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Nro.
39 - Abril 2006 |
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Cifras
para pensar
Cambios en el complejo productivo de maquinarias agrícolas
1992-2004 |
Desafíos de un sector estratégico para la recuperación
de las capacidades metalmecánicas
La industria nacional de la maquinaria agrícola se caracteriza
por:
· Poseer una vasta historia
de desarrollo en nuestro país, que la ubica como una de
las más tradicionales dentro de la industria metalmecánica.
· Presentar una brecha tecnológica
poco significativa de sus productos con relación a los
de los principales países fabricantes de estas maquinarias.
· Ser mano de obra intensiva
con relación a otras industrias, dado que la participación
en el empleo es mayor que la participación en el PBI de
la rama de las maquinarias y equipos.
· Tener establecimientos fabriles
preponderantemente pequeños y medianos, con un promedio
de empleados ocupados por establecimiento menor a la mitad del
promedio para el sector productor de equipos.
· Ser proveedora de bienes
de capital del sector agropecuario, con un fuerte crecimiento
a partir del segundo semestre del año 2002 como resultado
del ciclo alcista de los precios internacionales de los principales
productos de la agricultura.
· Ofrecer experiencias recientes
de asociación empresaria, con el fin de lograr las economías
de escala necesarias para su inserción en el comercio mundial.
El elevado nivel de utilización de la capacidad instalada
alcanzado por la industria, impulsó incrementos de precios
de las maquinarias agrícolas nacionales a partir de 2002,
ocasionando perdidas en las participaciones del sector en las ventas
totales al mercado interno frente a las importaciones, especialmente
en los segmentos de las maquinarias agrícolas autopropulsadas
(principalmente, cosechadoras y tractores) de mayor complejidad
tecnológica.
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Fuente:
Elaboración propia en base a INDEC |
La tendencia a la equiparación del precio de los equipos nacionales
con los importados impulsó las importaciones, que en 2004 participaron
con el 65% del total de las ventas al mercado interno. La mayor penetración
de las importaciones se registraron en maquinarias agrícolas
autopropulsadas, teniendo más del 90% de las cosechadoras y
tractores comercializados en el mercado interno dicho origen durante
ese año. Cabe destacar, que el principal origen de esas maquinarias
correspondió a Brasil (86%), seguido por EE.UU. (9%), Alemania
(4%) y otros (1%). Considerando que, más del 70% de las
ventas al mercado interno de maquinarias agrícolas durante
ese año correspondieron a equipos autopropulsados, resulta
evidente el freno a la maximización de la contribución
del sector al crecimiento económico del país.
Dinámica del sector y sus efectos en la región
Por su parte, el comercio internacional de maquinarias agrícolas
se caracteriza por la mayor concentración de las exportaciones
de equipos autopropulsados en un reducido grupo de países
en relación con los demás segmentos de esta industria.
Esto se debe, en gran parte, a que su oferta se encuentra en manos
de un conjunto acotado de empresas multinacionales que posee vínculos
con las principales automotrices a nivel mundial tanto de origen
norteamericano como europeo, permitiéndoles satisfacer los
requerimientos de capital, alcanzar economías de escala en
la producción y dominar las distintas tecnologías
tanto de procesos como de productos.
A su vez, la mayoría de estas empresas multinacionales se
encuentra atravesando procesos de fusiones, adquisiciones y alianzas
estratégicas, con efectos en el mercado local, que se materializan
en el cierre de las plantas ubicadas en la Argentina y la concentración
de la producción de la mayoría de estas empresas en
Brasil. Muchas de las empresas multinacionales del sector que producían
maquinarias agrícolas en el país, especialmente equipos
autopropulsados, han discontinuado su fabricación, pasando
a importarlas de Brasil.
El segmento de los tractores es un ejemplo de las estrategias aplicadas
por las principales empresas multinacionales, que influyeron en
la reducción de la producción local de estos equipos.
La producción local en 1958 superó las 11.000 unidades
cubriendo el 70% del consumo aparente nacional, mientras que en
2004 la producción nacional alcanzo las 840 unidades, representando
el 15% de los tractores comercializados en el mercado interno durante
ese año.
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Fuente:
Elaboración propia sobre la base de datos de AFAT e INDEC. |
Propuestas para la maximización de la contribución
del sector al crecimiento económico del país
En este contexto, cabe destacar la importancia que reviste para
el desarrollo de la industria una política activa desde el
Estado que sea capaz de promover las inversiones necesarias para
superar el cuello de botella que presenta el sector y de esa manera
incrementar la capacidad instalada, recuperando en parte las capacidades
metalmecánicas perdidas durante la década del 90 y
logrando una participación más activa tanto en el
mercado interno como en el comercio mundial.
Más aún, tratándose de una industria en la
que las plantas fabriles son preponderantemente pequeñas
y medianas, con un promedio de empleados ocupados por establecimiento
menor a la mitad del promedio para el sector productor de equipos.
Además, considerando la participación relativa del
sector de las maquinarias agrícolas en el PBI y en el empleo
de la rama de las maquinarias y equipos, surge que la participación
en el empleo es mayor que la participación en el PBI de la
rama, indicando que se trata de un sector mano de obra intensivo
en relación con el conjunto de los sectores que la componen.
Las principales herramientas para sostener el crecimiento del sector
se encuentran en el manejo de la información del mercado,
en la incorporación de normas de calidad, en la mejora de
los procesos de fabricación, en la adecuación de las
normas arancelarias de exportación e importación,
en el marketing, en la reingeniería del diseño y el
manejo empresario. Adicionalmente, deberían evaluarse mecanismos
que compensen las ventajas con que cuentan los fabricantes de estas
maquinarias radicadas en Brasil, que ingresan sus equipos al mercado
local con un arancel nulo.
También resultan esenciales las prácticas asociativas
o alianzas estratégicas entre empresas como instrumentos
para incrementar la participación de la producción
nacional en el mercado interno y explorar al camino de la exportación.
Estas prácticas facilitan la incorporación de mejoras
tecnológicas en los productos, la introducción de
nuevos productos y permiten aprovechar los beneficios de las economías
de escala.
Para el logro de las condiciones enunciadas en los párrafos
anteriores se requieren definiciones relacionadas con el tipo de
industria local que aspiramos a tener (predominantemente de capital
nacional o filiales de empresas multinacionales). También,
con la mayor o menor integración local de los productos,
con el diseño y la tecnología (propias o bajo licencias
extranjeras) y con el tamaño mínimo de las unidades
económicas. Este último punto refiere a la estructura
del mercado, uno con empresas de capitales nacionales concentrados,
competitivas a escala regional o mundial, u otro de capitales dispersos,
dirigidas principalmente al mercado interno.
Por su parte, son esenciales las políticas públicas
orientadas a estimular las conductas asociativas y alianzas estratégicas
entre empresas nacionales, incentivar tanto la demanda como la oferta
de estas maquinarias y lograr la complementación institucional
de organismos públicos y privados relacionados con el sector.
Por último, teniendo en cuenta las fortalezas y debilidades
de esta industria nacional, resulta necesario resaltar el rol estratégico
que ocupa como proveedor de bienes de capital de un sector agropecuario
lo suficientemente maduro como para impulsar su desarrollo. En este
sentido, el crecimiento de este sector de la metalmecánica
permitirá, mediante el derrame hacia otras industrias, recuperar
parte de las capacidades metalmecánicas perdidas durante
las últimas décadas del siglo pasado y alcanzar el
grado de desarrollo necesario de esta rama de la industria nacional
que maximice su contribución al crecimiento del país.
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Autor: Diego Hybel
El autor es miembro de INTI-Economía Industrial, un equipo
de investigación aplicada en economía industrial integrado
por los "Economistas de Gobierno": Javier A. González
(Coord.), Carlos Maslatón, Gabriel Queipo, Juan Carlos Valero
y Diego Hybel.
Contacto: dhybel@inti.gov.ar
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Nuevo
Documento de Trabajo realizado
por el equipo de Economía Industrial del INTI |
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Continuando
con la serie Documentos de Trabajo, el INTI ofrece
una tercera publicación: “Cambios en
el complejo productivo de maquinarias agrícolas
1992 – 2004”, realizado por Diego Hybel,
miembro del equipo de Economía Industrial del
INTI. Esta investigación da cuenta de las fortalezas
y debilidades, y de la pérdida de las capacidades
metalmecánicas durante la última década
del siglo pasado. Sin embargo, también observa
que actualmente la brecha tecnológica en relación
a los países que concentran este sector industrial
es poco significativa. Al mismo tiempo, indica que
se trata de un sector de mano de obra intensivo y
que su recuperación permitirá no sólo
fortalecer este sector sino también a otras
industrias relacionadas. |
Se encuentra
disponible la publicación en papel. Los interesados
podrán solicitar su envío, remitiendo
sus datos personales y dirección postal a la
dirección e-mail de contacto.
El documento completo puede leerse online o imprimirse
desde:
http://www.inti.gov.ar/pdf/maquinaria_agricola.pdf
Contacto: Diego Hybel, dhybel@inti.gov.ar |
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| Fecha |
2007-06-18 06:02:42 |
| Nombre |
daxelys |
| Titulo |
importancia industrial en las plantas |
| Comentario |
me gustaria saber cual es la importancia industrial para las plantas |
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