El
diseño como creación mecánica
Hay
una imagen inmediata del diseño como tarea de arquitectos,
que define formas y colores con un criterio predominantemente
estético y, en todo caso, de comodidad de uso del objeto
en cuestión.
Efectivamente, ese es un componente muy importante de un producto
y en algunos casos es el decisivo para que pueda ser exitoso
en el mercado. El INTI se ocupa del tema, tiene vigente un registro
de diseñadores e intenta por varios caminos vincular
los creativos con los empresarios que puedan utilizar su capacidad.
Pero más allá de este concepto del diseño,
bien instalado a nivel popular, está el diseño
mecánico, que busca definir formas y modos de producción
de piezas, asegurando que su respuesta a los requerimientos
que vendrán es la adecuada o buscando el mínimo
costo a igual prestación.
Muchas veces un productor se enfrenta a la necesidad de contar
con piezas que no tienen condiciones geométricas sencillas
y que están sometidas a cargas de difícil tratamiento
matemático. Quien no dispone de recursos como los que
puede utilizar el Centro de Mecánica del INTI, habitualmente
resuelve un problema así usando más material del
necesario y buscando las formas geométricas más
simples posibles. Los equipos rusos de hace unos años
eran un ejemplo de este camino.
Una computadora y los programas adecuados, en cambio, permiten
aplicar el método de los elementos finitos, que construye
virtualmente la pieza y analiza gráficamente su respuesta
a cargas térmicas, mecánicas o producto del movimiento;
las tensiones derivadas del uso de varios materiales en la misma
pieza; el análisis del comportamiento elástico,
entre otros.
Día a día, la capacidad del método para
abordar problemas con mayor grado de dificultad va en aumento
y permite incursionar en el diseño de una pieza estampada
o forjada, tanto como una dentadura postiza o una lente de contacto.
La facilidad de trabajo abarca a la forma de presentación
del tema, ya que el operador puede ver el desarrollo de la pieza,
con gráficos y gama de colores que permiten entender
cabalmente la respuesta del objeto a las diversas solicitudes.
El INTI lleva más de 20 años en estos temas. El
2002, sin embargo, ha mostrado un nuevo tipo de demanda. Ha
llegado a nosotros el industrial que sabe copiar una pieza,
pero no sabe hacer el plano y tampoco está en condiciones
de demostrar cuál será la resistencia de lo que
fabricó. La devaluación favorece la sustitución
de importaciones, pero la globalización acerca compradores
más exigentes. Este escenario exige el uso de técnicas
como la descripta.
Contacto:
finitos@inti.gov.ar