Nro. 27 - Abril 2005

 
SUMARIO

EDITORIAL
Estado, mercado y comunidad: crisis y respuestas

La certificación energética de edificios
Carga térmica y ahorro energético en edificios PyMEs

Aislantes térmicos de plásticos celulares

Ahorro y certificación energética: la envolvente de los edificios

Uso eficiente de la energía en la construcción

Cien ciudades, cero carbón

El “Aureliano Buendía” deshidrata verduras en la Quebrada de Humahuaca

La energía eólica avanza desde el interior
Cifras para pensar
Ventas internas de maquinarias agrícolas
Una opción para mejorar caminos rurales
La Amazonia, ¿patrimonio de todos?
Novedades INTI
Cursos y Seminarios INTI. Mes de abril
CONTACTENOS
NO©copyright
Todos los materiales del Saber Cómo son propiedad pública de libre reproducción. Se agradece citar fuente

Otras publicaciones INTI

SABER COMO
 

¿Quién dará vuelta la postal? El derroche energético de los ricos se exporta como guerra, miseria y contaminación.
EDITORIAL

Estado, mercado y comunidad: crisis y respuestas.
Por Enrique M. Martínez*

Nuestro país ha tenido, tiene y es muy probable que siga teniendo situaciones críticas, que movilizan todo tipo de sensaciones en cada uno de nosotros. Solo en el corriente año nos han interpelado: la seguridad en los espacios públicos; el riesgo de inflación, y viene llegando el déficit de energía.
Cada uno de estos escenarios convoca hasta ahora dos tipos de respuestas diferentes.

Una vía es la de la autoridad formal y la reglamentación de la vida. Un organismo decide cómo se autoriza el funcionamiento de un local bailable y hay inspectores que verifican en detalle que se cumplan las normas. En esa línea, luego se agregan policías y más inspectores cuando el local funciona. El criterio equivalente, en el caso de la inflación, sería fijar precios máximos. Para la emergencia energética, sería establecer cuánto puede consumir cada unidad productiva o cada unidad familiar.

Como todos sabemos, de estos tres escenarios, solo el primero goza de consenso. Los otros dos (control de precios, o límites normativos al consumo energético), no sólo no se proponen, sino que seguramente serían repudiados masivamente. ¿Por qué? Mas allá de su eficiencia intrínseca, que podríamos discutir largamente, la causa es que en los últimos treinta años nuestra cultura se ha formado alrededor de criterios de mercado y el dirigismo estatal a ultranza ha perdido casi toda credibilidad posible, cuando de cuestiones económicas se trata.

Si se piensa que debe ser el mercado el que ordena, aparece un segundo tipo de respuesta gubernamental: crear incentivos o castigos económicos para que cambien las conductas (sea de empresarios o de consumidores) y con eso se consiga un equilibrio más aceptable. Para frenar la inflación se suele proponer bajar algunos impuestos que se trasladan a los precios en forma directa, como el IVA; aumentar las retenciones a las exportaciones de productos de consumo básico en el país; acuerdos con formadores de precios, a cambio de beneficios impositivos o crediticios.

En el escenario energético, esto se correspondería con aumentar el precio del gas a grandes consumidores o con el sistema de premios y castigos que se aplicó para las familias el año pasado. Hasta los más ortodoxos descartan aquí esperar que el mercado ordene por completo y sin intervención del Estado. Eso significaría dejar que los precios aumenten y cuando el consumo se reduzca, esperar que vuelvan a bajar. O dejar que los precios aumenten y que luego de la primera ola de inflación, ésta quede controlada por la presión de los productos importados. Así se pensó en la década del 90 y así nos fue.
Aquí se agotan las propuestas vigentes. O el Estado reglamenta y controla en forma directa o el Estado orienta al mercado.

Sin embargo, hay un tercer camino, proclamado con fuerza hace más de 50 años y que no tuvo tiempo de plasmarse en políticas concretas: el Estado estimulando y promoviendo la “comunidad organizada”, también llamada “sociedad civil”, o aún, “tercer sector”, según las diversas academias.
Concretamente, ¿cómo sería esto? En el caso de los locales bailables, sería dar prioridad a la información y difusión pública de las condiciones que debe cumplir cada lugar, de manera que quienes concurran al mismo sepan qué mirar y puedan decidir si quedarse o no, si reclamar o no.

En el caso de la inflación, sería promover activamente que los consumidores compren aquellos bienes, de las marcas y en los lugares, donde no aumenten los precios. Sin necesidad de piquetes o de presión física alguna, que no es mas que una mala variante del intento de reglamentar desde la autoridad. La información y la invitación pública a comprar alguna cosa o dejar de comprar otra, es una acción de educación cívica y de ejercicio legítimo del control comunitario. Sin embargo, debe ser acompañada de las medidas que eviten el abuso de poder hacia pequeños productores y proveedores, por parte de oligopolios comerciales o industriales más fuertes. El concepto de “comunidad organizada” debe orientarse a evitar el abuso del poder financiero en beneficio propio, como hacen los hipermercados cuando compran mucho mas barato, y en condiciones leoninas, que los comerciantes más pequeños. Tales abusos y situaciones monopólicas –aunque los argentinos seamos incrédulos sobre esto– son ilegales en Estados Unidos desde antes de 1940. También debe llevar a evitar que quien controla un mercado mejore su rentabilidad solo aumentando los precios o frenando los salarios, o sea, a costa de los consumidores o de sus trabajadores. “Comunidad organizada” es también transparencia y publicidad en la información y en la evaluación de las causas de los problemas. Es debate público, pero de ideas, no de chicanas.

En la energía, finalmente, que se trata con extensión en este número de Saber Cómo, el camino alternativo a los actuales –y en el cual creemos firmemente– es el uso racional de la energía. En nuestro país no existen estándares de uso de gas por tonelada de cemento o de acero o de ningún producto que utilice mucha energía. No existe un programa que difunda cuánto se consume aquí y cuánto en otros lugares con industrias equivalentes. Por lo tanto, no existe una estrategia general de mejora técnica en este campo, que incluya investigación, experimentación e incentivos a la innovación. El problema se maneja con estímulos básicos de mercado: Si no consumís menos, te cobro más. Pero a la comunidad le debe interesar otra cosa: ¿este nivel de consumo, es realmente necesario? Podemos desde ya decir que el INTI tiene decenas de ejemplos que ilustran el despilfarro o la simple ineficiencia. La sanción actual es el costo. Que la mayoría traslada al precio. Por lo tanto el despilfarro de energía lo pagan los consumidores. La comunidad hoy no solo no percibe el hecho, sino que no es convocada a entenderlo, a asumirlo como un tema de interés y compromiso propio.

El Estado conduce la vida comunitaria. ¿Por qué no aspirar a que sean los miembros de la comunidad quienes definan, organizadamente, cómo debe ser esa conducción y además cómo deben participar de ella, al menos en los grandes temas que afectan la vida presente y el futuro de todos?


* Presidente del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial)

    
Fecha 2005-04-04 07:36:12
Nombre Gaspar
Titulo Comentario anticipado
Comentario Cartas de lectores: LA NACION LINE
Martes 21 de diciembre de 2004 | Actualizado 14:30 hs (hace 104 días)
Noticias | Opinión | Cartas de lectores: LA NACION LINE | Nota
El ahorro energético

Por todos los medios de comunicación nos llegan mensajes pidiendo "ahorro energético" y otra vez se cumple el dicho "haced todo lo que dicen, pero no lo que hacen".

Varios funcionarios de gobierno no predican con el ejemplo, lo que es evidente en licitaciones recientes de universidades, hospitales y otros edificios públicos.

El Programa de Uso Racional de la Energía surgió por decreto de la Secretaría de Energía, pero muy cerca de ella otras reparticiones del estado parecen no haberse enterado.

Es nuestro deber como ciudadanos, estar alertas tanto para cuidar la energía como para reclamar a las autoridades que sean los primeros en dar el ejemplo. Más aun, debería crearse el cargo perenne, de Administrador Energético y sostener su sueldo con el ahorro que él mismo produce administrando mejor la energía que consumen en su repartición.

Gaspar Gazzola
ingeniero
Buenos Aires
DNI 11.775.909

sdt@myrealbox.com



Link corto: http://www.lanacion.com.ar/665152
Fecha 2005-04-05 07:14:58
Nombre Roberto Salvador ROVEDATTI
Titulo Prever crisis energética
Comentario ¿Quién organiza "la sociedad organizada"? En mi pobre opinión, padecemos el síndrome del Quijote que Cervantes criticó en el 1600 para España y el daño pasó a América Nuestra actual civilización caerá estrepitosamente, con la crisis del petróleo. Reclamo para Argentina, libertad con patriotismo. Los privados sabemos mejor qué hacer.
Fecha 2005-04-05 10:27:04
Nombre Mariano Winograd
Titulo Instituciones o desarrollo material?
Comentario Como regularmente el presidente Martinez nos induce a pensar, lo que es muy bueno.

No debiera ser extraño, aunque en Argentina lo es, que un funcionario público, y especialmente desde un instituto tecnològico, promueva la participaciòn responsable de ciudadanos interesados en la problemàtica nacional.
Gracias Enrique Martinez por proponernos lo que en otros contextos es habitual y que en nuestro país resulta excepcional.

Martinez habla de comunidad organizada y establece premeditadamente un paradigma en los 50`s a ese respecto.
Si bien algunos no vivimos personalmente aquel momento y lo conocemos por referencias contradictorias, en lo conceptual es probable que todos compartamos el elogio a la Comunidad organizada, que en otras sociedades podria denominarse ciudadanìa, civismo o ètica responsable.

La duda que se se genera es politica, ¿que pasó luego para que esa comunidad se desorganizara tan ràpidamente y fuera tan poco sustentable o consistente?
Donde estaba el pecado original de esa comunidad que la hizo dèbil y efìmera?

Segùn un politólogo el problema estaria en su pobre institucionalidad, segùn un marxista en las condiciones materiales que la hicieron insustentable.

Màs allá de polèmica al respecto, ¿estamos ahora estableciendo bases para una comunidad organizada o por el contrario no hemos logrado por insuficiencia de cambios revertir el deterioro de los últimos 50 años?

Mariano Winograd



Fecha 2005-04-17 09:49:22
Nombre Adolfo Saadia
Titulo Editorial- E. Martinez
Comentario muy bueno el editorial Gracias
Consejos;como llevar a la practica cotidiana estas ideas?
Pregunta: tengo actividad en la Soc de Fomento barrial de Villa Luro,en la CD, como medico deportista me preocupa la actividad de la pileta de natacion.
Me pueden asesorar en la manera de ahorrar energias;electrica, gas etc.y tener un mejor servicio. Evitar el Despilfarro de agua Saludos y gracias ASA
Fecha 2005-04-17 09:56:57
Nombre Adolfo Saadia
Titulo Editorial- E. Martinez
Comentario muy bueno el editorial Gracias
Consejos;como llevar a la practica cotidiana estas ideas?
Pregunta: tengo actividad en la Soc de Fomento barrial de Villa Luro,en la CD, como medico deportista me preocupa la actividad de la pileta de natacion.
Me pueden asesorar en la manera de ahorrar energias;electrica, gas etc.y tener un mejor servicio. Evitar el Despilfarro de agua.
Esto no es solo un problema de cultura societaria, busco normas generales Saludos y gracias
Adolfo Saadia - Medico

Si fuera posible extenderme en el tema sugieran el espacio, estas Sociedades cumplen un papel importante en la vida publica con poco asesoramiento
Fecha 2007-07-09 01:33:16
Nombre Carlos Racca
Titulo manos a la obra
Comentario Tengo un campo de 2500 ha en Rio Negro a 7 km de Gral Roca, y estaria dispuesto a utilizarlo en relacion a la experimentacion de energia eolica.Espero buenas ideas Saludos