|
|
| |
Nro.
54 - Julio 2007 |
| |
|
| |
|
| |
| |
NO©copyright
Todos los materiales del Saber Cómo son propiedad
pública de libre reproducción. Se agradece
citar fuente |
|
| |
|
|
|
|
|
Otras publicaciones INTI |
|
|
|
| |
¿Existe
una minería posible?
Por Javier Rodríguez
Pardo* |
La existencia de recursos minerales con un cierto grado de concentración
natural en el planeta ha sufrido una disminución cuantitativa
y cualitativa de inmensa magnitud. En el año 1900, Estados
Unidos extraía minerales de cobre con una ley promedio del
5%, que en la actualidad es inferior al 0,4%; diferencia abismal que
indica la escasez del “recurso”. Este ejemplo se repite
en casi todas las geografías y tipos de minerales.
Los minerales remanentes se encuentran en estado de diseminación
en la naturaleza y en partículas ínfimas dispersas
en las rocas montañosas, razón por la cual es imposible
extraerlos por los métodos y tecnologías de la minería
tradicional. En su reemplazo, la industria minera ideó un
método extractivo acorde a las nuevas condiciones: detecta
por satélite aquellos sitios o yacimientos donde existe mayor
concentración relativa de minerales, generalmente polimetálicos
y diseminados en extensiones kilométricas. Para apropiarse
de los minerales y concentrarlos, la minera debe primero producir
la voladura de extraordinarias cantidades de suelo, montañas
enteras que son convertidas primero en rocas y luego trituradas
hasta alcanzar medidas ínfimas, para posteriormente aplicársele
una sopa de sustancias químicas licuadas con gigantescas
cantidades de agua, que logran separar y capturar los metales del
resto de la roca. Las sustancias químicas empleadas son cianuro,
mercurio, ácido sulfúrico y otras sustancias tóxicas,
acumulativas y persistentes, de alto impacto en la salud de las
personas y el medio ambiente. La remoción de montañas
enteras genera a su vez la movilización de otras tantas sustancias
que entran en contacto con el aire, provocando nubes de polvo que
viajan a distancias kilométricas. De esta manera, la combinación
de las industrias minera y química posibilitan que la extracción
de minerales de baja ley signifique un buen negocio. En el camino
aparecen todos los metales pesados propios de la actividad que se
realiza, tales como plomo, mercurio, zinc, cadmio, cobre, uranio,
entre muchos otros; además de metaloides, como el arsénico,
que se movilizan por la acción de soluciones de cianuro y
de ácidos como el sulfúrico y el nítrico.
Las empresas transnacionales que se dedican a la extracción
-beneficiadas con leyes que las excluyen del rigor impositivo vigente-
también exigen a los gobiernos la provisión de energía
subsidiada, porque cuanto más baja es la ley de los minerales,
mayor es el consumo y el costo de la energía. Si las empresas
pagaran por todos los insumos realmente empleados, costaría
más la extracción de los minerales que su valor en
el mercado. |
|
Minera
La Alumbrera, paisaje de Catamarca sin un solo color de verde;
ni un pueblito aquí, ni otro más allá... |
Agua y energía
Existen dos insumos imprescindibles para este sistema de extracción
a cielo abierto: la energía y el agua. Cualquier emprendimiento
estándar debe utilizar un metro cúbico de agua por
segundo, noche y día, durante décadas, desde el inicio
hasta el cierre del complejo minero. Mezclada con la sopa química
y aplicada a la roca triturada, produce montañas de estériles
contaminados que emanan tóxicos hacia las aguas superficiales
y subterráneas a veces muchos años después
de cerrada la mina. El siguiente ejemplo es categórico: un
anillo de oro produce 20 toneladas de escombros.
Hasta ahora, el 80% de los cateos, prospecciones y explotaciones
mineras se llevan a cabo en la Cordillera de los Andes, precordillera
y estribaciones. Esta geografía es la fábrica del
agua, el hábitat de los ecosistemas que permiten la actividad
y la vida aguas abajo, en las grandes cuencas del Pacífico
y del Atlántico, con vegas y humedales a 4000 y 5000 metros
de altura. Una cordillera con glaciares seculares, mayormente de
roca, permafrost, e innumerables cuerpos de hielo. La fragilidad
de la cordillera se halla a la vista: respira, se agita; miles de
sismos diarios conmueven su geografía, algunos imperceptibles.
No hay minero ni geólogo consciente que no se llame a silencio
cuando se mencionan estas circunstancias; y admiten que la minería
en las altas cumbres no se debe practicar: el agua vale más
que el oro. Actividades productivas como la vitivinicultura, frutales,
olivares, cebollas y ajos, frutas finas, y servicios de gran importancia
como el turismo, se ven amenazados tanto como la salud de los habitantes
y la subsistencia de las pequeñas economías familiares
y comunidades ancestrales. La minería a cielo abierto va
secando las fuentes de vida de poblaciones enteras.
En cuanto a la energía, pocos ejemplos alcanzan para ilustrar
el faraónico impacto de estos emprendimientos en el sistema
energético nacional: el complejo minero de Veladero-Penélope
y Pascua Lama, de la multinacional Barrick Gold, para la obtención
de oro, plata, cobre, mercurio y molibdeno, entre otros minerales,
requiere íntegramente la energía que suministra la
central núcleo eléctrica de Atucha (más de
300 MW de potencia instalada). Por su parte, el emprendimiento minero
Bajo La Alumbrera representa el 86% del consumo de los grandes usuarios
mayoristas de energía de la Provincia de Catamarca (fuente:
Mercado Eléctrico Mayorista). Hidroeléctrica el Chocón
S.A. le provee directamente la energía; en el año
2003, le vendió 482 GWh (fuente: Informe Endesa, 2004).
Para regar kilométricas extensiones de lixiviado, el agua
se moviliza con tanta energía como los mineroductos. Mediante
un fideicomiso se logró la financiación del tendido
de una línea eléctrica de 500 kilovoltios -conocida
como “línea en 500 Kv”- que une la Provincia
de Mendoza con la de Tucumán. En el trayecto salen extensiones
directamente a los enclaves mineros de Veladero, Pascua Lama, Pachón
y Casposo en San Juan; y Bajo La Alumbrera y Agua Rica en Catamarca,
por citar algunos ejemplos. En la Provincia de San Juan, los pobladores
pagan en la boleta del servicio eléctrico el 50% del valor
de la instalación de la línea de energía minera,
mientras que el otro 50% es afrontado por el resto de los habitantes
del país. Este subsidio para la industria de la minería
no es más que una exigencia de las transnacionales para radicarse
e “invertir en la explotación minera” debido
a que necesitan contar con energía en yacimientos remotos.
Estos son sólo algunos de los impactos y consecuencias.
No queremos parecer apocalípticos ni cansar al lector con
informaciones que hoy en día han ganado la agenda pública
y que seguramente se incrementarán, aún cuando se
pongan en circulación millonarias campañas que procuren
comprar el ocultamiento y el favor clientelar de sectores desinformados
o desesperados, al tiempo de desprestigiar a las voces ciudadanas
y críticas. Pero las comunidades afectadas en su salud, su
vida, su cultura y sus actividades e intereses productivos, se vienen
movilizando de una manera creciente, de norte a sur de nuestro país
y en los países vecinos.
Entonces, cómo, dónde y cuándo
Mientras prevalezca el sentido común, la conclusión
es contundente acerca de dónde no debe practicarse esta minería.
Faltan las otras: ¿debemos, podemos? Si se trata del metal
oro parece razonable la prescindencia. El 85% termina en los escaparates
de las joyerías. Sólo el 3% se utiliza en la industria
y el resto concluye en las bóvedas de los bancos. La improductividad
social de este metal queda manifiesta, sobre todo si para obtenerlo
es preciso destruir los ecosistemas.
Las llamadas “tierras raras” son demandadas por los
países centrales para desarrollar tecnologías de punta
en torno de los superconductores y acumuladores de energía.
Su valor supera los 10.000 dólares la tonelada. Con ese fin,
estos minerales son llevados gratuitamente, acompañando al
concentrado de cobre y a otras explotaciones, porque “no existe
aquí capacidad ni tecnología para la investigación”,
muletilla frecuente de los funcionarios del área. Ocurre
igual con el renio y el molibdeno. El primero abunda en el suelo
argentino, en el orden de 10 a 20 partes por millón y es
muy requerido, sobre todo, porque en Estados Unidos está
prácticamente agotado. El molibdeno, que se halla adosado
al uranio o al cobre, vale entre 6 y 10 veces más que el
metal motivo de la extracción y no se paga por él.
Posiblemente con otra legislación, en otra escala y con
un método extractivo -aún por descubrir- ecológicamente
apto para obtener minerales de ley cada vez más baja, será
posible una minería sustentable, que no deje como saldo un
país depredado. Generar un desarrollo sostenible en cualquier
país latinoamericano con la lógica que actualmente
aplican las transnacionales es tan ilógico como utópico.
Lo único que se logra es arrasar comunidades, privándolas
de la posibilidad de generar un desarrollo local. En este contexto,
la respuesta investigada, medida y reflexiva, es tajante: es posible
otra minería pero sin la rentabilidad exigida por las transnacionales.
El concepto de desarrollo sostenible, en cambio, requiere pensar
en el futuro, para lo cual es imprescindible estudiar las necesidades
y demandas del presente, las capacidades existentes y planificar
una estrategia para satisfacerlas sin perjudicar el ecosistema.
En esta línea de pensamiento, la práctica de la minería
a escala de un país que utiliza los bienes comunes para su
desarrollo recorre otro camino. Del análisis surgirán
algunas preguntas: ¿qué minerales metalíferos
se necesitan? ¿En qué cantidad? ¿De dónde
y cómo se extraen? Cuestionario inevitable que apunta a cualquier
desarrollo sostenible y que al mismo tiempo se acerca a la respuesta
para alcanzar una minería posible.
Contacto: machsepa21@yahoo.com.ar
*Miembro de la Unión de Asambleas
Ciudadanas (UAC), de la Red Nacional de Acción Ecologista
(RENACE), del Movimiento Antinuclear del Chubut (MACH), y de Sistemas
Ecológicos Patagónicos (SEPA).
|
| Ciudadan@s
|
|
“Efecto
Esquel”: manifestación en Mendoza en
contra de la minería
a cielo abierto con uso de cianuro y otros insumos
tóxicos |
La historia reciente de las resistencias ciudadanas
contra lo que llaman “el saqueo y la contaminación”
producidos por las multinacionales mineras comienza
en Esquel, cuando un plebiscito realizado en marzo de
2003 rechazó por el 81% de los votos la instalación
de un proyecto minero de la canadiense Meridian Gold.
El “efecto Esquel” encendió como
reguero de pólvora las resistencias de casi todas
las poblaciones del oeste argentino. Chubut, Río
Negro, La Rioja, Tucumán y hace pocos días
Mendoza, presionadas por movimientos vecinales multisectoriales,
dictaron leyes y disposiciones prohibiendo en sus territorios
la minería a cielo abierto con uso de cianuro
y otros insumos tóxicos. En otras provincias,
como San Juan, el gobernador prohibió por tercera
vez la realización de un plebiscito similar en
Calingasta, impulsado desde la propia intendencia del
distrito.
Cortes de ruta y movilizaciones se suceden en el noroeste
catamarqueño, en Famatina y Chilecito (La Rioja),
en Termas de Río Hondo, y en el sur profundo,
desde Ingeniero Jacobacci hasta la comarca andino patagónica.
Las resistencias ciudadanas siguen un patrón
similar: asambleas vecinales horizontales, policlasistas
y multisectoriales, independientes de partidos políticos
y gobiernos. Estas asambleas locales han dado nacimiento,
en 2006, a una Unión de Asambleas Ciudadanas
(UAC) que está por realizar su cuarto encuentro
nacional, y que cuenta con activos apoyos, incluso en
la propia Ciudad de Buenos Aires. |
|
Mendoza:
último momento
LEY Nº 7.722
El Senado y Cámara de Diputados de la Provincia
de Mendoza sancionan con fuerza de Ley:
Artículo 1° - A los efectos de garantizar
debidamente los recursos naturales con especial énfasis
en la tutela del recurso hídrico, se prohíbe
en el territorio de la Provincia de Mendoza, el uso
de sustancias químicas como cianuro, mercurio,
ácido sulfúrico, y otras sustancias tóxicas
similares en los procesos mineros metalíferos
de cateo, prospección, exploración, explotación
y/o industrialización de minerales metalíferos
obtenidos a través de cualquier método
extractivo. |
|
|
|
| |
| Fecha |
2007-08-31 11:40:48 |
| Nombre |
Ruben Aguilera |
| Titulo |
Hay que informarse |
| Comentario |
Es lamentable que gente como Ud, alble de esta manera sobre un sector industrial tan importante para la sociedad como es la minería.Primero hay que informar correctamente y tener un dialogo con el sector ya que existen otras actividades que tambien como lo menciona usan minerales para recomponer los suelos, plamtas, construccion, movilidades etc.etc. |
| |
| Fecha |
2007-12-03 01:16:20 |
| Nombre |
Chancho Rengo |
| Titulo |
Hay que educarse |
| Comentario |
Apenas sabe escribir en español, pero pontifica. Señor Aguilera, es sabido que la mineria mencionada en el articulo solo deja al pais los platos rotos para pagar. |
| |
| Fecha |
2008-04-14 01:06:14 |
| Nombre |
Daniel Rodriguez |
| Titulo |
¿qué futuro nos deja la minería? |
| Comentario |
Con 25 años todo lo que este tema me Humildemente insto a la reflexión de quienes defiendenn estas aberraciones de lessa humanidad.}
Solo sirven a sus bolsillos, solo sirven al MAL, solo contrubuyen con la destrucción del Planeta. Si tienen hijos o nietos: ¿donde piensan que van a vivir? ¿en Marte?
1/3 de la población mundial ya no tiene agua potable: LAS MINERAS LA USAN Y CONTAMINAN DE MANERA DIFICIL DE CALCULAR...
Y MÁS...
Despierten!!! y SIRVAN AL BIEN COMÚN!!! NO MÁS SAQUEO!!! NO MÁS MONOCULTIVO DE SOJA!!! EL GOBIERNO DEBE ACTUAR YA: POR EL PUEBLO NO EN CONTRA!!!
|
| |
| Fecha |
2008-04-14 01:34:57 |
| Nombre |
Daniel Rodriguez |
| Titulo |
censura? |
| Comentario |
Nuestro anterior mensage salió cortado... ¿por qué?
Asi como las poblaciones de San Juan, Catamarca, y el resto del NOA en general viven con miedo de hablar de la minería. no soolo hay Censura: hay amenasas, violaciones a los DD.HH. secuestros y demás...
¿Por qué?
MINERÍA SUSTENTABLE...??? ¿PARA QUIÉN? |
| |
| Fecha |
2010-05-02 12:10:17 |
| Nombre |
Diego Osuna |
| Titulo |
La visión superadora |
| Comentario |
Felicito al autor del escrito por el tono conciliador de la nota. Escribir un manifiesto ecologista en un espacio de investigación tecnológica no es fácil.
La madre tierra nos ha bendecido con sus obsequios naturales al alcance de nuestra humana mano, está en nosotros el transformar dicho recurso natural en HUMANO. Quiero decir que estoy a favor de la minería como herramienta de desarrollo de nuestros pueblos andinos. Adhiero a una industria gestionada por Corporaciones, Estado y Vecinos agrupados en Asambleas.
mis saludos a todos |
|
|