Existe hoy un enorme caudal de información sobre biocombustibles
que agota y confunde al interesado. A su vez, es difícil
evaluar la calidad de los contenidos que circulan, así como
el respaldo científico técnico de muchas cifras y
resultados. A diario, recibimos consultas de inversores, productores
agropecuarios e interesados en el tema que tienen en común
una gran confusión.
En primer lugar, debemos aclarar que los biocombustibles representan
en el agro-negocio una parte menor, en algunos casos, un subproducto
de la actividad principal. Por este motivo, no podemos analizar
a los biocombustibles sin realizar un profundo análisis de
los productos principales que se generan al procesar biomasa.
Si hablamos de semillas oleaginosas típicas, como son el
girasol, la soja o la colza, tendremos que investigar los siguientes
aspectos:
- Valor de partida de precios de colocación del actual producto
primario producido, influenciado por la distancia y complejidad
de acceso a los puntos de almacenamiento, procesamiento y/o venta.
- Tecnología disponible para el procesamiento del grano en
las diferentes escalas.
- Rendimiento y característica final del expeler y aceite
obtenido mediante dichas tecnologías.
- Comportamiento de expelers y harinas en cuanto a su valor nutricional,
estabilidad, conservación y manipuleo.
- Mercado local con posibilidad de vender estos productos teniendo
en cuenta distancias y fletes.
- Posibilidad de encarar una escala superior en la cadena de valor
mediante la conversión de estos productos proteicos en carne
(aviar, porcina, vacuna o piscicultura).
- Características nutricionales, organolépticas, de
conservación y manipuleo de los aceites obtenidos.
- Posibilidad y precio de comercialización, incluyendo fletes.
Para el caso particular de transformación de maíz
o sorgos en alcohol, entran en el análisis los siguientes
puntos:
- Tecnología y escala disponible para la transformación.
- Característica del producto proteico energético
obtenido (nutrición, manipuleo, almacenamiento, estabilidad,
comportamiento en las raciones).
- Precio y posibilidad de colocación en el mercado local,
incluyendo la complejidad de fletes y traslados.
- Análisis de su conversión en proteína animal,
tomando en cuenta posibles variaciones en cuanto a dietas, ganancia
diaria, rendimiento de res y características de la carne
producida.
Estos puntos son esenciales para definir nuestra nueva situación
y obtener los valores e ingresos potenciales, y nuestra tasa de
retorno a las inversiones necesarias para evaluar económicamente
estas alternativas.
Con estos elementos estaremos en condiciones de continuar el análisis
de la transformación de uno de los subproductos, como es
el aceite, en combustible. En esta etapa será preciso considerar:
- Tecnologías disponibles en el mercado que garanticen el
cumplimiento de los requerimientos de seguridad laboral, control
ambiental y calidad del producto final de acuerdo a normas y estándares
nacionales e internacionales.
- Requerimientos adicionales en cuanto a mano de obra especializada,
laboratorios de control o ensayos externos.
- Requisitos legales de inscripción y registro como elaborador
de biocombustibles, según la Resolución 1283/06 de
la Secretaría de Energía.
- Comportamiento de la tecnología frente a cambios en la
materia prima de manera de asegurar un producto estable bajo norma.
- Costo y servicio de las ofertas tecnológicas ofrecidas,
poniendo una especial atención en el servicio de asesoramiento
y mantenimiento de las plantas funcionando.
- Precio final del producto obtenido, tomando el costo de oportunidad
de la materia prima utilizada que sería el valor que se obtendría
de su venta en el lugar.
- Posibles beneficios fiscales y exigencias para poder ser pasibles
de estos beneficios.
- Posibilidad de comercialización, reglamentaciones y limitantes
vigentes, tanto para el mercado interno como para el de exportación.
Para el caso de un planteo de autoconsumo se podrán evaluar,
entre otros aspectos, los costos comparativos y darle un valor económico
a la seguridad de abastecimiento de energía en momentos críticos.
Será también conveniente averiguar las exigencias
y limitantes impuestas por las fábricas de motores para evitar
caídas de garantías de los mismos. A su vez, en relación
al costo final de utilización, será preciso considerar
posibles variaciones en los niveles de potencia y consumo de combustible
por unidad de trabajo realizada.
En nuestro país, contamos con la Ley de Biocombustibles,
sancionada en abril de 2006 y reglamentada durante el presente año;
la Secretaría de Energía es la autoridad de aplicación
en cuanto a las diferentes condiciones que deberán cumplir
las plantas, los registros y las habilitaciones finales.
De este rápido análisis surge la razón del
título del artículo: los biocombustibles no pueden
ser analizados aisladamente, es decir, fuera de las cadenas de valor
agroalimentarias y sus impactos múltiples. Es conveniente
analizar cada escalada en las cadenas de valor de acuerdo a la información
local disponible; y tener presente que el sector de combustibles
en todo el mundo está fuertemente controlado y reglamentado
por los gobiernos y afectado por regulaciones diversas, subsidios
y barreras para arancelarias.
Los productores, independientemente de entrar o no en el negocio
de los biocombustibles, ya están siendo afectados por el
mismo en diversas formas, ya sea como incremento de valor en su
producción primaria, o como encarecimiento de insumos críticos,
como las cadenas de producción de carne. Los energéticos
y sus precios tendrán de ahora en más un fuerte impacto
sobre los agronegocios y, en consecuencia, será muy importante
establecer una estrategia para prepararnos ante estos cambios.
El negocio internacional de combustibles se caracteriza tanto por
los importantes volúmenes comercializados como por el cumplimiento
de estándares de comercialización. Para alcanzar competitividad
en estos nichos de mercado, las condiciones mencionadas plantean
un desafío: el asociativismo.
* Director del Instituto de Ingeniería
Rural del INTA
Contacto: hilbert@cnia.inta.gov.ar
|
|
| |
| Fecha |
2007-06-14 03:31:20 |
| Nombre |
Augusto Cop |
| Titulo |
tecnico termodinámico (a.d.) |
| Comentario |
Creo, que debería estudiarse al fondo el BIOGAS. El biogas tiene la ventaja, que la materia prima para la transformación en gas, son desechos, que están siempre presentes, como materia indeseable, en el mejor caso sirven como abono. El residuo de la transformación, prácticamente conserva ó más bien mejora su calidad como abono, pero no perjudica el contorno con emisión de Metano a la atmósfera, lo que ocurre con putrefacción. El biogas es sin duda, una buena fuente de energía renovable, principalmente para las zonas rurales. |
| |
| Fecha |
2008-11-17 01:06:27 |
| Nombre |
edgardo |
| Titulo |
Proyecto de Biogas |
| Comentario |
Quisiera presenat un proyecto sobre generacion de Biogas , por favor informar donde dirigirme, soy ingeniero Quimico y e formado parte de ekl grupo de energias no convencionales de la facultad de ing quimica en Santa fe , donde diseñamos construimos y pusimos en marcha un biodigestor para reciclar los residuos organicos de una localidad ed 800 habitantes, quisiera repetir dicha experiencia en la zona.muchas gracias. |
|