Nro. 70 - Noviembre 2008
 

EDITORIAL
Los pobres pobres

La industria aeroespacial nacional y el desarrollo local
DESARROLLO + INNOVACIÓN TECNOLÓGICA
El INTI trabaja en alimentos para celíacos
Cuando las instituciones Públicas trabajan juntas
Encuentro latinoamericano sobre la industria textil
Prevenciones en la industria del calzado
TECNOLOGÍAS ECOSOCIALES
Cradle to cradle
En búsqueda de una partícula elemental
Consecuencias de las aplicaciones de glifosato y transgénicos en la Argentina
CIFRAS PARA PENSAR
La industria de la carne
La Biotecnología Industrial se pone en Carrera
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SABER COMO

La industria aeroespacial nacional y el desarrollo local

El proceso de globalización produjo cambios muy importantes en la actividad productiva y en la visión y la gestión empresaria. También planteó nuevos desafíos, en especial a las pequeñas y medianas empresas y emprendimientos tecnológico-industriales. Esto requiere, necesariamente, un replanteo del uso de la tecnología, la organización de las empresas, la relación de los trabajadores con la gestión y los resultados de la misma, la aplicación intensiva de la innovación, el desarrollo de la asociatividad y la interrelación de los emprendimientos productivos con el desarrollo local.

Michael Porter planteó en su libro “La ventaja competitiva de las naciones”, en 1990, que el éxito no sólo depende del esfuerzo propio de la empresa y de las condiciones macro o de las leyes del mercado, sino, además, de la calidad de su entorno. Esto es especialmente válido para las firmas señaladas, ya que las grandes poseen recursos y reaccionan frente a los cambios del mercado incorporando nuevos mecanismos de aprendizaje, calidad, alianzas estratégicas y fusiones. Las PYMES en general no poseen los recursos ni las capacidades individuales para enfrentar los desafíos y/u oportunidades que se presenten. Es aquí donde el concepto de asociatividad con sus posibilidades de agrupación en redes o clusters, efectivizando acciones de cooperación y generando un entramado con universidades e instituciones de apoyo tecnológico y financiero y brindándole al personal posibilidades de capacitación y participación, permitirá lograr la fortaleza que solas no pueden alcanzar, para ser eficientes en términos productivos. Estos conceptos son válidos para cualquier industria y, por supuesto, para la aeronáutica y espacial (aeronaves, partes y repuestos, etc.).

Este sector tuvo un crecimiento sostenido en los últimos quince años, sostenido debido a la aparición de nuevos aviones, la incorporación de nuevas tecnologías y la aplicación de materiales compuestos. Eso incluye, por otra parte, cuestiones tales como: ingeniería de sistemas, comunicaciones, instrumentos electrónicos y cálculo y construcción de estructuras, entre otras. Una continuidad en el crecimiento sectorial ya fue vislumbrada por expertos para los próximos veinte años. Otro aspecto que preocupa a los países industrializados y varios en desarrollo, es el fortalecimiento sectorial para generar clusters o distritos industriales en los que, al igual que la industria automotriz, se genere una cadena de PYMES proveedoras sobre las que se derrame tecnología y que sean traccionadas hacia una innovación continua que posteriormente se traslade a otras actividades. La consecuencia natural de este proceso es la necesidad de crear puestos de trabajo altamente capacitados.

Así, esta industria puede contribuir al mejoramiento de la situación del empleo y al cambio de dirección del crecimiento de la zona geográfica en la que se encuentran las empresas y emprendimientos tecnológico-productivos y transformarse en un desarrollo local. Para ello son necesarias las acciones de los gobiernos nacionales, provinciales y municipales y la definición de políticas de apalancamiento industrial y de planificación de su inserción activa en el ámbito local, mediante medidas fiscales, crediticias y de coordinación con universidades e instituciones de investigación, productivas y de acción comunitaria.

La instalación de un clúster industrial o la definición de un área geográfica a la que se apliquen las políticas mencionadas, puede superar la idea clásica de instalación de un parque industrial, al que provincias y/o municipios otorguen ventajas impositivas para atraer inversiones privadas. Ese lugar puede terminar siendo una zona extra comunidad local a la que sólo se le solicita mano de obra en determinados servicios, pero sin un compromiso firme con el desarrollo local. En otros casos, se trata sólo de un buen negocio inmobiliario.

El desarrollo de un cluster puede impactar en tres aspectos:
1.- Aumentando la productividad.
2.- Imprimiendo dirección y ritmo a la innovación.
3.- Estimulando la formación de áreas productivas.

Además, facilita la división externa del trabajo y la especialización productiva; genera fluidas informaciones y, facilita acuerdos entre las empresas, los trabajadores y la comunidad. Finalmente, el proceso genera relaciones de confianza y el intercambio de conocimientos estratégicos.

Existen clusters de industria aeroespacial en Europa, Asia y América. En España, por ejemplo, están ubicados con centro en Barcelona (región de Cataluña), Madrid (comunidad de Madrid), Bilbao (región vasca) y hasta en Valencia y Andalucía, con más de 200 firmas que facturaron en 2006 aproximadamente 3.500 millones de euros.

En la Argentina, en principio hay por lo menos tres áreas susceptibles de transformarse en clusters de industria aeroespacial, ubicados en las provincias de Buenos Aires (San Fernando, Tigre, Morón, Ezeiza, Quilmes, La Plata, Saladillo y Bahía Blanca); Córdoba (ciudad capital con su cercana fábrica de aviones) y Mendoza. Todas tienen aeropuertos; talleres aeronáuticos, que en general realizan tareas de reparación y mantenimiento, y establecimientos en condiciones de fabricar partes, repuestos y utilajes. Asimismo, en dos de las tres áreas hay facultades de ingeniería que dictan la especialidad aeronáutica y poseen instalaciones y laboratorios aptos. Por otra parte, el INTI está en las provincias mencionadas.

Para transformar tales zonas en clusters deberían existir demandas nacionales y extranjeras de bienes y servicios aeronáuticos, que permitan organizar una oferta integrada competitiva y confiable técnicamente. En el primer caso, debería provenir de una propuesta del Estado a través de la Fábrica de Aviones de Córdoba, que desarrollara alguno o parte del mismo y requiriera proveedores. Podría darse el caso de que compañías aéreas necesitaran repuestos o partes y los requirieran a la industria local. De cualquier manera, tal vez las demandas más importantes sean las del exterior, dado el crecimiento previsto para la actividad en los próximos años. Existiendo esta demanda y con un fuerte respaldo tecnológico y financiero, entonces será posible organizar varios clusters regionales o uno nacional.


Respecto del respaldo tecnológico, convendrá apoyar y fortalecer las acciones de la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad (DNA) como entidad rectora de la certificación en el país. Una forma posible de hacerlo y de brindar un amplio respaldo tecnológico a las empresas, es coordinar las capacidades científica y técnica de las universidades que dictan la carrera de ingeniería aeronáutica y del INTI para ponerlas al servicio de las empresas. Hoy lo hacen, cada una por su lado, pero el camino es la integración para ampliar la sinergia del conjunto.

Recientemente, se firmó un convenio entre firmas de la provincia de Córdoba y la Fundación Pro-Córdoba para constituir un cluster de industria aeronáutica que fabrique aeropartes para el mercado interno y para exportar. Asimismo, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN)-Regional General Pacheco, comenzó un relevamiento de talleres aeronáuticos del distrito de San Fernando, que se ampliará con la participación de la UTN-Regional Haedo, con miras a formar un cluster similar en la provincia de Buenos Aires. Además, en el mes de octubre se reunieron representantes de carreras de ingeniería aeronáutica que se brindan en el país y del INTI a fin de tratar la creación de un Centro INTI de I+D especializado que apoye tecnológicamente a las empresas, al estado y, eventualmente, a los clusters que se establezcan. Incluso se propondrá a los gobiernos provinciales y municipales que faciliten la instalación de los clusters como instrumentos de desarrollo local.

Son muchas las tareas por realizar para poner en marcha el círculo virtuoso del crecimiento y el desarrollo definitivo de la industria aeronáutica y espacial en la Argentina, de modo que reciban sus beneficios no sólo las empresas, sino también sus trabajadores y la comunidad en la que se inserten.

Contacto: Roberto Lattanzi, lattanzi@inti.gob.ar

 

    
Fecha 2008-11-05 05:13:33
Nombre Diego Reyes
Titulo Bahía Blanca
Comentario Estimados :
Existe, en el parque industrial de nuestra ciudad un emprendimiento para la fabricación de aeronaves ultralivianas, con cierto avance de consideración. Qué tipo de apoyo puede obtenerse en ese caso?, financiamiento blando para instalación de planta? ensayos?.
Con quién podríamos contactar para avanzar en estas cuestiones?
Espero su pronta respuesta,
Lic. Diego Reyes -
Bahia Blanca - Argentina

Fecha 2008-11-21 12:11:01
Nombre Julio Cesar
Titulo Pastillas de frenos
Comentario Mar del plata: Me encuentro en la etapa de desarrollo de pastillas de freno de alta calidad orientadas a vehículos especiales, aeronaves y automóviles de competición, soy mecánico aeronáutico y todo lo hago solo y a pulmón. Necesito apoyo de la industria, gracias