Nro. 35 - Diciembre 2005
 
SUMARIO

EDITORIAL
La inversión y el crecimiento

Primer Encuentro Latinoamericano de Empresas Recuperadas
El desafío de Venezuela
Albert Einstein saca patente de inventor

Red Gesol: autoempleo y cultura asociativa

Un “Mercado Central” para la economía social

Rediseño de una rueca en las sierras cordobesas

Formación de microemprendedores en Neuquén
“Proyecciones y resonancias”
Calidad en laboratorios de ensayo y calibración
Cifras para pensar
Estructura del patrón de especialización argentino
Novedades INTI
Cursos y Seminarios del INTI
CONTACTENOS
NO©copyright
Todos los materiales del Saber Cómo son propiedad pública de libre reproducción. Se agradece citar fuente

Otras publicaciones INTI

SABER COMO
 

Albert Einstein (1879-1955). En el año en que se lo celebra como
genio científico teórico, desde el INTI se lo rescata también como
físico experimental e innovador tecnológico (ver nota)
 
EDITORIAL

La inversión y el crecimiento
Por Enrique M. Martínez*

El país se enfrenta a uno de los problemas clásicos de la macroeconomía. El crecimiento acelerado de la producción lleva a cero la capacidad ociosa de muchos sectores; lo que sólo se corrige cuando aumenta la oferta, para lo cual se necesita inversión. Todo retraso entre el crecimiento de la demanda y el aumento de la oferta, provoca presiones inflacionarias. Por eso el gobierno reclama – o ruega, según se mire – que aumente la inversión, como forma de mantener el ritmo de crecimiento y evitar la inflación.

El punto es: ¿quién invertiría aquí y para qué?
Las respuestas pueden ser muchas, y según cuál se elija implica toda una definición política e ideológica del tipo de sociedad que se pretende. Desde hace muchos años la respuesta elegida casi descalifica la pregunta. En efecto, cualquier Ministro de Economía contestaría: “Pero viejo, es obvio, debemos buscar grandes inversiones. Los grandes inversores se ocupan solos de definir en qué usan su dinero. El Estado se debe limitar a construir el marco de confianza. Después ellos se instalan y completan la cadena de valor contratando a otras empresas.”

Como en Argentina usualmente lo prioritario elimina totalmente a lo secundario, toda la atención, por lo tanto, se dedica a buscar las grandes inversiones. Desaparece –no aparece- la evaluación de actividades en las que puede ser necesario o simplemente interesante invertir; al pequeño inversor sólo se le sugiere que compre plazos fijos o que invierta en fondos comunes para producir soja; la pequeña industria que ya está en marcha debe hacer malabarismos para conseguir crédito para crecer.

Así se ha hecho. Y el resultado es que hubo grandes inversiones externas y algunas nacionales, básicamente con dos destinos: controlar el mercado interno de producción y distribución de bienes de consumo, en muchos casos comprando empresas nacionales preexistentes, o exportar materias primas, agropecuarias o minerales. Después de 30 años de perseguir al tío rico, hoy ese tío nos ha construido, para adentro, una economía altamente concentrada, que puede trasladar a los precios cualquier reclamo salarial, y para afuera, un abastecedor de materias primas, para que se agregue valor en otros países. El tío rico gana dinero. ¿Y los argentinos?

Para marcar una alternativa, creo útil que entendamos la lógica de algún país desarrollado con problemas de crecimiento lento, por ejemplo Inglaterra. Lo primero que hace allí una consultora económica – en verdad en cualquier país europeo – cuando busca razones para un crecimiento lento es comparar cifras de investigación y desarrollo entre naciones. No se pregunta el nivel de inversión, sino que se establece una relación: Para crecer hay que invertir. Se invierte en aquello en que se puede competir. Se compite con éxito en aquello donde se dispone de alguna ventaja. En una sociedad moderna, se dispone de alguna ventaja a través de la innovación y la investigación. Por lo tanto, a mayor esfuerzo en innovación, mayor inversión y mayor crecimiento. Por eso los ingleses explican su lento crecimiento, por caso, con cifras que muestran que entre las primeras 1000 empresas del mundo en presupuesto para investigación, el 42% son norteamericanas, el 21 % son japonesas y sólo el 5.4% son inglesas. Esta lógica parece no tener nada que ver con nuestra realidad. Sin embargo, tiene todo que ver. Refleja un pensamiento de países que saben que sólo pueden crecer desde su propio esfuerzo. El motor está adentro de las fronteras y tiene una relación sólo parcial con el capital. La auténtica llave es capital mas inteligencia organizada. Esta combinación jamás será aportada por el capital externo. En el mejor de los casos, como en el ejemplo de Irlanda, una vez que el país organizó su inteligencia, llegó el capital.
Si las esperanzas se siguen poniendo en la inversión externa, seguiremos exportando materias primas y concentrando la oferta de bienes para el mercado interno.

Si queremos un horizonte distinto, hay que apoyar a la innovación local, invertir lo necesario en este empeño. Formando recursos humanos, brindándoles espacios de trabajo bien equipados, pagando salarios dignos, facilitando su vinculación con emprendedores inquietos del país, estableciendo mecanismos simples y contenedores para que puedan animarse a imaginar sus propias empresas. Cada uno de esos deberes casi no están planteados siquiera como problema, mas que a nivel de consignas muy generales.

Me permito prender todas las luces amarillas o rojas pertinentes. Hoy ya están acercándose al INTI emprendedores nacionales con vocación de tomar a su cargo proyectos innovadores, a los que incluso esperan que nosotros definamos. Y nos encuentran con una condición frágil para cada uno de los deberes recién expuestos. Hacemos y haremos todo lo que esté a nuestro alcance, pero es duro avanzar sabiendo que la sola voluntad no alcanza.

* Presidente del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial)

    
Fecha 2005-12-05 06:00:42
Nombre union industrial de Escobar
Titulo SUMARIO
Comentario Felicitaciones por las reflexiones, compartidas desde aquí.
Gracias Ingeniero MArtínez por hacer sonar su voz con la misma coherencia de siempre. (porque aún leyéndolo, quienes lo seguimos desde hace años, en sus opiniones, desde otras épocas (Sepyme), aún leyéndolo, encontramos la misma claridad y el mismo tesón puesto en los objetivos propuestos.
Julia Gambetti
Fecha 2005-12-06 12:09:45
Nombre SONIA PATT DE CARTOLANO
Titulo FELICITACIONES !!
Comentario FELICITO AL ING. MARTINEZ POR SU REFLEXIÒN TAN ACERTADA, EXPRESADA CON MUCHA CLARIDAD.
ADMIRO SU CONOCIMIENTO Y DEDICACIÒN.

ESPERO QUE ÈSTE PÀRRAFO SEA DIFUNDIDO , MERECE SER LEÌDO .

UN CORDIAL SALUDO,
SONIA PATT.- ( COGHLAN - CAPITAL )
Fecha 2005-12-09 10:00:15
Nombre Ing. Atilio Tassara
Titulo Saber Como Nro 35
Comentario Estimados Srs.
Muy interesante vuestro artículo de empresas recuperadas. En el mismo hablan de una Ley Marco para las mismas. Nos resultaría de interés contar con una copia del proyecto de dicha Ley. Agradecermos si nos pueden enviar un ejemplar o indicar en donde podríamos conseguirla.
Atte
Ing. Atilio Tassara