Las empresas enfrentan un cambio cultural sustancial frente a la
creciente importancia adquirida por los valores sociales y el compromiso
de los individuos con diferentes causas. En este sentido, el concepto
de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) como parte de la gestión
de negocios, se ha convertido en un tema central de la última
década.
Para referirse a la RSC existen diferentes definiciones. Daremos
como ejemplos las siguientes:
-“Compromiso que asume una empresa para contribuir al desarrollo
económico sostenible por medio de colaboración con
sus empleados, sus familias, la comunidad local y la sociedad en
pleno, con el objeto de mejorar la calidad de vida”. World
Business Council for Sustainable Development (WBCSD), Suiza.
-“Conjunto de prácticas empresariales abiertas y transparentes
basadas en valores éticos y en el respeto hacia los empleados,
las comunidades y el ambiente”, Prince of Wales Business Leadership
Forum (PWBLF), Inglaterra.
-“La administración de un negocio de forma que cumpla
o sobrepase las expectativas éticas, legales, comerciales
y públicas que tiene la sociedad frente a una empresa”.
Business for Social Responsibility (BSR), Estados Unidos.
Estas referencias señalan los temas más importantes
de la RSC: ética, valores y principios de los negocios, derechos
humanos, trabajo y empleo, gobernabilidad corporativa, impactos
sobre el medio ambiente, relaciones de trato justo con proveedores
y de lealtad con los consumidores, filantropía e inversión
social y transparencia y rendición de cuentas. Además,
estas definiciones derivan en algunos conceptos comunes, tales como,
la relevancia social de una empresa que participa activamente en
el mejoramiento de la calidad de vida de las personas y el ambiente;
los efectos generados sobre las personas desde la compra de la materia
prima hasta el uso del producto final por el consumidor y la consulta
y comunicación con el público interesado acerca del
comportamiento que se espera de la misma.
Como bien se dijera al principio, este concepto de RSC cobra relevancia
durante la última década del siglo XX. La globalización
propicia la transferencia rápida de información alrededor
del mundo y esto permite conocer el comportamiento de las empresas
norteamericanas y europeas en los países en vías de
desarrollo y sensibilizar a las sociedad de los problemas sociales,
económicos y ambientales derivados de la ausencia de un marco
legal fuerte que regule y controle el desempeño empresarial.
Dicha concientización se tradujo en mayores exigencias para
que las empresas operen según códigos de comportamiento
responsable.
Además, cabe destacar, que la RSC ha generado un diálogo
importante entre los diferentes sectores de la sociedad civil, ONGs,
gobiernos, sectores académicos, empresariales y trabajadores,
dando origen a una gran diversidad de guías, códigos
de conducta, indicadores, y procesos de planificación. Entre
ellos podemos citar al Pacto Mundial de las Naciones Unidas (Global
Compact), que incluye aspectos laborales, ambientales y de derechos
humanos. Los principios universales del mismo se derivan de la Declaración
Universal de Derechos Humanos, la Declaración de Principios
de la Organización Internacional del Trabajo relativa a los
derechos fundamentales en el trabajo, la Declaración de Río
sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, los Principios Globales
Sullivan, la Mesa Redonda Caux, guías para empresas multinacionales
(OCDE), etc. También dentro de los procesos de normalización,
existen las normas AA1000 y AA1000S-Accountability, el Sistema SA8000
y se está iniciando un proceso de normalización de
este concepto en ISO (futura norma ISO 26.000), entre otras iniciativas.
En este marco, el 30 de junio pasado el INTI, a través del
Programa de Ambiente y el Centro INTI-Textiles, juntamente con la
Fundación Ambiente y Recursos Naturales y la Cámara
Industrial de la Indumentaria organizó una Jornada de Reflexión
sobre la Responsabilidad Social Empresaria en la industria de la
confección.
Queda entonces planteado un debate en el que se torna ineludible
incluir también la responsabilidad de quienes tenemos un
rol profesional, científico y técnico en la investigación
y en el desarrollo y gestión de proyectos.
Contacto: Leila Devia, lumiere@inti.gov.ar
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| Fecha |
2005-08-02 09:34:49 |
| Nombre |
Roberto S. ROVEDATTI |
| Titulo |
Objetivos conflictivos |
| Comentario |
Las empresas, PARA SER EXITOSAS deben ser rentables. El fin del estado es la defensa de los bienes comunes de la sociedad. La doctrina de la responsabilidad social de la empresa (RSE)es, desde mi óptica, un ingenioso arbitrio estratégico de las primeras, para simular una preocupación social que, ante choque de intereses entre ambos, permita JUSTIFICAR abusos que APARENTAN TENER POR FIN EL BIEN SOCIAL. |
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| Fecha |
2007-11-18 10:33:25 |
| Nombre |
Dolores Jaimes |
| Titulo |
Paradoja |
| Comentario |
Si para que una empresa sea REALMENTE EXITOSA tenemos que evaluar no sólo el marco ecónomico,también lo humano,social,ético,el cuidado del medio ambiente,etc,dejaría de existir la calificación AAA.Para poder alcanzarla basta con dejar el individualismo de lado;pero esto,claro,es mera utopía. |
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