Nro. 49 - Febrero 2007
 

EDITORIAL
¿Un mercado más justo?

Por las rutas del MERCOSUR
Cuando el Chaco entró en la era espacial
Hacia una “moda ética”

Cruzando la cordillera

Energía + medio ambiente + alimentos: aportes para una discusión sistémica

Papel artesanal: orígenes remotos y aplicaciones actuales

GPS: sistema de localización por satélite

Cifras para pensar:
Exportaciones de manufacturas de origen industrial

Tecnologías blandas en Comodoro Rivadavia

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Documento de la Presidencia del INTI
Energía + medio ambiente + alimentos:

aportes para una reflexión sistémica

La posibilidad de usar soja o maíz con un nuevo destino, el energético,
afectará seriamente su precio como materias primas alimenticias, por
el simple hecho de generar una demanda incremental y sostenida

La globalización no significa solamente la unificación de los mercados, posibilitada por la enorme agilización de las comunicaciones y por la absoluta movilidad de los capitales. También lleva a la unificación de los problemas y de los intentos por resolverlos. Al menos para el mundo central, que fija pautas sobre las cuales luego se ordena toda la vida planetaria. En ese sentido, la seguridad en la disponibilidad de la energía necesaria para mantener y expandir la calidad de vida actual es seguramente el tema que hoy domina el espacio de las decisiones estratégicas de la política mundial. Además, como destino inexorable, algunos de los caminos allí elegidos, vinculan esa temática con el segundo gran frente -el medio ambiente- y también con la ecuación alimenticia, al entrar en el escenario la discusión sobre el posible destino alternativo de la tierra agrícola, para producir combustibles. Vale la pena esclarecer la relación entre los tres espacios, antes de formular algunas reflexiones sobre las posibles políticas.

El problema, a nuestro juicio, es de cantidad, también de calidad y también de poder.

La cantidad

La base de la oferta energética, tanto para producción de electricidad, como para abastecer la inmensa flota de vehículos que circula por el globo, es el petróleo y el gas. Estos dos recursos no renovables representan el 96% de los insumos utilizados para el transporte mundial de bienes y personas.
El horizonte de su agotamiento –siendo no renovable– es permanente motivo de conjeturas y de pronósticos diversos, que suelen ajustarse ante cada nuevo descubrimiento o cada técnica diseñada para extraer mayor porcentaje a partir de los pozos actuales. Lo concreto e indudable, no obstante, es que este recurso se ha de agotar en algún momento. Por lo tanto, la evaluación y definición de fuentes alternativas es imprescindible. La sustentabilidad –esto es: la posibilidad de considerar como realmente permanente al recurso– se convierte en un factor clave en esta tarea. El uso del viento o del sol, por ejemplo, son frentes de trabajo centrales. Los llamados bio combustibles son también habitualmente incluidos en esta categoría. Sin embargo, el biodiesel o el bioetanol, surgen de procesos donde sólo una parte de la energía generada tiene origen en el aprovechamiento solar –para producir las plantas y sus frutos-. Se necesita energía adicional para sembrar, producir fertilizantes o pesticidas, cosechar y procesar los granos o plantas hasta su forma final combustible.
La soja, por caso, produce 3 veces la energía –en forma de biodiesel- que se consume desde la siembra hasta el producto final. El maíz, en cambio, produce una energía neta que está en serio debate. Según los autores, genera un 100% o un 40% más –como etanol- de lo necesario para su implantación. Pero hay quienes –como un muy serio grupo de la Universidad de Cornell– sostienen que el balance de energía global es negativo en este caso. Esto es: el alcohol anhidro final podría entregar una energía total menor que la energía necesaria para producir el maíz, extraerle el alcohol y purificarlo.

La calidad

Quemar petróleo o gas o sus derivados contamina el medio ambiente. Genera anhídrido carbónico y otros gases responsables del calentamiento global. Ya es conocido que este problema ha dejado de ser cualitativo para pasar a ser de gran envergadura; obligando a acuerdos internacionales, que comprometen enormes esfuerzos para acotar el deterioro, sin lograrlo hasta el momento. La diferencia entre los posibles daños causados al ambiente se ha convertido en un elemento de alta relevancia en la legislación que regula el uso de materias primas energéticas.
Otra vez; la energía solar, la eólica, la hidroeléctrica en alguna medida, son consideradas fuentes limpias, ya que al menos en materia de emisiones gaseosas, no están asociadas a las dificultades de los combustibles minerales. Los bio combustibles, en cambio, tienen una relación con el ambiente distinta según el caso. El biodiesel, -obtenido a partir de aceites vegetales, sea de soja, colza u otros– tanto cuando es usado al 100% o en cortes con diesel de petróleo, no reduce de manera relevante el efecto invernadero. Su vinculación con el medio ambiente es en realidad indirecta. La legislación europea ha llevado los límites de contenido de azufre en los combustibles a límites muy pequeños, menos de 50 ppm. Eso ha provocado que los combustibles minerales de tan bajo tenor de azufre –y sus productos de combustión- pierdan capacidad lubricante al interior de los cilindros de un motor. Por ello, se incorpora 5% de biodiesel a la mezcla carburante, para recuperar esa capacidad perdida. O sea: esta demanda no tiene que ver con el beneficio del biodiesel para el medio ambiente, sino con su capacidad de permitir un correcto funcionamiento de motores diesel, a pesar de casi eliminarse el azufre del combustible mineral.
Con el etanol a partir de materias vegetales –el llamado bio etanol– el enfoque es distinto. Los europeos lo demandan para cortar con las naftas y su efecto allí sí es reductor de la contaminación, especialmente por gases distintos del anhídrido carbónico, de los que se reduce sustancialmente la emisión.

El poder

Prefiero tratar por separado el tema del poder económico y su influencia en la forma final de la ecuación energética. De este modo se podrá ver mejor que los caminos que se están recorriendo no surgen de decisiones tecnológicas puras, tomadas por expertos en producción, uso o conservación de energía. En el punto de partida y en los de llegada, hay intereses económicos muy fuertes, que buscan defender y aún fortalecer su situación actual.
Esencialmente, el punto de partida está marcado por una producción concentrada –económica y espacialmente– de los combustibles minerales líquidos o gaseosos (nafta, gasoil, gas natural, GNC), que luego se distribuye por redes que usualmente están controladas por esos mismos productores. En el caso de la energía eléctrica, la situación era la misma hasta hace algunas décadas, cuando la generación se producía en grandes centrales térmicas o hidroeléctricas o nucleares. Al diseminarse formas de generación más descentralizadas, como la eólica o las pequeñas centrales que usan gas, se ha conformado un escenario interesante, en el que las grandes redes de distribución se mantienen del mismo modo que cuando la generación era concentrada, pero son alimentadas con diversas fuentes, en los lugares donde se va produciendo la energía. La distribución de energía eléctrica es más concentrada que su producción.



Para poder entender el futuro modelo de producción y consumo energético es necesario, en este marco, comprender que las compañías productoras –que a la vez son distribuidoras– de combustibles líquidos o gaseosos, hacen y harán todo lo posible para contar con el mismo control de los escenarios por venir que el que tienen del actual. Eso será factible si se favorecen los combustibles producidos y distribuidos en gran escala, frente a aquellos que pueden ser generados y consumidos localmente o en menor dimensión.
Así, el biodiesel o el etanol, en caso de ser utilizados para mezclar con gasoil o nafta respectivamente, mantienen el modelo actual y en tal sentido son estimulados. A partir de allí, poco importa que el primero no mejore la contaminación por sí mismo –además en la Argentina el tenor máximo permitido de azufre en gasoil aún no ha sido reducido– o que el balance energético del etanol a partir de maíz sea totalmente discutible.
No tiene igual promoción mediática ni en muchos casos institucional, por descentralizar las fuentes de energía, la producción de biodiesel para usarlo al 100%, a escala de una chacra. O más simple aún: el uso directo del aceite vegetal como combustible, con módicas adaptaciones en los motores hoy gasoleros, como ya sucede comercialmente en Alemania. O los automóviles híbridos, con utilización de energía eléctrica generada por la propia unidad. O los generadores eólicos que pueden aplicarse al uso doméstico y volcar sus excedentes sobre la red pública. O los sistemas de concentración de la energía solar para producir vapor y con ello operar centrales eléctricas pequeñas. Hay ya un amplio damero de opciones de generación y consumo descentralizados, que harían menos necesarios los sistemas de producción y distribución de alta concentración, como los actuales.

El interés nacional

Para tener los elementos completos que lleven a definir una política de interés nacional en el tema hace falta evaluar dos cuestiones:
- El uso alternativo de la tierra para los llamados cultivos energéticos o casi lo mismo: el uso alternativo del propio producto como alimento o como materia prima energética.
- El ámbito donde se consume la energía disponible o generada. La diferencia entre producir energía para consumo interno o para exportar.

Ambos aspectos son de muy alta importancia. Sin embargo, cuando el sector evoluciona traccionado por las inversiones de corporaciones que utilizan la lógica simple del mercado, quedan ocultos o ni siquiera son tenidos en cuenta.
La posibilidad de usar soja o maíz con un nuevo destino –el energético– aún no ha puesto en peligro la oferta global de alimentos y es probable que eso no suceda. Pero sí afectará –y seriamente– el precio de la soja o el maíz como materias primas alimenticias, por el simple hecho de que hay una demanda incremental y sostenida. Con el maíz ya sucedió, producto de una política nada meditada del gobierno de Estados Unidos, de promoción de la producción de etanol. De tal forma, se han superado techos históricos de precios y se pronostica que esto es solo el comienzo. No caerá la oferta teórica de maíz o soja para alimentación, pero será mucho más difícil acceder a ella para quienes tengan pocos recursos económicos.
En cuanto al ámbito donde se consume la energía generada, la necesidad de tenerlo en cuenta es casi obvia. Es casi un axioma de la política económica que un país que exporta energía está desperdiciando oportunidades de desarrollo. Solo se justifica ese flujo si se basa en un recurso natural disponible de manera descollante y los ingresos generados se usan para fundar una estructura productiva nacional de jerarquía.
Ese marco conceptual se trabajó históricamente alrededor del petróleo. Pero el tema se hace mucho más imperativo con los bio combustibles. En efecto, la relación de energía utilizable respecto de la energía necesaria para extraer y procesar el producto es de 7 a 1 en el petróleo. Ya se ha dicho que para el biodiesel es 3 a 1 y para el etanol a partir de maíz puede ser 2 a 1 o hasta menor a 1 a 1, según los estudios disponibles. En todos los casos –petróleo, biodiesel, etanol– si se produce para exportar es obvio que el balance de energía para el país es negativo: se consume energía aquí para producir energía que se consume en otro país. Pero al menos en el caso del petróleo y bastante menos de la soja, se generan divisas que pueden ser utilizadas para mejorar la vida comunitaria, incluyendo, por caso, el apoyo a contar con fuentes de energía enteramente renovables, a partir del viento o del sol. Para el etanol, el balance energético neto es tan negativo que no queda claro qué gana el país con la propuesta, mas allá del eventual beneficio empresario fruto de una relación de precios internacionales favorable al etanol.


Maíz biodiverso: sustento ancestral de la soberanía alimentaria popular


Conclusión

El presente es un breve documento que no tiene objetivo superior al de señalar que el problema energético es de naturaleza compleja en grado sumo. Ocuparse de la energía lleva de manera inmediata a entender además la relación de ella con el medio ambiente, el uso de la tierra o la disponibilidad de alimentos. Por lo tanto, no nos parece posible –no ya conveniente, sino ni siquiera posible– que se resuelva en términos simples de mercado, con la intervención espontánea de emprendedores, que toman los precios vigentes o previstos de las distintas formas de energía como su elemento de referencia central para las decisiones.
Creemos, en cambio, que se necesitan análisis profundos, apasionados detrás del interés nacional y que puedan ver y sopesar todas las facetas del problema.

Ing. Enrique Mario Martínez
Presidente del INTI

    
Fecha 2007-02-05 08:23:18
Nombre Augusto Cop
Titulo tecnico termodinamico (ad)
Comentario Debido a intereses individuales varias y corporaciónes nternacionales, que buscan solamente las ganancias financieras, sin importarles las consecuencias del medio ambiente ni sociales, hoy el día, solamente se debaten los problemas, pero no se adoptan soluciones que están disponibles. Problema mayor es sin duda el calentamiento de la atmosfera terestre. Para no ser demasiado extenso, menciono aqui solamente el ejemplo mas ilustrativo: Se buscan nuevas fuentes de energía, por que se estan acabando las reservas conocidas. pero mas importante es utilizar sistemas que poco o nada utilizan habituel energía y por ende no afectan al medio ambiente y tambien ahorran energía habitual. Por razones de aumento de la temperatura se usan cada vez mas acondicionadoresde de aire habituales, los que a su vez aumenten el calor por razones conocidas. Eso crea el circulo visioso, del cual no se puede salir sin cambiar los sistemas de climatización, como por ejemplo sistemas de ABSORCIÓN DIFUSIÓN ABIERTA, con los cuales se podra reducir hasta 90% el uso de energía habitual, con eso se saldria del circulo vicioso. Como eso hay muchas posibilidades a mano, que no se utilizan, pues actualmente solamente se comenta y escribe sobre cual es el causante pero no se buscan soluciónes reales.
Saludos: Augusto Cop.
Fecha 2007-03-03 11:12:08
Nombre Fernqando Eugenio Rall
Titulo energia+medio ambiente+ alimentos
Comentario Me complace que el responsable de una institucion como el INTI tome partido en un tema tan importante como es el de la energia.
Reconforta constatar que se hace una apreciacion sistemica para encarar un diagnostico.
Sin duda es epistemologicamente mucho mas acertado aun cuando los especialistas no lo consideran casi nunca.
TODOS los representantes de las ONG deberian emitir opinion fundada sobre los problemas mas importantes como en este caso.
Asi deberiamos esperar que el CAI dé su dictamen sobre el problema de la explotacion del oro y la plata en el caso de la mineria, el INTA opine cientificamente sobre el uso adecuado de la tierra, etc, etc,
Aradecido como ciudadano.

Fernando Rall

Fecha 2007-03-12 08:59:44
Nombre Liliana Tanoni
Titulo energía+medio ambiente+alimentos
Comentario Me alegra sinceramente que el Director de un Instituto Nacional como INTI, se exprese abiertamente sobre esta problemática!
Comparto el contenido del documento en su totalidad. Ligada a la producción de alimentos, observo con mucha tristeza cómo se van nuestros suelos por los puertos (disfrazados de granos, aceites, otras)a cambio de divisas que sólo les llega a un estrato social argentino muy pequeño!
Biodiesel y etanol van ayudarnos a degradar aún más nuestro ambiente...
Fecha 2007-03-16 10:48:10
Nombre Armando Gomez
Titulo Producir etanol a partir de maiz no es conveniente
Comentario He leido con atencion su articulo sobre los bio combustibles hoy de moda gracias al presidente de USA pero me permito hacer algunas apreciaciones al respecto; primero que nada deberiamos observar la experiencia nacional e internacional al respecto y evitar los sensacionalismos, los apresuramientos y los apasionamientos a los que somos tan propensos los argentinos. Este es mi aporte y espero le sea de utilidad

1. Alrededor de 1953 a 1955 se instalo en Zarate o en Campana no recuerdo, la super destileria gigante con tecnologia checa para producir etanol de cereales, cuya construcción fue paralizada despues de la revolucion de setiembre de 1955; después de esa fecha nada se supo de los equipos que estaban instalados muchos de ellos muy valiosos como las columnas de destilacion de cobre, los grandes tanques de almacenaje, las bombas de inxidable, etc.
Yo no tuve acceso al estudio de factibilidad ni supe la materia prima a utilizar pero supongo alguien debe haber programado su instalacion y algun ente nacional la debe haber tenido a cargo.
Asi que yo diria que Argentina como en tantos otros campos fue pionera y como en otras tantas oportunidades hicimos como el dios Cronos destruimos inmediatamente lo que comenzamos.

2. Tengo entendido que despues del año 1977 se implemento el programa alchol nafta que consistio en mezclar un % de alcohol en la nafta y que aparentemente tuvo cierto exito. El etanol no tengo claro desde donde se producía quizas de la caña de azucar. Este programa fue abandonado despues de 1983 cuando se activo la explotacion de crudo y la produccion de nafta de petroleo y hasta hoy nadie ha dado alguna informacion al respecto
De nuevo le repito que no hay nada nuevo bajo el sol de Argentina, el etanol ya fue aplicado como combustible.

3. Cuando se realizo el estudio de la represa de Parana Medio el embalsamiento del rio Parana se calulo produciria cantidades de gigantescas de camalotes flotantes y se evaluo y se construyo por lo menos 1 planta piloto para procesarlo; la planta daba producto gas combustible y subproducto de bagazo para quemar.
No tengo informacion que se siga trabajando ni en el proyecto de procesar camalote ni en Parana medio.

4. Por el rio Parana hace unos años bajaban de Bolivia periodicamente chatas tanque cargadas de etanol que son enviadas a Europa en un volumen importante, no tengo informacion para que lo llevan. Supongo que en Bolivia debe haber una planta de destilacion y que el trafico deberia mantenerse cosa que no tengo informacion.

Espero haber hacho un aporte y seria de interes que miremos retrospectivamente la experiencia de la Argentina en la materia y evitemos una vez mas (y van cientos... ) hacer esfuerzos en los que invertimos mucho dinero y tiempo, en esfuerzos que pagamos todos y que destruimos casi en seguida.

Atte
Fecha 2007-03-16 10:51:54
Nombre Javier Souza
Titulo Etanol a partir de maiz no es conveniente para el
Comentario Estimado Ing. Martinez:

Coincido plenamente con sus expresiones.

Ing. Javier Souza Casadinho
Red de Acciòn en Plaguicidas de America Latina
Fecha 2007-03-16 10:55:21
Nombre Carlos Scimone
Titulo Producir etanol a partir de maiz no es conveniente
Comentario At. Ing. Enrique Martínez,

Con el presente quiero hacerle llegar mi coincidente opinión con la vuestra en relación al tema de Biocombustible ó Agrocombustible expresada por usted en el programa de televisión referido. Me interesa el tema energético desde hace más de 30 años y en particular el petróleo, siempre referido a la problemática y desencuentros políticos y técnicos de nuestro país.
El recurrir a alimentos fundamentales para la humanidad para quemarlos en mecanismos obsoletos a partir de intereses económicos, me parece un desatino, incoherente y hasta irracional.
El transformar dos mil millones de indigentes en probablemente cuatro mil millones en el mediano plazo, resultaría el genocidio más espectacular realizado en este planeta, y casi con seguridad, en los astros poblados del universo.
Dada mi edad (61 años) difícilmente me permita disfrutar de un cambio positivo en el pensamiento, responsabilidad y acción de la humanidad, lo lamento desde hace algunos años.

Cordialmente

Carlos Scimone
GERENTE
C.A.M.O.C.A.

El que suscribe es integrante del comité Ejecutivo del Centro de investigaciones en telecomunicaciones, electrónica e informática de ese Instituto, representado a CAMOCA, y sería de mi agrado tener la oportunidad de hablar con Usted en algún momento del cual disponga.
Fecha 2007-03-17 05:55:05
Nombre Daniel Carlos Besso
Titulo Ing.agr. M.N.Nº5162
Comentario


No se como empezar, como explicarme, sin caer en la sensación de que me tomen por el que se metió en la autopista de contramano y al escuchar por la radio el reporte de tránsito del helicoptero que decía: ATENCION....¡ UN LOCO SE HA METIDO DE CONTRAMANO EN LA AUTOPISTA 2....!.
Él respondió: ¿UNO....?....¡MILES!.
Pues bien; hay una especie de creencia popular, una imagen como de panacea del futuro; una onda ecologista, que ve con buenos ojos las perspectivas sobre los biocombustibles.
¡Qué extraordinario...! Cuando empiecen a acabarse los combustibles fósiles, recurriremos a ellos y será la salvación. Más aún, nuestro pais se beneficiará enormemente pues es uno de los principales exportadores de las materias primas que se proponen como utilizables con ese fin.
¡QUÉ BIEN!....
Además baten el parche sobre este tema, Políticos, Periodistas, Opinólogos de diverso género. Colegas míos que indudablemente se beneficiarán con la fiesta que se desatará alrededor de este asunto, saludan, claro está, alborozados con las inmejorables perspectivas que se les presenta.
Se comprende entonces que si me voy a referir sobre esta cuestión negativamente, es razonable que tenga un fundado temor a ser mal interpretado y tomado por loco.
De todos modos estoy acostumbrado; recuerdo que mis amigos y parientes, también me miraban con el aire compasivo con que se miran a los insanos, cuando al inicio de los `90 yo decía que la convertibilidad nos llevaría a la ruina. En fin, salvando las distancias, siempre fui “galopiador contra el viento” .
No estoy contra los biocombustibles si estos se producen a partir de los desperdicios y desechos. Todos los cultivos producen desechos, brozas, pajas, materiales bastos, por lo general en cantidades inmensas. La industrialización de substancias orgánicas ya sean vegetales o animales, producen subproductos y desechos en grandes cantidades que permitirían producir, mediante los procesos apropiados, gas metano, metanol, biodiesel (residuos grasos), etanol (melaza o residuo no cristalizable, fondos de silo, residuos de la industrialización de la papa, caña de azucar y una lista más larga de la que todos imaginamos.
Lo que creo que es rayano en lo demoníaco, es pensar en usar maíz que puede y debe usarse para producir alimentos para aves, cerdos, vacunos, peces en confinamiento, etc., que luego serán alimento para seres humanos, solo para hacer posible el uso de automóviles cada vez más grandes y sofisticados.
Desde yá puedo anticipar el futuro en cuanto al curso que seguirá esta historia.
1 – Las empresas de genética, trabajarán en lo que llamarán “mejoramiento” llevando poco a poco a las variedades, a producir granos con el 5% y talvez menos de proteínas, incrementando el nivel de almidón al máximo. Siempre, claro está, con una tendencia al aumento constante de los rendimientos por ha. con el consecuente empobrecimiento de los suelos. Granos de ese tipo son muy poco útiles para su uso en nutrición animal.
Los maíces amiláceos (almidonosos), son más proclives a contraer hongos productores de micotoxinas, pero esto no afectará mayormente su uso para fermentación enólica.
2 – Las oleaginosas y en especial la soja, serán paulatinamente llevadas a producir aceites saturados que poseen mayor nivel calórico y energético. De ser posible intentarán hacer que produzcan en sus aceites, ácidos grasos de cadena más larga, con ese mismo fin. (Estas características son indeseables para el consumo humano).
3 – Si bien las variedades semejantes a las actuales seguirán existiendo, no serán elegidas por los productores, pues obtendrán más ganancias con las nuevas del tipo “biocombustibilizables”. Luego si las empresas dedicadas a la producción animal, desean maíces del tipo forrajero, deberán precontratar su siembra con los productores, resultando así un mayor costo.
Así como hoy, las fábricas de harina de maíz para consumo humano, deben comprar exclusivamente, maíz cuarentín, cuando en otras épocas les bastaba con el del tipo Flint o colorado duro del tipo “la Holandesa”.
4 – De igual modo, si las empresas aceiteras, pretenderán granos de soja con aceites del tipo actual, deberán proceder de igual modo.
5 – Un aumento de precio, más allá de la lógica, de los cereales, hará practicable la agricultura en zonas en donde no se justificaría hacerlo con los precios actuales. Esas tierras son a donde ha sido arrinconada la ganadería yá, el día de hoy. Será pues dable esperar, una mayor disminución de la actividad ganadera (chau asadito).
6 – El incremento en los precios también se contagiará, de alguna manera a los otros granos por ser sucedáneos. Esto ya está ocurriendo en tanto y en cuanto, estamos introduciendo trigo (pan y candeal) en los alimentos balanceados, pues es más barato que el maíz.

Todo esto en un contexto de constantes subas de precios de los alimentos.
El maíz, sobre un aumento de aproximadamente el 20% en los últimos años se le suma los incrementos recientes de aproximadamente un 30%. Es decir que ha acumulado un 60% de incremento.

Recuerdo que algunos profesores que tuve a lo largo de la carrera, nos adoctrinaban apasionadamente; nos conminaban a pensar que debíamos poner nuestra ciencia y nuestro arte, al servicio de la humanidad. Que teníamos la nobilísima tarea, junto con nuestros compañeros de facultad, los médicos Veterinarios (por aquel entonces era la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la U.N.B.A.), de intentar mitigar el hambre del mundo; menuda carga nos echaban a los hombros.
Se nos decía y repetía hasta el cansancio, que no era ético utilizar alimentos aptos para el ser humano, para alimentar animales. Hoy, por ejemplo, usamos leche en polvo para hacer alimentos de iniciación de cerdos.
Así vamos volteando barreras éticas, al punto donde llegamos hoy: haremos competir a los estómagos del tercer mundo, con los automóviles de alta gama del primero, que seguirán moviéndose a altas velocidades, trasladando su enorme peso, para llevar tan solo a una o dos personas; desafiando todas las reglas de la física y la lógica del ahorro de energía.

Todo, como está a la vista, sin el más mínimo intento de racionalizar el uso de combustibles, ni de nada.

Se tratará pues, de definir el uso de la tierra; ¿ la usaremos para producir alimentos o combustibles?. Por supuesto que será en una proporción, pero ¿Cuál?.
Si hemos de usar Producto en lugar de Subproducto, lógicamente restará de lo destinado a la alimentación, toda la tierra que destinemos a producir combustibles.
Parezco excesivamente reiterativo, pero mejor una de más que una de menos; especialmente si trato de ser bien entendido.

Toda esta pesadilla, se me presenta como un libro de Stephen King, en el que los poderes del mal se apoderan de los principales lideres mundiales y gobernando sus voluntades inician políticas para deshacerse de la parte de la humanidad que les “estorba”. Mejorando el método de Adolfo Hitler, que se tomó expresamente el trabajo de hacerlo. Ahora parecería ser, utilizarán el método de “tú no te morirás, pero te irás secando”.
Esto con el beneplácito de la población que aplaude fervorosamente.

Por supuesto que todo va sucediendo en forma paulatina, casi sin que nos demos cuenta. No será un hecho de carácter cataclísmico, pero debemos ser concientes que cada 5 dólares por tonelada que aumenta el maíz o el trigo, una gran porción de la humanidad pasa a alimentarse peor, cosa que a los que comemos bien todos los días, se nos representa con dificultad.
Por ser un cambio paulatino pero por el momento imparable, se me hace que tengo miedo de que me digan que solo soy un agorero, que todo va a estar bien, que no pasará nada.

Como me gustaría estar equivocado. Pero lamentablemente y con mis años de profesión no creo estarlo.

Llamo a mis colegas a la sensatez, que se acuerden de sus juramentos. Recuerden que los cultivos de casi todo dejan enormes cantidades de celulosa a la que también se pude dar el destino energético. Puede que sea algo más complicado; o no…, no sé, eso será motivo de análisis de otras ramas de la ingeniería. Pero no alienten a los Políticos a fomentar desde el Estado lo que hoy vislumbramos. Ellos, dada su inocente ignorancia sobre cuestiones de tipo técnico (¿inocente?), como dicen los chicos: “se comen cualquier verdura”.

Ing.agr. Daniel Carlos Besso
M.N.: 5.162
ingagrbesso@hotmail.com

P.D.: Muchos de Uds. poseen mis teléfonos, me gustaría recibir sus críticas.