Nro. 70 - Noviembre 2008
 

EDITORIAL
Los pobres pobres

La industria aeroespacial nacional y el desarrollo local
DESARROLLO + INNOVACIÓN TECNOLÓGICA
El INTI trabaja en alimentos para celíacos
Cuando las instituciones Públicas trabajan juntas
Encuentro latinoamericano sobre la industria textil
Prevenciones en la industria del calzado
TECNOLOGÍAS ECOSOCIALES
Cradle to cradle
En búsqueda de una partícula elemental
Consecuencias de las aplicaciones de glifosato y transgénicos en la Argentina
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La industria de la carne
La Biotecnología Industrial se pone en Carrera
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SABER COMO

TECNOLOGÍAS ECOSOCIALES
Cradle to Cradle (C2C)
El diseño “de la cuna a la cuna” se inspira en la lógica pro-cíclica de la Naturaleza. Se propone reemplazar el diseño unidireccional tradicional, conocido como “de la cuna a la tumba”, para crear relaciones sustentables entre la industria y el ambiente

La silla ZODY de la empresa Haworth fue diseñada según los principios del C2C para maximizar el cuidado de la salud humana y ambiental. Está fabricada con energía eólica, más del 50% de sus componentes son materiales reciclados y es reciclable en un 98 %. A su vez cuenta con un programa para su deposición una vez que finaliza su vida útil.

Los creadores del manifiesto Cradle to Cradle, el Doctor en química Michael Braungart de la Universidad de Lüneburg de Alemania y el arquitecto William McDonough, ambos cofundadores del estudio McDonough Braungart Design Chemistry (MBDC) plantean que el planeta necesita una nueva revolución industrial, esta vez en armonía con la Naturaleza. Parten de la premisa, que la industria y el medio ambiente no son contrarios ni enemigos, sino que están estrechamente vinculados y que sinérgicamente pueden ofrecer oportunidades para el beneficio de las empresas y fundamentalmente de las personas y del planeta.

Para ello proponen una reingeniería de los procesos industriales con el fin de que aporten soluciones saludables al diseñar sistemas productivos en los que todo pueda reutilizarse emulando el equilibrio de los ecosistemas naturales. Para McDonough “Mientras la actividad humana sea tan destructiva, todos pensamos en que tenemos que tratar de ser más eficientes, o tratar de ser menos malos. Pero tomemos como ejemplo el cerezo; no es “eficiente” desde la concepción tradicional ya que produce miles de flores para que pueda germinar solamente otro árbol. Sin embargo la abundancia del cerezo es útil e inofensiva. Después de caer al suelo, las flores regresan a la tierra y se tornan en nutrientes para el medio ambiente circundante.

Hasta la última partícula contribuye de alguna manera a la salud de un ecosistema próspero. Esta es la razón por la que preferimos ser “efectivos” en vez de eficientes. Nos gustaría hacer lo correcto bien, en vez de lo incorrecto bien. El primer principio de nuestra próxima revolución industrial es “los desechos equivalen a comida”. Pero la industria humana, en este momento, está severamente limitada debido a que típicamente sigue una línea de manufactura unidireccional, una cinta de producción y distribución de la “cuna a la tumba” en la cual las cosas se crean y eventualmente se descartan, generalmente en un incinerador o en un vaciadero de basura. A diferencia de los residuos de la labor de la naturaleza, los desechos de la industria humana no son comida en absoluto. En efecto, con frecuencia se tratan de sustancias tóxicas para la vida.”

De esta manera hay un especial interés en todos los inputs y outputs del proceso productivo, para que todo sea absolutamente reutilizable. Creen que hay dos metabolismos fundamentales en el mundo, uno es biológico y el otro químico. Así, los materiales industriales debieran ser, o bien nutrientes biológicos saludables que volverán a la tierra para ser consumidos por los microorganismos, o bien nutrientes técnicos que regresarán a la industria para ser reciclados una y otra vez.
En cuanto al reciclado, diferencian dos categorías: el “supra-reciclaje”, que es el que promueven, es el proceso en el que se crean nuevos materiales que resultan ser más valiosos que los originales; mientras que en el “infra-reciclaje” los materiales además de perder calidad en el proceso incluso emiten toxinas.

El concepto ya se utiliza tanto para el diseño de objetos que van desde pañales, edificios y sillas de oficina hasta proyectos de urbanizaciones completas. Al diseñar de manera sistémica, en lugar de hacer mas eficiente aquello que de por sí daña el medioambiente como por ejemplo podría ser usar paneles fotovoltaicos para alimentar energéticamente un edificio que tiene sistemas de refrigeración por aire acondicionado; proponen el re-diseño con los criterios de las construcciones bioclimáticas haciendo que el edificio sea tan efectivo en sí mismo que no requiera de estos equipos de refrigeración y entonces pueda incluso generar más energía de la que consume, reciclar sus propias aguas, tener techos vivientes que junto a otras soluciones similares ayudarían incluso a reducir la temperatura en las ciudades.

A modo de ejemplo, cuando la empresa Rohner Textil solicitó asesoramiento para el desarrollo de un nuevo tejido para tapicería con los conceptos del C2C, ya cumplían con la normativa en cuanto a medioambiente; sin embargo los desechos textiles de la fábrica eran considerados residuos peligrosos. Así la asistencia integral consistió en reformular todo el proceso productivo de este nuevo desarrollo. En principio las materias primas son lana y ramio (ambas fibras naturales que se aseguraron fueran orgánicas). Por otro lado se evaluaron 8000 productos químicos utilizados en la industria textil y eliminaron 7962. El tejido se realizó con los 38 químicos que consideraron aptos. Los recortes que sobran se envían a un Consorcio de cultivadores de fresas, que los utilizan como cobertura en sus huertos para proteger el suelo y aislar las plantas. A su vez, al final de la intervención, la empresa registró un 20% de ahorro en los costos de producción.

Lo paradójico es que C2C, en 3 caracteres y bajo una "filosofía" simple, contiene la respuesta acerca de como diseñar un proceso que pueda estar en armonía con la sociedad y el medio ambiente de manera sustentable. La Segunda Revolución Industrial ya comenzó, luego de tantos años de aplicar los conceptos insustentables de la primera. El desafío es que esta vez como especie, disponemos de poco tiempo, porque el paradigma productivo de la primera revolución industrial ya dejó un planeta agotado y al borde del colapso. Por eso esta segunda revolución, donde estamos redefiniendo todos los procesos industriales realizados por el hombre tiene que darse de una manera veloz y simultanea, respetando (e incluso emulando o aun enriqueciendo) los ciclos cerrados presentes en la naturaleza.

El cambio de enfoque al que asistimos para desarrollar productos y servicios de manera que sean económica, ecológica y socialmente saludables podría resumirse en las palabras de William McDonough “Hay una abundancia de luz del sol, agua y niños. Así que ¿por qué no celebramos eso?

Más información
“La Historia de las cosas”
“100x100 hecho de basura”

 

Contacto: calidaddevida@inti.gob.ar

 

 

    
Fecha 2008-12-29 02:47:23
Nombre Alejandra Casado
Titulo ¡¡Gracias Enrique!!
Comentario Cuando INTI presentó Permacultura, aproveché la reunión para preguntar en público sobre las ideas cradle to cradle. Sólo Enrique sabía en toda esa sala llena de qué estaba hablando.
Es una soberana vergüenza que el libro en español nunca llegó a Argentina.Y más vergüenza que nadie del ámbito de energías renovables, arquitectura bioclimática en Argentina tiene idea de nada. Si el INTI coedita el libro con Mc Graw Hill yo doy mi apoyo para su difusión y/o distribución.
Esa posibilidad está pendiente, pues ya tengo los contactos necesarios para ello. Por favor avisar si este interés es sincero.
Muchas gracias!