Nro. 49 - Febrero 2007
 

EDITORIAL
¿Un mercado más justo?

Por las rutas del MERCOSUR
Cuando el Chaco entró en la era espacial
Hacia una “moda ética”

Cruzando la cordillera

Energía + medio ambiente + alimentos: aportes para una discusión sistémica

Papel artesanal: orígenes remotos y aplicaciones actuales

GPS: sistema de localización por satélite

Cifras para pensar:
Exportaciones de manufacturas de origen industrial

Tecnologías blandas en Comodoro Rivadavia

INNOVAR 2007

Novedades INTI
Cursos y seminarios del INTI
CONTACTENOS
NO©copyright
Todos los materiales del Saber Cómo son propiedad pública de libre reproducción. Se agradece citar fuente

Otras publicaciones INTI

SABER COMO
 
EDITORIAL
¿Un mercado más justo?

Ing. Enrique Martínez
Presidente del INTI

Las democracias – todas, las centrales o las periféricas – tienen desafíos de dos naturalezas distintas, a pesar que se pone el centro en sólo una de ellas.
En efecto, lo habitual es la polémica sobre la forma de dar vigencia a las instituciones, de darles previsibilidad, para que se conviertan en un marco contenedor de los ciudadanos. Los modos de frenar desviaciones autoritarias o diríamos, su opuesto, las maneras de maximizar la participación, nos ocupan y preocupan, con razón.
Sin embargo, para nosotros está claro que el ordenamiento de ese espacio es insuficiente para

tener un horizonte claro. Además hay que resolver el desafío de la justicia social. Las instituciones pueden llegar a ser ordenadas, serias y comprometidas a escuchar los reclamos populares, pero la economía de mercado genera situaciones injustas a cada paso; intrínsecamente lo hace. Y entonces: ¿qué se debería hacer desde las instituciones al respecto?
Ni destruir el mercado ni subordinarse mansamente a el han mostrado ser soluciones eficaces. Los mejores intentos parecen seguir el camino de definir normas regulatorias de un mercado, establecer su cumplimiento como obligatorio, verificar las infracciones y sancionarlas. Con esa secuencia se prueba.
El problema, reiterado en numerosas situaciones concretas, es cuando la estructura de un sector es inequitativa, a pesar de todas las leyes vigentes o aún las imaginables. En estos casos, normalmente no se tienen respuestas, ni buenas, ni regulares. Ninguna.
Veamos el caso arquetípico: la industria de la indumentaria con marca falsa, que en nuestro país llega a dimensiones que ya califican a La Salada como el mercado irregular más grande de Latinoamérica.
Falsificar una marca es ilegal. Vender un producto basado en la propaganda a más de 10 veces su costo no es ilegal. ¿Es ético? ¿Es justo? El hecho de pretender – y obtener – enormes beneficios imponiendo una marca es un derecho consagrado en toda legislación, aunque la distribución de ingresos al interior de la cadena de valor lleve a los talleres proveedores a ingresos de subsistencia y a incumplir la legislación laboral e impositiva. Aquí las instituciones podrían funcionar mucho mejor secuestrando mercadería, inhabilitando talleres, incluso encarcelando. Pero con ello, ¿consagrarían la justicia?
Alguien diría: Cambien la ley. ¿En qué dirección? ¿Se deberían aplicar penas más duras a los infractores? ¿Se debería aplicar precios máximos a la indumentaria de marca, con lo cual el incentivo para trucharla se podría eliminar? Pensando como policía, seguramente se pueden hacer más cosas, algunas aceptables y muchas absurdas.
Propongo pensar como estadistas, en cambio.
Estoy convencido de que la indumentaria falsificada es la respuesta del mercado a los márgenes abusivos derivados del poder de la marca. Deberíamos construir un escenario legal en el que el mercado funcione con libertad, pero con equidad distributiva.
Veamos uno posible donde sucedieran estas cosas:
- Una desgravación temporaria y progresiva de impuesto a las ganancias para las empresas de indumentaria que puedan demostrar que cumplen con toda la legislación impositiva y laboral en toda su cadena de valor y no pagan regalías por marca o asistencia técnica.
- Una organización de venta directa al público – de gran escala – reservada sólo para las empresas incluidas en el grupo anterior, apoyada por el Estado.
- Financiación de largo plazo para el equipamiento de talleres en regla, con la condición de recibir asistencia técnica en producción y diseño.
- Consenso y promoción de marcas comunes para los integrantes del sistema.
- Evaluación pública y sistemática de los productos ofrecidos, en cuanto a su durabilidad, confort y calidad visual, en comparación con los equivalentes de las grandes marcas, bajo la responsabilidad de un organismo como el INTI.

Ninguna de las acciones anteriores es ilegal hoy o necesita una norma especial, salvo la primera. Simplemente, permiten la aparición de nuevos actores en el mercado que sean validados frente a los consumidores y puedan desechar intermediaciones innecesarios.
Muchos – los que interesan – ganarían: los hoy explotados que quieran usar sus habilidades en mejor beneficio propio; el Estado, ordenando su recaudación; los consumidores, sumando seguridad al precio.
Algunos perderían: quienes aprovechan estas fallas estructurales para explotar a compatriotas o vecinos con necesidades y sin protección; las intermediaciones comerciales que no agregan valor real; las grandes marcas, que deberían bajar sus precios o achicar su oferta.
Se puede hacer esto. Se necesita salir de la opción entre el mercado que manda o el burócrata que ordena policialmente. Si el mercado es un instrumento y no el fin, o nuestro amo, construyamos escenarios que lo hagan funcionar más cerca de aquellos dibujitos teóricos de los manuales básicos de economía, donde el que quiere producir pueda hacerlo y a lo mejor encontramos su contraparte: la satisfacción del consumidor y el bienestar general.
En la industria de la carne; en las frutas y hortalizas; en la leche, se puede aplicar el mismo concepto: sumar actores productores – no sólo aumentar la producción, sino los productores -, eliminar intermediarios, desconcentrar el poder. En definitiva: construir un mercado más justo, en lugar de intentar – muchas veces – que funcione el injusto heredado.

    

Comentarios

Mariano Winograd
El presidente Martinez es sagaz...es moderno..es creativo como de costumbre

En principio quiero afirmar que para la Argentina es un privilegio tener a Martinez en el gobierno...muchísimos otros homólogos a él no tienen la misma oportunidad de expresar sus ideas porque el poder los...soslaya.

En segunda instancia celebro lo que no debe ser casualidad sino objetivo específico de Enrique Martínez al mencionar a las frutas y hortalizas como cadena de valor sugerida entre las poquísimas que resolvió escoger como ejemplo. BRAVO y GRACIAS Enrique, no se equivoca ud. con el planteo sino que muy por el contrario...DA JUSTO EN EL CLAVO...

Finalmente una congoja...que pena que en materia frutihorticola la política no la establezca Enrique Martinez sino otro señor que lamentablmente piensa muy distinto que el presidente del INTI, se trata del inefable Guillermo Moreno...que algùn día podrá ser evaluado por la historia ...ya que hoy...no logramos saber si es en serio o en broma....

Mariano Winograd
DNI 11.986.757


MW


Comentarios

Roberto Salvador ROVEDATTI
El mercado, o la economía liberal, presenta situaciones injustas a cada paso.Verdad. Pero la dirigista, que pretende situaciones equitativas y justas, a la larga, termina por perjudicar a los mismos débiles que dice querer beneficiar. La elección es una cuestión ideológica. ¿Por qué las grandes marcas DEBERIAN BAJAR SUS PRECIOS O ACHICAR SU OFERTA?


Comentarios

Armando Tamayo
El planteo es correcto.Pero la solución debe ser drástica.
Son muchos años de construcción de una sociedad parásita -con mucho éxito, seguramente - que vive del trabajo y del esfuerzo de los que producen. Lo mismo pasa con el dinero, su precio, el manejo de las finanzas.Sólo un cambio de mentalidad revolucionario, que permita el crecimiento de una sociedad más justa, podrá valorizar y fomentar el trabajo directo, no especulativo y la creación de un nuevo ESTADO al servicio de esa nueva realidad, que tenga, además, en cuenta la propiedad de los medios de producción.


Comentarios

Alfredo Pinillos
Estimados Amigos, recibo gentilmente su boletin a pesar de ser peruano y vivir en el Perú, lo leo con mucho interes y siempre, aun no compartiendo siempre las ideas, me parece ilustrado y sincero el comentario. En el tema de hoy tengo una tendencia un poco mas liberal que la del articulo en el sentido que robar una marca es robar lo que otro ha logrado con esfuerzo y creatividad, creo que el camino para combatir lo pirata, es de represión legal. Del comentario estoy infiriendo que el autor propone que el excesivo afan de lucro de los propietarios de una marca son los que inducen a que se le piratee, bajo esa linea de pensamiento el criterio de exceso de impuestos justifica el no pago o pago a medias y etc etc. Creo que una mejor forma de combatir es ue el estado exija que todos cumplan sus obligaciones, sea con sus trabajadores, la sociedad o el estado mismo. Que se hagan campañas de conccientización de la importancia del buen cumplimiento. Y ADEMAS que se hagan campañas que hagan ver a los jovenes, a los mayores tambien, que las cosas hay que comprarlas de quien da trabajo en nuestros paises, de quien paga bien y respeta a su gente, de quien cumple con el estado pagando sus impuestos y sin sacar ventaja a traves de maniobras politicas o mediaticas, de quien no contamina. ETC ETC. O sea de quien nos respeta como consumidores, como seres humanos y tambien dado el caso como trabajadores.
Saludos
Alfredo Pinillos


Comentarios

Margarita Carlés
Lo felicito Sr Martinez, me encanta lo que dice y lo que piensa. Hace años que me quiero encontrar con usted!!! somos una ONG que apoyamos a emprendimientos autogestionados (mayormente empresas recuperadas, cartoneros y pequeños productores) en iniciativas asociativas que les permitan ingresar en sus cadenas.Nos encantaría poder ir a verlo. Saludos y gracias, Margarita y Lalo
www.vadevuelta.org.ar
Cel 011 156 104 7888