Infomoda es un servicio del Centro de Investigación y Desarrollo
Textil del INTI que cada año ofrece información anticipada
de las tendencias de indumentaria y textil de las principales ferias,
vidrieras y street vision de las ciudades europeas, y el análisis
macro sobre los conceptos de socio-consumo que dan origen a las
múltiples tendencias.
En la actualidad, el Diseño es el valor estratégico
para la competitividad del sector Textil-Indumentaria, y si bien
dicho sector representa el 10% del PBI nacional, las PyMEs del rubro
tienen difícil acceso, por sus costos, a información
actualizada y sistemática sobre tendencias internacionales
de moda. Es por ello que desde marzo de 2002 y dos veces al año
se ofrecen presentaciones de tendencias abiertas al público
con el objetivo de acercar a diseñadores y empresarios las
propuestas internacionales para cada temporada.
En este marco, el 31 de octubre pasado, se realizó la octava
edición del Circuito de Tendencias “Proyecciones y
Resonancias”, con la concurrencia de empresarios, diseñadores
y estudiantes del sector. Durante la jornada, Susana Saulquin, socióloga
especialista en moda, presentó las perspectivas macro sociales
a nivel global y los grandes conceptos que atraviesan los comportamientos
sociales. A continuación, se expusieron las tendencias en
tejidos correspondiente a la temporada otoño-invierno 2007
y las de indumentaria para la temporada otoño-invierno 2006.
Por último, el encuentro contó con un análisis
de categorías de socio consumo para Buenos Aires.
El material presentado fue relevado en las principales ciudades
europeas: París, Berlín, Praga, Ámsterdam y
Milán, donde se visitaron ferias, se realizaron reportes
de vidrieras, análisis de la calle y recopilación
de catálogos de las principales marcas y diseñadores.
Reunida la información, ésta se organiza en dos niveles.
Por un lado, en tendencias macro sociales con una perspectiva a
tres años y que surgen de un análisis social a nivel
global. Posteriormente, se detallan las tendencias llamadas micro
que hacen referencia directa a la cuestión textil e indumentaria.
Las tendencias macro representan también un aporte para
entender el espectro más amplio de las producciones estéticas,
donde se podría incluir a la arquitectura y el diseño
de objetos, entre otros aspectos. Además, permanentemente
se estudian los desarrollos secuenciales de las tendencias, es decir,
los aspectos que se abandonan y aquellos nuevos que se adoptan a
través de distintos lapsos de tiempo. Esta metodología
permite, por un lado, descifrar la evolución y mutación
de ciertas tendencias, descubriendo una linealidad diacrónica;
y por otro, reconocer aquellos elementos disruptivos que generan
una nueva visión o forma de vida y que no pueden ser explicados
por elementos precedentes.
Las tendencias macrosociales
En esta nueva edición del Circuito Tendencias, la información
ha sido organizada a partir de cuatro conceptos principales que
atraviesan los comportamientos sociales en relación a la
moda: preservación, superposición, poder y movilidad.
Dichos conceptos se desprenden del contexto actual de mundialización
en donde se asiste a un proceso de hibridación cultural característico
de las sociedades posmodernas.
En este marco, la preservación remite a una nueva ideología
del siglo XXI orientada al cuidado de los recursos humanos y del
planeta; mientras que la superposición refleja la interacción
de dos formas de sociedades, la industrial y la cibernética.
La primera basada en la secuencia, en la serialización y
en la homogeneidad, y la segunda -que se superpone, sin reemplazarla-
definida por la individualidad y la personalización. Otro
de los conceptos identificados es el poder, en alusión a
las nuevas formas de generar poder y que surgen de la superposición
de los dos tipos de sociedad antes mencionadas. Por último,
se consideró el concepto de movilidad, que refleja los desplazamientos
del hombre como ciudadano del mundo, y la nueva estratificación
basada en la capacidad de movilidad espacio-temporal.
Tendencias en indumentaria: otoño-invierno 06
Las preferencias para la próxima temporada de invierno
se organizaron en cinco ejes principales, divididos en tres categorías
cada uno:
· Funcional: orientado a las
situaciones cotidianas, abarca los rubros relacionados con el active,
casual y jeanería. Dentro de este grupo se encuentran los
diseños enérgicos, asociados a los desplazamientos
urbanos, tipologías adaptables y flexibles para uso diario.
Los militares, donde los recursos y estructuras remiten a uniformes
de varias épocas. Y por último, emerge lo rural que
evoca tierras lejanas y praderas rediseñadas en un paisaje
urbano, volados, escoceses, cuero, una paleta en verdes y tejidos
naturales.
· Sofisticado: abarca gran
parte de la alta costura y de la producción tradicional de
indumentaria de Europa en un despliegue de refinamiento. Este grupo
se subdivide en diseños retroclásicos, que buscan
refugiarse en el pasado por medio de recursos característicos
de las décadas del siglo 20 (pop art, moirée) con
estructuras y siluetas fuertemente asociadas a décadas pasadas.
Por su parte, los lujosos muestran una opulencia atenuada con destellos
sutiles y texturas sensuales y los barrocos se valen de una profusión
de formas orgánicas y colores, estampados y bordados, utilizando
plenamente los espacios disponibles en las prendas.
· Complejo: se caracteriza
por mostrar lo nuevo en cuanto a conceptualización e investigación
en la indumentaria. En este caso, las categorías se dividieron
en: alterados, generosos y exagerados. Los primeros apuntan a los
cambios modulares y de morfología que buscan la experimentación
y la sorpresa. Los generosos desbordan en las formas, con desafiantes
volúmenes y cantidades de tejido utilizado en las prendas,
y los exagerados traspasan los límites espaciales generando
formas con nuevas dimensiones.
|
· Cultural: toma aspectos particulares
de diferentes culturas del mundo abarcando tres categorías:
bohemios, “matrushkas” urbanas que se plasman en estampados
florales y paletas vibrantes de rojos y verdes, con superposiciones
de texturas. Los nórdicos, que con sus aires escandinavos
protegen cálidamente entre pieles y texturas de cueros claros,
y los andinos, como revalorización de las identidades originarias
de América, también con paletas llamativas, guardas
geométricas y profusión de ornamentación.
· Personalizado: el descreimiento
de la uniformidad está presente en el eje de los diálogos
festivos y el juego de identidades de los lúdicos que conforman
la primera categoría de este grupo. Los reminiscentes, interactúan
con la historia, y por último, los diseños mezclados
refieren a estilos múltiples en los cuales se aprecian las
combinaciones entre las distintas clasificaciones de los ejes anteriores.
Contacto: Julieta Puhl, jpuhl@inti.gov.ar
|