Nro. 36 - Enero 2006
 
SUMARIO

EDITORIAL
Nada que ver, todo que ver

Todo en su medida: ¿qué es la metrología?
Primeras traducciones de Einstein al español
Fallo a favor del cuidado del ambiente

Autoclaves para plantas de alimentos de pequeña escala

Tratamiento criogénico de materiales

El tira y afloje energético: ¿quién gana y quién pierde?

Cifras para pensar
Una oportunidad para aumentar el valor de las exportaciones agroalimentarias
“Potencial del complejo maderero argentino”
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EDITORIAL

Nada que ver, todo que ver
Por Enrique M. Martínez*

El Gobierno Nacional ha decidido cancelar la deuda vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El objetivo explícito es quedar con las manos más libres para decidir el futuro de la economía argentina, sin que hayan desaparecido por ello todos los condicionantes que nuestra estructura productiva y nuestras restantes obligaciones financieras determinan, pero eliminando la obligación de solicitar aprobación previa para la línea de pensamiento a implementar.
Con esta iniciativa no se cancela la deuda externa. Sólo se paga el 7 por ciento del monto total.
No se generan empleos en forma directa ni inmediata.
No se reduce la pobreza o la indigencia.
Tampoco, mirando en términos más cercanos – y tal vez más miopes - a nuestro propio quehacer cotidiano, aumenta la atención prestada a la innovación o a la tecnología.
Sin embargo, es un paso histórico de la mayor trascendencia. Buscando la mejor analogía con lo que podría pasar a cualquier ciudadano, debo caer en la imagen de la liberación de un usurero. Lamentablemente, sólo puede entender cabalmente esta imagen quien haya negociado alguna vez con uno. La condición de usurero no proviene del alto costo del dinero que presta. Esto es una directa consecuencia de un hecho anterior: quien va a un usurero es porque no tiene más remedio; no tiene alternativas. Por lo tanto, debe entregarse. No sólo su bolsillo, sino también su alma.
Un minuto después que alguien toma dinero en un usurero, éste pasa a preguntar por su condición empresaria o familiar; luego pasa sin pausa a dar consejos sobre cada uno de esos ámbitos; en definitiva, el pobre deudor termina recibiendo indicaciones hasta del tipo de ropa que debe usar o el color de su corbata. Y las cumple. No por halagar al acreedor, sino porque la relación con el usurero es el delgado hilo que permite seguir sobreviviendo, aunque eso signifique enterrar el futuro más y más a cada instante.
El prestamista, de última instancia, a nivel individual o de un país, casi no importa la diferencia, adquiere un poder que va mucho más allá de estrangular a su víctima con los intereses que cobra. Es el poder que surge del reconocimiento mutuo de la dependencia inexorable de quien pide respecto de quien presta.
De esta relación se está liberando la Argentina en este momento.
¿Qué haremos con nuestra libertad? Esa es otra discusión, dura, apasionante, imprescindible. Pero lo primero es lo primero.
En este marco, es superficial y equivocado sostener que nada cambia, porque queda mucha deuda por pagar. El resto de la deuda puede pagarse o refinanciarse, vendiendo bonos en un mercado financiero abierto. Pero ningún bonista nos podrá indicar cómo deben ser las tarifas de los servicios públicos.
Es también superficial y equivocado creer que la medida no tiene que ver con cada uno de nosotros, porque en lo inmediato no tiene un efecto directo sobre la demanda laboral o los salarios. Las posibilidades de trabajo creativo y bien remunerado están directamente vinculadas con la construcción de una sociedad más justa y esta construcción sólo es factible sin tener las manos del FMI sobre nuestro cuello.
Es seguramente más sensato pronosticar que disminuirá bruscamente la frecuencia de los viajes de nuestros Ministros de Economía al exterior para renegociar deuda. Ese solo hecho ha significado –al menos en los últimos 20 años– una sangría sustancial de atención a los problemas básicos del desarrollo argentino, por parte del primer nivel de gobierno.
A partir de ahora, una vez superada la turbulencia producida por la medida, queda libre el horizonte para pensar en cómo orientar el ahorro argentino a la inversión; en cómo configurar la promoción del desarrollo local; en cómo aumentar el valor agregado de materias primas en origen, eliminando el colonialismo interno que todavía es propio de nuestra estructura productiva.
Imagine cualquier lector la sorpresa primero y el entusiasmo después que producirá la presencia del primer nivel de decisión en el Chaco, analizando cómo industrializar allí el algodón, o en Misiones, discutiendo el futuro de la madera, en lugar de tener que asistir a infinitas rondas de apriete y negociación con los burócratas de las finanzas internacionales.
Ha sido una constante de nuestro pensamiento por años el convencimiento de que los hechos que determinan la vida de una comunidad se vinculan todos entre sí. Todo tiene que ver con todo, hemos dicho y pensado varias veces, para luego verificar que es cierto. En este caso, la decisión del gobierno argentino abre un camino histórico nuevo. Los próximos meses –no se necesitan años para esto– nos mostrarán qué cosa somos capaces de construir en sus márgenes. Resulta de la mayor importancia no quedarse mirando hasta que el resultado aparezca sobre nuestra mesa, porque tal vez por esa actitud –si se repite por millones– no haya tal resultado y el fracaso reaparezca.

* Presidente del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial)

    
Fecha 2006-01-03 04:01:42
Nombre Estefanía barquez
Titulo Vean un poco mas cheee!!!
Comentario NO al pago de una deuda declarada ILEGITIMA por el Juez Ballesteros, ver: Olmos, Alejandro Expte N° 7.723/98 creada por malos gobiernos y empresas nacionales y cuyos dolares servirán para seguir matando gente en Irak y fomentar con nuestro sudor el sueño americano y la carrera armamentista de Israel poseedora de 400 ojivas nucleares y 3 centrales nucleares(documental BBC israel secret weapons). Hay antecedentes de paises que se negaron a pagar deudas que significaban la pobreza del pais deudor, INVESTIGUEN!! está en la red. Acaso no saben que los que nos USAn bancaron a los milicos para matar potenciales profesionales para ser USA lo que son ahora con esta forma de usura que aplicaron por medio de los idiotas útiles que venimos teniendo arriba y matando cobardemente bajo el nombre de la democracia o libertad y a la caza de brujas de comunistas rusos, cuando se sabe que el comunismo murió con Mao. Me gustaría que sean mas criticos o se dediquen menos a la politica y mas a la Tecnología POR FAVOR!!!!! Feliz Año.
Fecha 2006-01-04 10:20:03
Nombre Iván Sarquís
Titulo Estefanía Tenes toda la razón
Comentario Es totalmente cierto lo que ella dice... Tenes toda mi admiración.
Ojalá no nos contentemos con esto. Ahora bien, quizas haya que plantearse si en realidad las posturas que toma nuestro ejecutivo no estan encaminadas hacia lograr objetivos libertarios. Creo que este es el fin buscado y confío en que los mecanísmos empleados son los correctos.
Fecha 2006-01-06 12:18:28
Nombre Julio Gervasoni
Titulo El FMI está de fiesta
Comentario Transcribo aquí un breve párrafo de una nota de Julio C. Gambina

Desde el gobierno se pretende instalar que se trata de una medida soberana y que quita la posibilidad de condicionamiento externo a la política económica local. Nos permitimos dudar de esa reflexión, ya que curiosamente los grandes deudores del FMI siguen el mismo camino. Cuando estalla la crisis argentina en el 2001 los grandes deudores del FMI eran Rusia, Turquía, Brasil y Argentina. Salvo Turquía, los demás cancelaron la totalidad de las acreencias con el organismo internacional, con Brasil y Argentina anunciando el pago con 48 horas de diferencia. Es mucha la casualidad de “estrategias soberanas” planteadas en simultáneo.

¿Qué les parece?