Instituto Nacional de Tecnología Industrial

SUMARIO
EDITORIAL
La miel con identidad
El kWh (kilowatthora) y el INTI
Nos gusta el aire de acá
Etiquetado energético ya
El acuerdo INTI - AFIP: mucho más que un servicio técnico
Informaciones y grageas
"Nos importa que exporte"
Pesar sin parar
Reciclar, ¿qué es reciclar?
Con nivel internacional
CONTACTENOS
 
 


 


El kWh (kilowatthora) y el INTI

Sura 83. De los estafadores (cita del Corán)
En nombre de Alá misericordioso y compasivo
1.desgracia a los que falsean el peso y la medida
2.a quienes cuando miden en contra de otros colman la medida
3.pero cuando miden para sí (es decir a su favor), la disminuyen
4.¿acaso no piensan que serán levantados de entre los muertos
5.en el día poderoso
6.en el día en que los hombres responderán ante el Señor del mundo?

El medidor de energía eléctrica es el instrumento de medición, con fines comerciales, más difundido en el mundo. En la Argentina existen 11,5 millones de usuarios, de los cuales 10 millones son residenciales.
El equipo residencial tiene que ser capaz de registrar consumos de una simple lámpara 25 W, o aún menos, hasta el consumo simultáneo de, por ejemplo, una plancha (700 W), más iluminación (100 W), más un televisor (200 W), y un horno de microondas (1500 W), lo que hace un total de 2500 W. En algunos casos, este consumo puede ser superado, debiendo el medidor registrar la energía con un límite de error prefijado, establecido por las normas, aún para variaciones de consumo mayores que 100 veces. Esta exigencia se repite para intensidades de corriente o climas de alta variabilidad.
Sólo para dar idea de la enorme tarea necesaria para asegurar la confiabilidad de los equipos, realizar un service bianual a cada medidor implica controlar 15.700 medidores por día.
Adicionalmente, por razones de justicia, el kWh (la unidad de energía eléctrica) debe ser el mismo, para cualquier usuario ubicado en cualquier lugar de la Argentina, y obviamente, para el generador y el distribuidor.
De acuerdo a las obligaciones que le fija la ley, el INTI debe realizar, mantener y diseminar la unidad de energía eléctrica. En función de eso, hemos desarrollado y construido el patrón nacional de potencia eléctrica y energía eléctrica.
Con este patrón se calibran nuestros patrones de trabajo y con estos se calibran los patrones de los fabricantes de medidores, de empresas distribuidoras, cooperativas, y laboratorios particulares. Esta es la fase que corresponde a la diseminación, que marca la ley. Pero como somos un organismo federal, implementamos un programa por el cual se calibran los sistemas de contraste de medidores de cooperativas, entes provinciales, laboratorios de empresas, en su lugar de ubicación. De este modo, se asegura que la unidad de energía eléctrica sea la misma en todo el país; esto significa que, un medidor calibrado en Bariloche y otro en Jujuy pueden ser intercambiables. Esto que parece trivial, no era factible hasta que se implementó este programa.
Se daba el caso de que un medidor aceptado por un laboratorio de una empresa, era rechazado por otro laboratorio de la misma empresa en otra provincia. Los fabricantes ajustaban los medidores de acuerdo al patrón de cada empresa distribuidora. ¿Queda claro? Medían distinto en lugares distintos. Podemos decir que el kWh era diferente para cada provincia, o aún dentro de una misma provincia. Por ese motivo comenzó el programa hace casi un par de décadas.
También realizamos los ensayos de tipo o modelo de los medidores eléctricos.
Estos requisitos se verifican mediante una serie de ensayos normalizados, tales como: climáticos (frío, calor y humedad), vibraciones, caída, consumo, exactitud, y en el caso de medidores electrónicos, compatibilidad electromagnética. El tiempo neto de este ensayo es de más de un mes y participan varios de nuestros centros. Luego, una vez que el modelo ha respondido satisfactoriamente a los diversos ensayos, los medidores construidos en forma idéntica al ensayado sólo son sometidos a unas pocas pruebas. Se estima que la vida media de los medidores es de unos 20 años, sin mantenimientos intermedios. Los más antiguos ya superan el siglo de existencia, ya que el primero fue desarrollado y construido en 1889 por Blathy en Hungría, y en el 2003 se conmemoran los 100 años de la implantación del ensayo de modelo en Alemania.
En las líneas de alta tensión se usan los mismos equipos, bajando los niveles de tensión y corriente mediante transformadores de medida.
El INTI tiene un laboratorio de alta tensión donde podemos contrastar transformadores de hasta 500 kV y como a veces resulta muy costoso trasladar estos instrumentos, ya que tienen más de cinco metros de largo, realizamos también los contrastes en el terreno.
Tanta responsabilidad lleva a que estemos siempre pendientes de nuestro posible atraso tecnológico, situación probable en un país periférico y que debamos tener un plan permanente de formación de recursos humanos, para que estudiantes próximos a graduarse, o recién egresados, hagan desarrollos en nuestros laboratorios, mediante un plan de becas.
Necesitamos más personal, ingenieros o físicos, pero que demandan un tiempo de formación que no se mide en meses. Medir bien no es un antojo o un chiche. El uno por ciento de la energía eléctrica consumida tiene un valor de 56 millones de pesos por año.
¿Tendría sentido pagarla sin haberla consumido?

Contacto: Ricardo García
kwh@inti.gov.ar