Nro. 53 - Junio 2007
 

EDITORIAL
El futuro

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Adiós a la “fibra milagro”
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Formar para transformar

¿Quién es quién en la cadena de valor del sector de indumentaria textil?

20 de mayo, Día Mundial de la Metrología

La precariedad laboral en Estados Unidos

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Cifras para pensar:
Crecimiento sostenido del producto industrial

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Cifras para pensar
Crecimiento sostenido del producto industrial


Por primera vez en la historia, la economía ha crecido durante 17 trimestres consecutivos a tasas reales desestacionalizadas positivas, desdeñando el patrón de alta volatilidad que siempre la ha caracterizado.

La abrupta caída en los niveles de producción y consumo, junto con el fuerte retroceso de las variables sociales derivados del colapso del Plan de Convertibilidad, actuaron de catalizador para que la sociedad realizara un fuerte replanteo de su pasado, dando los primeros pasos en la definición de un nuevo programa hacia la regularización de la situación socio política.

Específicamente, la combinación de los siguientes lineamientos de política: un tipo de cambio alto, junto con un superávit fiscal sostenible, “oxigenado” por una política monetaria acomodaticia, sentó las bases para que el Tipo de Cambio Real de “Equilibrio” se ubique en niveles más depreciados y, por lo tanto, sea genuinamente más “competitivo”, asegurando la sustentabilidad de la cuenta corriente. En términos temporales, la consecuencia primera y primaria de este nuevo escenario fue que la depreciación del peso aumentó sustancialmente los precios relativos de los bienes comercializables internacionalmente con respecto a los no comercializables, en tanto que el trabajo se abarató considerablemente en comparación con el capital. Esto produjo una reacción positiva en los sectores transables, ya sea en su carácter de exportadores o de sustituidores de importaciones, así como en los intensivos en mano de obra que a los nuevos precios vieron incrementada su rentabilidad. En función de ello, se espera que en la economía vista en su conjunto tanto el sector agropecuario como el industrial hayan ganado terreno en perjuicio del sector servicios.

Para observar esta tesis empíricamente se procedió, de manera sintética y estilizada, a reagrupar las estadísticas elaboradas por la Dirección Nacional de Cuentas Nacionales del Ministerio de Economía, series de Producto Interno Bruto (PIB) abierto por el lado de la oferta denominados en moneda constante y en moneda corriente, de modo de distinguir los sectores en función del grado de exposición al mercado internacional. En términos agregados se tiene: Sector Primario (compuesto por Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura, Pesca y Explotación de Minas y Canteras) y el Sector Industrial (Industria Manufacturera), ambos altamente orientados al mercado externo. Con otra naturaleza, se tiene el Sector Servicios, excluido los Servicios de Bienes Públicos, que incluye Comercio Mayorista y Minorista y Reparaciones, Hoteles y Restaurantes, Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones, Intermediación Financiera, Actividades Inmobiliarias, Empresariales y de Alquiler. Se excluyen Administración Pública y Defensa, Enseñanza, Servicios Sociales y de Salud, Otras Actividades de Servicios Comunitarias, Sociales y Personales y Servicio Doméstico, como netamente orientado al mercado doméstico.

Dado que el objetivo de esta nota es centrarse en el comportamiento de los sectores productores de bienes y servicios en función del grado de apertura al comercio internacional, cabe destacar que no se analizan dos grupos de actividades altamente intensivas en mano de obra como son la construcción y la provisión de servicios públicos, así como tampoco el sector proveedor de energía y el conjunto de impuestos que forman parte de la definición del PIB.

Las series fueron filtradas obteniendo series desestacionalizadas, de tendencia-ciclo y de tendencias de largo plazo, debido a que se busca observar comportamientos superadores del corto plazo. En primera instancia, se calculó en qué medida participa cada sector en el PIB, haciendo uso de las series de tendencia en valores corrientes, dado que captan patrones más estables en el tiempo.

Gráfico 1
Participación en el PIB corriente. Análisis en términos de tendencia de largo plazo.


Como se deduce claramente del gráfico anterior, la participación del sector primario e industrial aumentó en gran medida en detrimento del sector servicios, excluidos los servicios de bienes públicos. Debe subrayarse que el sector primario duplica su participación en el PIB, aumentando por ende más allá de lo que lo hizo la industria. No obstante, dicha conclusión está condicionada por el fuerte incremento de los precios internacionales de los comodities ocurrido desde principios de esta década, más allá del efecto de la devaluación.

Sin embargo, si se analizan las series en valores reales (miles de pesos de 1993), es decir, en términos de cantidades producidas, se obtienen los siguientes gráficos:


Gráfico 2


Gráfico 3


Gráfico 4


De los gráficos precedentes y del cuadro contiguo se extraen cuatro conclusiones altamente relevantes:


- La industria está experimentando el ciclo positivo más prolongado de los últimos 15 años. El sector primario, después de un suave ciclo positivo, parecería converger en crecimiento a sus niveles de tendencia; en tanto que el sector servicios registró, desde la devaluación en adelante, el ciclo negativo más profundo y sostenido desde 1993 hasta hoy.

- El sector primario crece a similar tasa de tendencia que la registrada previa a la devaluación, lo cual indicaría que en términos de cantidades la dinámica del sector no se ha alterado en gran medida.

- Industria y servicios crecen a una tasa media que duplica aún más la observada en los ‘90.

- Sólo la industria crece a tasas superiores de lo que lo hace el PIB en su conjunto.



La actual coyuntura económica y las perspectivas que pueden desprenderse de ella dejan de manifiesto que Argentina se encuentra hoy en una situación muy distinta, en términos comparativos, con cualquier otra experiencia de su historia más reciente. Por primera vez, están dadas las condiciones básicas para un crecimiento sostenido. La actividad económica ha superado el máximo nivel histórico, la inversión se ha recuperado alcanzando niveles record y la composición del PIB ha cambiado drásticamente, favoreciendo las actividades productivas en menoscabo de los servicios. Asimismo, la velocidad de recuperación, inédita en comparación con otros emergentes, ha permitido alcanzar una sólida posición fiscal, consistente con el pago de las obligaciones del país, y ha generado una fuerte disminución del índice de desempleo con la consecuente mejora asociada de los indicadores de pobreza e indigencia. En este contexto, el rol de los institutos técnicos como el INTI debería adquirir una superlativa relevancia, dando lugar a que los mismos se constituyan en los pilares de la instrumentación de un verdadero programa de desarrollo económico. Existe mucho trabajo por hacer y grandes desafíos para superar, pero indudablemente tanto el “hoy” como el futuro se presentan como una gran oportunidad.

Por Lic. Nadina Mezza, nmezza@inti.gov.ar