Censo y caracterización de la industria maderera
Esta nota es un resumen del informe realizado por el Grupo de Economía Industrial del INTI y el Centro INTI-Maderas y Muebles, en noviembre pasado, sobre un análisis y caracterización de la industria maderera, con datos provenientes de la encuesta del Registro Industrial Maderero (RIMRA), que se realiza anualmente, e información de otras fuentes secundarias.
La información estadística del sector madera y muebles es muy escasa en la Argentina. Esto obedece a varios factores, entre los que se podría inferir que la industria está conformada, fundamentalmente, por microempresas y Pymes con alta atomización industrial, que dificulta el relevamiento de estadísticas macro y micro; la existencia de un importante mercado informal, con su consecuente bajo grado de cumplimiento de las normativas impositivas y laborales; y el bajo grado de valorización de la información como elemento determinante para la toma de decisiones empresariales.
La encuesta sobre la que se basa el presente trabajo ha sido contestada por 459 empresas industriales madereras de todo el país y alcanza a poco menos del 10% del universo empresarial de la industria de la madera y el mueble. En promedio, las empresas que participaron en la encuesta, emplean 23 personas por empresa, la mayoría de ellas empleadas en actividades fabriles. Si se extrapolase esta media al universo empresarial, estaríamos en condiciones de estimar unas 7 personas por empresa.
Facturación
De acuerdo con la última actualización de la clasificación por tamaño de empresa empleada por la SubSEPyME, se considera microempresa industrial a aquellas que facturan hasta $1,25 millones anuales, pequeña empresa hasta $7,5 millones de facturación anual, y medianas hasta $60 millones.
Un dato elocuente es que dadas estas escalas de facturación, se puede clasificar, según la encuesta, al grueso de las empresas madereras como microempresas. Dentro de ellas, el 53% factura anualmente menos de $800 mil pesos. Por otro lado, el 22% factura entre 800 y 2 millones de pesos, el 14% entre 2 y 5 millones de pesos y sólo el 11% de las empresas (unos pocos aserraderos y fábricas de pallets, algunas fábricas de muebles, de tableros reconstituidos y terciados) factura más de $2 millones por año (Gráfico 1).

Gráfico 1
Estado del equipamiento y capacidad instalada
El estado del equipamiento (bienes de capital) es en general bueno (promedio del 78%). En la actualidad, los subsectores que mejor equipados están, en términos de cantidad y calidad, son los fabricantes de tableros, los de muebles (especialmente planos) y aserraderos con remanufacturas, los cuales han invertido en los últimos años, incorporando nuevos equipamientos, desarrollando nuevos productos y, en algunos casos, aumentando la capacidad de las plantas. En ciertos casos, sobre todo en algunos fabricantes de muebles, se observa sobredimensionamiento de maquinarias para los niveles de producción existentes, medido por el bajo consumo de KWH en relación a la capacidad instalada de HP. En algunos casos, se observa que el consumo de energía es menor al 50% de la capacidad máxima.
Según la propia calificación que hacen las empresas, un 20% de ellas informan un estado “regular” en el estado del equipamiento. Los subsectores con mayor necesidad de renovar las maquinarias son los aserraderos, sobre todo los más pequeños, y el subsector de carpinterías que en muchos casos permitirían aumentar sensiblemente los rendimientos y la productividad. Los subsectores que mayor revelan obsolescencia de sus equipos son aberturas, aserraderos, pisos y revestimientos (Cuadro1).
La utilización de la capacidad instalada es muy alta y oscila según el subsector entre el 72% y el 88%. Se destaca la caída del 90% al 83% en el porcentaje de utilización de planta en la industria de tableros aglomerados. Durante el año 2009, se generalizó la crisis interna y externa, lo cual aletargó las decisiones de inversión. Según el subsector, las ventas al mercado interno han caído entre un 20% y 50% y al mercado externo entre un 30% y 40%, sobre todo maderas aserradas y remanufacturas de pino de Misiones y Corrientes.

Cuadro 1
Estructura de costos
La estructura de costos se mantiene estable respecto del relevamiento del año anterior. En efecto, los componentes principales son la materia prima y los salarios. Según el subsector, la materia prima incide entre un 44% y un 53% de los costos totales de producción y la mano de obra entre el 23% y 30%. El promedio, siempre según la encuesta, es de 49% y 28% respectivamente.
Los datos que surgen de la encuesta para los diferentes subsectores, confirman los supuestos que normalmente se realizan sobre las diferentes técnicas de producción: Para las empresas que producen con técnicas “capital intensivas” y que tienen altos niveles de industrialización, con economías de escala, la materia prima incide en la estructura de costos (más del 60%) en mayor medida que los salarios. Se destacan los casos de tableros reconstituidos y muebles planos para oficina. En cambio, se invierte la relación para las empresas “mano de obra intensivas”, en las que el costo de los salarios es más importante, como las carpinterías, muebles de madera maciza, etc. (Gráfico 2).

Gráfico 2
Gestión empresarial
Las problemáticas de gestión empresarial son cuestiones de orden estructural, que prácticamente no cambian de un año a otro. Por ello los datos que se observan son similares a la encuesta del año anterior. Las pocas grandes empresas y sobre todo las vinculadas con la producción de tableros reconstituidos son las más dinámicas en materia de tecnologías blandas; esto es gestión empresarial en lo que hace a producción, administración, comercialización, diseño y calidad de productos, uso de normas técnicas, etc. Se observa mayor inquietud sobre estos temas a medida que aumentan el tamaño de planta y el valor agregado de los productos. En cambio, es muy alta la proporción de empresas, especialmente las más pequeñas, que cuentan con sistemas de gestión productiva y administrativa casi elementales: el 57% de las empresas que contestaron la pregunta, no llevan contabilidad sistematizada, el 67% no cuenta con sistemas de costos, arriba del 68% no realiza mediciones de productividad, más del 71% no tiene contemplados programas de capacitación de personal y son escasas las empresas que declaran utilizar normas técnicas o contar con asistencia técnica externa en gestión empresarial o diseño de productos (Cuadro 2).

Cuadro 2
Higiene y seguridad. Accidentes de trabajo
En promedio las empresas califican como buena (69%) y muy buena (22%) sus actitudes ante la seguridad e higiene industrial. Sin embargo, también declaran un importante porcentaje de accidentes de trabajo (indicador que puede corroborarse también por otras fuentes). Si analizamos la información por subsector, las empresas de carpintería en general, terciados, aserraderos y aberturas, son quienes tienen mayor cantidad de accidentes de trabajo por persona fabril ocupada y reconocen al mismo tiempo ciertos estados deficientes, o sea en situación regular en temas de higiene y seguridad (Cuadro 3).

Cuadro 3
A modo de conclusión
Analizando lo ocurrido en los últimos años, la industria foresto-industrial local, incluida la celulósica-papelera, ha perdido mucho terreno frente los países vecinos como Brasil, Chile o Uruguay, los cuales han recibido y recibirán fuertes inversiones extranjeras y locales. Nuestro país va en sentido inverso: la obsolescencia y la desinversión.
Esta industria, como otras, deberá aprovechar una nueva oportunidad para seguir desarrollándose y evitar que competencias desleales o grandes conglomerados comerciales internacionales la afecten gravemente. Pero en las actuales circunstancias de reversión del ritmo de crecimiento, para desarrollar la industria y adaptarla a los mercados internacionales, se deberá estar dispuesto a competir con reglas de juego claras y mejorar su competitividad y eficiencia. Ello requerirá necesariamente mejorar aún más las tecnologías duras (equipamiento) pero, fundamentalmente, las tecnologías blandas. Esto es, la gestión empresarial en lo que hace a producción, administración, comercialización, diseño y calidad de productos, uso de normas técnicas o mecanismos de asociatividad empresarial que permitan disminuir los costos. Paralelamente a esto, habrá que monitorear la evolución del sector, para tener un correcto diagnóstico y establecer la promoción adecuada de políticas específicas para las Pymes, que tengan en cuenta las problemáticas particulares de los diferentes eslabones de la cadena maderera, ocupante de gran cantidad de la mano de obra, como así también financiamiento adecuado, presión tributaria acorde a sus posibilidades, salarios que mejoren la capacidad del consumo interno pero que no sean una carga para la empresa, políticas claras de promoción de exportaciones, ventanilla única de reclamos y aportes empresariales, entre otros. En síntesis, las perspectivas de crecimiento de la industria de la madera dependerán de la incidencia de factores de contexto externos a la propia industria pero, fundamentalmente, de aquellos que dependiendo del propio sector promuevan una gestión empresarial más competitiva, ampliando el mercado interno y comenzando a observar nichos de exportación para productos con alto valor agregado.
Por Carlos Maslatón, maslaton@inti.gob.ar
Economía Industrial del INTI
Alfredo Ladrón González, aladrong@inti.gob.ar
INTI-Madera y Muebles |