Este tipo de calibración también es útil para laboratorios de calibración o empresas dedicadas a instrumentación y control, donde el diseño de instrumental que controla la temperatura de un proceso necesita que las mediciones sean lo más exactas posibles. Por ejemplo, la calibración en bajas temperaturas es necesaria para controlar procesos de fabricación de medicamentos y se utiliza también en trabajos de investigación de nuevas tecnologías para el cuidado de la salud.
En otro orden, el instrumental que mide temperatura tiene que estar calibrado para que el resultado de la medición concuerde con la realidad del proceso térmico que se está midiendo. La vasta mayoría de las mediciones de la temperatura se realiza usando la Escala Internacional de Temperatura de 1990 (EIT–90 ó ITS–90 por sus siglas en inglés) también llamada escala práctica, y que cubre el rango desde –272,50 °C hasta las más altas temperaturas de miles de grados Celsius (°C) que pueden alcanzarse en la práctica.
Para la definición de esta escala se utilizan como referencias diferentes constantes de la naturaleza como son las temperaturas a las que se producen los cambios de fase de determinados materiales puros. Entre ellos está el Argón, cuyo cambio de fase es un Punto Triple porque coexisten en equilibrio sus tres fases: sólida, liquida y gaseosa, y se realiza a una temperatura de –189,3442 ºC.
En el INTI se mantiene la escala internacional de temperatura ITS –90 y se disemina mediante sus servicios para laboratorios secundarios de calibración y usuarios de la industria. Hasta fines de 2006, el INTI estaba en condiciones de proveer calibraciones reconocidas internacionalmente en el rango desde –40 °C hasta 2200 °C. Actualmente, el Centro de INTI-Física y Metrología, al disponer del punto triple del Argón
(-189,3442 °C), extiende la realización de la ITS –90 hasta esa temperatura considerablemente más baja.
Contacto: Francisco Pablo Layño, play@inti.gov.ar |