Instituto Nacional de Tecnología Industrial

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Un gestito de orgullo
Biodiesel: Claros y oscuros
Atomos, anillos y un viejo tocadiscos
Las cadenas de valor micro y pyme
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Biodiesel: Claros y oscuros

Ya que el combustible - en particular el gasoil - es un factor de costo importante en la producción agrícola, siempre ha sido atractiva la discusión sobre los métodos para producir combustible a partir de desechos vegetales o animales, o incluso a partir de la transformación de parte de la producción.
Así se ha discutido la producción de metano a partir de residuos; la obtención de metanol o etanol a partir de madera o de granos, para ser usados puros o en mezcla con derivados del petróleo. Hace algunos años, se agregó al menú un derivado de aceites o grasas, sean animales o vegetales. Por una reacción química se obtienen ésteres metílicos de ácidos grasos, los que son sustitutos totales o parciales del gasoil. De ahí su caracterización como biodiesel.
La tecnología es conocida hace tiempo, siendo factible mejoras marginales que no definen el núcleo del costo. La posibilidad de producir biodiesel a partir de soja, en términos económicos, se reduce a dos cuestiones:
a) Si el producto obtenido no paga los mismos impuestos que el gasoil.
b) A qué precio se valoriza el grano de soja.
Un estudio realizado para el Centro de Química del INTI muestra que si se toman en cuenta los costos de las transacciones relacionadas con el cambio de propiedad del grano y los fletes - especialmente para llegar a los puertos exportadores - y además se elimina el impuesto a la transferencia a los combustibles, la producción mixta: harina-biodiesel es rentable.
Es decir que para una cooperativa de productores ubicada a más de 500 Km. de Rosario, que produzca su propio combustible para uso agrícola y general, y venda el excedente en su zona, es posible emprender proyectos a escala regional.
Este trabajo acota el mito y lo hace realidad para la producción y uso de biodiesel en buena parte del norte argentino. Pero descarta los alrededores del puerto de Rosario. A menos que se siga las recomendaciones de una segunda parte del estudio del INTI, que propone estudiar a fondo la producción de ésteres metílicos para usarlos en las fórmulas de aplicación de herbicidas, reemplazando un producto potencialmente dañino para la salud. O que se atienda a una tercera parte del estudio, que analizará el uso de los ésteres, pero no para reemplazar el gasoil, sino como aditivo en éste hasta en un cinco por ciento, permitiendo de esa manera cumplir con normas internacionales para reducir el poder de contaminación de las emisiones de los vehículos gasoleros.
La falta de análisis profundos de este tema ya ha llevado a inversiones equivocadas, que hoy no tienen destino alternativo, en varias ciudades de la Pampa Húmeda. En el INTI creemos muy promisorio y necesario el análisis de usos industriales del aceite de soja. No sólo aspiramos a que ese análisis sea enteramente riguroso, sino que además nos gustaría ser escuchados.