresidente de la Cámara Argentina de Generadores Eólicos
Contacto: alcont@infovia.com.ar
Un
país, ¿dos futuros?
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