Nro. 39 - Abril 2006
 
SUMARIO

EDITORIAL
Que treinta años es mucho

Dictadura y memoria en el INTI
“Haber hecho actividad sindical era mi gran culpa”
El Golpe del ’76 o la emergencia del Proyecto de una “República sin obreros”

Técnicas japonesas de gestión en PyMEs

Bioplásticos: un reto al futuro

Acercando la cultura del diseño a la cadena productiva

Miel diferenciada de Mendoza a Medio Oriente

Cifras para pensar: “Cambios en el complejo productivo de maquinarias agrícolas 1992 – 2004”
Felisa Miceli en el INTI
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Otras publicaciones INTI

SABER COMO
“Haber hecho actividad sindical en el INTI era mi gran culpa”
Recuerdos sobre el desarrollo tecnológico y la actividad sindical
bajo la sombra de la dictadura

Lic. Irene Alanis, Coord. de la Unidad Técnica Electrodeposición de
INTI-Procesos Superficiales.


Apenas a un mes del golpe de estado de Onganía (28/06/66), la salvaje represión policial a profesores y alumnos dentro de la facultad, conocida como “La Noche de los Bastones Largos” le cambió la vida a la gente de Exactas, al punto que muchos investigadores y docentes tuvieron que emigrar.
Después comenzó la larga resistencia civil y con el tiempo llegó el Mayo Francés, el Cordobazo, el Rosariazo, Allende en Chile. En ese ambiente de movilizaciones y esperanzas populares, los emigrados comenzaron a volver. Entre ellos, David Schiffrin, Carlos Ventura D’Alkaine, Roberto Fernández Prini, que eligieron volver al INTI. ¿Por qué? Porque querían poner su conocimiento al servicio del desarrollo nacional y pensaron que el INTI era el lugar desde donde un científico podía ayudar.

En 1972 David y Carlos crean las bases del Sector Electroquímica Aplicada. El objetivo era hacer asistencia técnica, investigación y desarrollo al mejor nivel científico. Nuestros clientes más importantes eran las empresas del estado, recuerdo por ejemplo a Agua y Energía con el tema de corrosión y protección en las centrales hidroeléctricas, o a SOMISA y los problemas en la línea de hojalata.
Lo interesante es que hacíamos la asistencia técnica, el diagnóstico y las recomendaciones, pero en el camino, alguno de nosotros se ponía a estudiar el efecto de la corriente alterna en la morfología de los óxidos del hierro, se reproducía en el laboratorio, se elaboraba una teoría, se desarrollaba un equipo para determinar la concentración de oxígeno a las diferentes profundidades de la represa; otros estudiaban la electroquímica del estaño… se publicaban resultados en revistas técnicas y se participaba en congresos. Como faltaban conocimientos específicos en el área de pinturas, Carlos viajó a Europa y visitó los centros de punta en ese tema; cuando volvió, de a poco se fue desarrollando un equipo de profesionales especializados, que no sólo podía especificar los esquemas adecuados para proteger las compuertas de una Central Hidroeléctrica, sino que además estudiaban, por ejemplo, los mecanismos de difusión en membranas.
En 1972, aún bajo la dictadura del Gral. Lanusse, comienza el proceso de organización de la Seccional 10 INTI-UPCN. Una asamblea de personal decide nombrar un delegado reorganizador y la afiliación masiva a UPCN; además se formó una lista única con los delegados de cada departamento y dependencia. El funcionamiento era democrático: la dirección política era ejercida por la Asamblea de todo el personal y por el Cuerpo de Delegados, siendo la Comisión Directiva únicamente un brazo ejecutivo.

En el ’73, el presidente de INTI era el Ing. Jorge Albertoni, quien fue reemplazado primero por Eduardo Amadeo y finalmente por el fascista Ubertalli. Para entonces, la Seccional INTI-UPCN ya había sido intervenida, fue una intervención armada, decretada por la dirección de UPCN.
Hacia fines del ’74 el panorama era opresivo, la violencia y la muerte eran cotidianas en las calles. El 29 de noviembre, en manos de la “Triple A” es asesinado Daniel Winner, dirigente del Centro de Estudiantes de Ingeniería, que unos días antes había venido al Instituto a buscar trabajo. En el INTI, también todo era gris, con el control fascista ejercido por Ubertalli y por la intervención sindical. En ese ambiente había que tener la cabeza fría para poder pensar en defender al gobierno contra todo golpe de estado, pero teníamos compañeros suficientemente inteligentes y con visión política de largo alcance como lo había sido Winner en Ingeniería.

Y el golpe llegó al país hace 30 años y el INTI lo sufrió de la mano del mayor Remetín, con la orden de “limpiar el INTI de militantes y dirigentes gremiales”. Por telegrama se me comunicó que se rescindía mi contrato a partir del 31 de marzo de 1976 pero en la guardia me impidieron el ingreso, a mí y a los otros muchos compañeros de diferentes colores políticos, ninguno de los cuales fue desaparecido.
Posteriormente, la intervención pasó del Ejército a la Marina, en la persona del capitán Rodríguez. Más compañeros fueron echados u obligados a renunciar, entre ellos David y Carlos. En este período son desaparecidos Alfredo Giorgi y María del Carmen Artero.

Yo había tenido actividad gremial, pero ¿David y Carlos por qué? Nunca terminé de explicármelo... ¿A quién molestaban estos militantes de la “ciencia para resolver los problemas de la industria nacional”? El Sector Electroquímica Aplicada quedó descabezado y hasta dividido físicamente; algunos compañeros no soportaron la situación y se fueron yendo. Los que quedaron mantuvieron el grupo y los clientes, hasta que nuevos profesionales lo nutrieron y ahí está ahora, como INTI – Procesos Superficiales.

Como privilegié continuar trabajando en Corrosión y Protección y no conseguía dónde hacerlo en el país, tuve que viajar a Brasil. En 1982 decidí volver, e ingresé a SEGBA; pero a los tres meses llegaron “los antecedentes”, por lo cual rescindieron mi contrato. Haber hecho actividad gremial en el INTI era mi gran culpa.

Autora: Irene Luisa Alanis

Contacto: ilan@inti.gov.ar

Carta abierta a la Junta Militar*


“...Estos hechos (el autor se refiere a la forma sistemática de detención ilegal, tortura y desaparición de personas), que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.
En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron...”

* Rodolfo Walsh, 24 de marzo de 1977 (N de R: al día siguiente de enviada esta carta, el autor fue asesinado en San Juan y entre Ríos, por un “grupo de tareas” de la Marina integrado por Alfredo Astiz, Jorge “el Tigre” Acosta y Jorge Rádice. Su cuerpo fue llevado a la ESMA y “desaparecido”).