Usemos
lo que hay en el cajón
Hasta
1976 la investigación y el desarrollo en electrónica
eran una práctica común en la Argentina. En ese
entonces, aprendimos un par de reglas del arte que resultaban
literalmente de oro desde el punto de vista de calidad, costos
y producción continua:
1. Se debe diseñar con lo que tenemos en el cajón.
O sea con los componentes que están a la mano.
2. Debemos usar la menor cantidad de componentes posibles. Menos
componentes, menos fallas.
En todos los años de desindustrialización que
siguieron, nuestros científicos y técnicos no
dejaron de investigar y desarrollar. Muchos de los productos,
servicios y procesos que fueron y son pensados están
en el cajón (regla1), son adaptados a las necesidades
y particularidades de nuestro mercado (regla2) y además
pueden ser competitivos en el ámbito internacional en
precio y calidad (nueva regla).
¿Por qué no fueron llevados a la práctica?
Porque resultaba más fácil y más rentable
importar que producir, privatizar que gestionar, vender que
administrar, entregar mercados a defenderlos.
Hoy hemos comprobado que como dicen las abuelas "lo barato
sale caro". Pagamos con desempleo, éxodo de cerebros
y dependencia tecnológica.
Por eso en INTI hemos creado un Programa de Apoyo a Emprendimientos
de Alta Base Tecnológica cuyo objetivo es detectar, evaluar
y promover productos, servicios y procesos desarrollados en
el ámbito científico técnico, para su canalización
hacia el sistema productivo, tendiendo a la sustitución
ventajosa de importaciones, la utilización de mano de
obra local, la preservación de la materia gris nacional
y/o el aumento de las exportaciones.
Para hacerlo nos basamos en tres pilares: a) El equipo investigador
- emprendedor, motor del proyecto b) El respaldo del INTI y
c) El aporte privado, cuando sea necesario, para financiar y
llevar a la práctica la idea.
Para cumplir con los objetivos, aplicamos un procedimiento con
las siguientes fases:
1. Selección (Detección del Proyecto, Estudio
de Prefactibilidad, Integración del conocimiento necesario).
2. Evaluación, que incluye estudio de mercado, estudio
técnico y estudio económico.
3. Recomendaciones (incluyendo la necesidad de socios o inversores,
proveedores, fuentes de financiación, facilitadores del
negocio, negocios relacionados).
4. Puesta en marcha (búsqueda de socios, acuerdos estratégicos,
confección y lanzamiento del Plan de Trabajo).
¿Por qué creemos que podemos tener éxito?
§ En las 4tas. Jornadas de Desarrollo e Innovación
llevadas a cabo en el INTI del 6 al 8 de noviembre de 2002,
se presentaron más de 150 proyectos de los cuales el
20 por ciento ya están acompañados por una empresa
privada y el resto se halla en estado precompetitivo.
§ Ya estamos trabajando con dos tecnólogos retirados
del INTI, relevando la voluntad emprendedora de técnicos
de siete Centros de nuestra institución y a punto de
firmar un convenio en el mismo sentido con un instituto de renombre
en el campo de la investigación médica.
§ Las empresas y los inversores privados se hallan a la
búsqueda de oportunidades que reemplacen negocios anteriores
a la devaluación.
§ Sabemos que se puede, porque ya lo hemos hecho antes.
Parece un camino arduo y largo pero aplicando la sabiduría
oriental estamos dando el primer paso, luego nos preocuparemos
por el segundo.
En próximas entregas les iremos contando sobre las oportunidades
de negocios en las que estamos trabajando.
Nos
interesa su aporte y nos gusta contestar preguntas:
Alberto Anesini. eabt@inti.gov.ar