Nro. 27 - Abril 2005

 
SUMARIO

EDITORIAL
Estado, mercado y comunidad: crisis y respuestas

La certificación energética de edificios
Carga térmica y ahorro energético en edificios PyMEs

Aislantes térmicos de plásticos celulares

Ahorro y certificación energética: la envolvente de los edificios

Uso eficiente de la energía en la construcción

Cien ciudades, cero carbón

El “Aureliano Buendía” deshidrata verduras en la Quebrada de Humahuaca

La energía eólica avanza desde el interior
Cifras para pensar
Ventas internas de maquinarias agrícolas
Una opción para mejorar caminos rurales
La Amazonia, ¿patrimonio de todos?
Novedades INTI
Cursos y Seminarios INTI. Mes de abril
CONTACTENOS
NO©copyright
Todos los materiales del Saber Cómo son propiedad pública de libre reproducción. Se agradece citar fuente

Otras publicaciones INTI

SABER COMO

Ahorro y certificación energética: la envolvente
de los edificios


Se infiere que aproximadamente un tercio de la energía producida en nuestro país, es consumida en y para el desenvolvimiento de los edificios. De esta cantidad, casi la mitad se utiliza para satisfacer la demanda de calefacción y de refrigeración. Del resto, se considera que un 30% de energía -como mínimo- se pierde por los techos, cuando éstos no se encuentran aislados térmicamente en forma adecuada, permitiendo grandes fugas de calor en condiciones invernales o calentamiento excesivo en épocas estivales.

Para el caso de un techo plano utilizado en edificios en altura o de una vivienda individual con cubierta tradicional de tejas o de chapa metálica, si en ambos casos se contemplara la utilización de un material aislante térmico de solamente 2 centímetros de espesor, posibilitaría reducir las pérdidas de energía por transmisión de calor en casi un 50%. Si el espesor de la aislación térmica que se emplea es de 5 centímetros, la reducción de la pérdida de calor por el techo puede llegar al 70%. En el caso de las paredes, también es importante que posean una adecuada aislación térmica, para reducir los intercambios de calor a través de las mismas, con el objeto de lograr una situación de confort con menor gasto de energía.

Equipo de ensayo para determinación de transmitancia térmica de cerramientos verticales

El tema de pérdida de calor por las ventanas y principalmente de los elementos vidriados en un edificio, se debe tomar muy en cuenta durante las noches invernales, en que se presentan grandes diferencias de temperatura entre el ambiente interior y el aire exterior. En estas situaciones, el simple hecho de cerrar las persianas, reduce tales pérdidas en más del 60% en el área que ocupan dichas ventanas. Cuanto mayores dimensiones posean las aberturas, más incidencia tendrá este ahorro de energía sobre el total del edificio. Otro aspecto a considerar acerca de las ventanas y de las aberturas en general, es el tipo y la calidad de los materiales que se utilizan para su fabricación. Cuando se emplean cerramientos de baja calidad, con problemas de diseño, se originan excesivas infiltraciones de aire a través de los mismos. Las infiltraciones son flujos descontrolados del aire exterior que ingresan al edificio por hendijas u otras aberturas no intencionales, como así también mediante el normal uso de apertura y cierre de la puerta de entrada.

Las pérdidas de calor causadas por infiltraciones pueden representar hasta un 30 % de las totales de un edificio. Se pueden reducir notoriamente, colocando elementos que impidan el paso del aire indeseado, como burletes u otros materiales de comportamiento similar.

En una vivienda las ganancias de calor internas contribuyen en alguna medida a incrementar la temperatura interior y esta se pone de manifiesto por el solo hecho de estar habitado. Si ésta se comportara como una caja estanca y con aislación térmica infinita, todo el calor generado serviría para incrementar la temperatura interior, generando una situación de disconfort térmico. Pero si no fuese estanca (infiltraciones de aire) y la envolvente tuviese un valor bajo de aislación térmica, la vivienda se encontraría sujeta fuertemente a las variaciones de amplitud térmica exteriores, generando también una situación de disconfort. Normalmente la primera situación es un caso hipotético es decir no real, debido a que no existen materiales con aislación térmica infinita ni construcciones edilicias totalmente estancas.

¿Qué se puede hacer entonces?
Tendremos que hacer uso de un sistema de refrigeración o calefacción, según sea el caso, para permanecer en una condición de vivienda habitable, pero esta situación nos está indicando que debemos utilizar un mayor consumo de energía. Mundialmente, el uso de la energía en las actividades humanas relacionadas con las viviendas y edificios incluye el empleo de aparatos eléctricos y de iluminación que constituye aproximadamente el 34% del consumo total de energía (Price 1998). Es de hacer notar que el consumo de energía de los edificios contribuye entre un 25 a 30% relacionadas a las emisiones de CO2, que representa entre el 19 al 22% de todas las emisiones y el 10 al 12% de nuestra contribución al cambio de clima por el calor retenido en la atmósfera (Wiel 1998). Debemos considerar que la tasa de crecimiento de los edificios es positiva, lo que determina que por año mundialmente esté aumentando en 0,8% (Price 1998). Este pronóstico de crecimiento debe ser tomado en cuenta para el uso racional de la energía.

¿Cómo mejorar esta situación?
1.- Si construimos viviendas con paredes muy gruesas podemos conseguir dos cosas:
a) Aumentar la resistencia térmica, debido a que la misma es directamente proporcional al espesor e inversamente proporcional a su conductividad térmica aparente, que es una propiedad intrínseca de los materiales que la componen.
b) Contar con una inercia térmica considerable, es decir, ceder durante la noche el calor absorbido durante el día (condición de invierno) o utilizar el enfriamiento nocturno para atenuar el calor diurno (condición de verano). Comúnmente se conoce como achatamiento estacional, es decir conseguir una onda térmica plana.

2.- Si construimos viviendas con menor espesor se debe aumentar fuertemente la aislación térmica de su envolvente. De esta manera, habremos ganado más espacio habitable, respecto de la situación anterior.
Para hacer un análisis energético, debemos considerar el flujo de calor que atraviesa la envolvente (paredes, pisos y techo). La ecuación que las define para un estado de régimen permanente es:

Q = K * A * (Tex – Tint)

Donde:
Q es el flujo de calor que atraviesa la superficie de la envolvente [W].
K Transmitancia térmica (coeficiente que se puede determinar por tablas o medir en el laboratorio) [W/ m2 . K].
A Área que es atravesada por el flujo de calor [m2].
Tex Temperatura exterior en grados Celsius.
Tint Temperatura interior en grados Celsius.

La norma IRAM 11.605 (Acondicionamiento térmico de edificios – Condiciones de habitabilidad en edificios. Valores máximos de Transmitancia térmica en cerramientos opacos) establece valores máximos de K para cada zona bioambiental del país, es decir considerando las temperaturas extremas que se desarrollan en el lugar. Por otra parte también se puede utilizar la Norma IRAM 11604 (Acondicionamiento térmico de edificios. Ahorro de energía en calefacción. – Coeficiente volumétrico G de perdidas de calor. – Cálculo y valores limites), establece los valores máximos de G en función de los grados día y del volumen total de la vivienda o edificio.

Con el apoyo de estas normas y las enunciadas en el cuadro que se adjunta, contempladas en la Ley 13059 de cumplimiento obligatorio en todo el ámbito de la Provincia de Buenos Aires (construcciones nuevas y remodelaciones de más del 50% de la superficie; para todo edificio de uso público o privado) se puede realizar la certificación energética de edificios.

Ley 13059 de la provincia Buenos Aires

CAPITULO I DISPOSICIONES GENERALES

ARTICULO 1º: Todas las construcciones, trabajos, instalaciones y obras en general que ejecute la Provincia por intermedio de las reparticiones oficiales, por si o por medio de Entidades Privadas u oficiales, con fondos propios, de aportes nacionales, municipales o de particulares , como así también las construcciones privadas, particulares, públicas y o comerciales destinadas al uso humano (viviendas, escuelas, hospitales, centros comerciales, geriátricos, espacios para la cultura y el esparcimiento, industrias, entre otras) que se construyan en el territorio de la Provincia de Buenos Aires deberán cumplir obligatoriamente con las Normas Técnicas del Instituto Argentino de Normalización (IRAM) referidas al Aislamiento Térmico de Edificios en su edición más reciente.

ARTICULO 2º: La Normativa vigente a cumplimentar es la siguiente:
Norma IRAM Nº 11549. Aislamiento térmico de edificios. Vocabulario.
Norma IRAM Nº 11601. Aislamiento térmico de edificios. Propiedades térmicas de los materiales para la construcción. Método de cálculo de la resistencia térmica total.
Norma IRAM Nº 11603. Aislamiento térmico de edificios. Clasificación bioambiental de la República Argentina.
Norma IRAM Nº 11604. Aislamiento térmico de edificios. Ahorro de energía en calefacción. Coeficiente volumétrico G de pérdidas de calor.
Norma IRAM Nº 11605. Aislamiento térmico de edificios. Condiciones de habitabilidad en viviendas. Valores máximos admisibles de transmitancia térmica K (Nivel B).
Norma IRAM Nº 11625. Aislamiento térmico de edificios. Verificación del riesgo de condensación del vapor de agua superficial e intersticial en paños centrales
Norma IRAM Nº 11630. Aislamiento térmico de edificios. Verificación riesgo de condensación intersticial y superficial en puntos singulares y Normas concurrentes.
Norma IRAM Nº 11658. Aislamiento térmico de edificios. Puentes térmicos.
Norma IRAM Nº 11659. Aislamiento térmico de edificios. Verificación de sus condiciones higrotérmicas. Ahorro de energía en refrigeración.


Contactos: Ing. Vicente Volantino, vvolanti@inti.gov.ar
Ing. Jorge Cornejo, edcorne@inti.gov.ar



     

    
Fecha 2008-05-30 04:28:03
Nombre Hugo Rapp
Titulo Envolvente de una vivienda
Comentario Tengo el agrado de comunicarme con ustedes a efectos de manifestarles mi benepalácito por los trabajos que está llevando a cabo sobre racionalización en el uso de la energia para acondicionamiento térmico de los edificios.
Mi intención es consultarles a vuestro criterio para un clima como el de mi región, PATAGONIA NORTE, Ciudad de Neuquén, cual opción es más conveniente,
MURO CON INERCIA TÈRMICA(GranEspesor)
MURO CON BUENA AISLACIÓN(PocoEspesor)
El clima es de gran amplitud térmica en Invierno, pero no lo este tanto en verano, y los veranos son particulrmente cálidos y los inviernos fríos.
En general la humedad ambiente es baja.
Atte, Arq. Hugo Rapp
Fecha 2008-10-16 12:00:15
Nombre nievas
Titulo masa termica
Comentario cual es el muro con inercia termica de gran espesor o pocoadecuado para zona del valle de tulun san juan ?
Fecha 2011-03-19 10:21:44
Nombre roberto lapuyade
Titulo legalidad de la ley 13059
Comentario Estan diciendo que para conocer una ley, de cumplimiento obligatorio, se necesita COMPRAR parte de su texto (las normas IRAM), que es un material protegido por propiedad intelectual?
Hemos llegado a algo que ni siquiera Menem se atrevió a hacer: PRIVATIZAR LA LEY. (Nunca menos!!)
¿Cuál es su opinion sobre eso?
Fecha 2011-06-09 05:17:58
Nombre augusto sylwan
Titulo Nuevos materiales para ahorrar energia
Comentario Los invito a visitar el sito www.isoltechar.com donde estamos desarrollando un sistema de construccion de nloques (no autoclavados) economicos, ecologicos y de gran capacidad de aislacion termica. En este momento estamos realizando en la zona de Rosario muchos contrapisos en concreto celular, livianos de rapida aplicacion y mas economicos uy limpios en obra que el contrapiso tradicional. Espero pueda ser de vuestro interes. Cordiales saludos.